La cultura y la hermandad

En Contexto
Hace más de una semana el presidente venezolano, Nicolás Maduro ordenó el cierre de la frontera colombo-venezolana, y mediante decreto presidencial activó un estado de excepción constitucional por 60 días en los municipios fronterizos Bolívar, Ureña, Junín, Capacho-Libertad y Capacho-Independencia del estado Táchira. Sin embargo, las relaciones entre Venezuela y Colombia están marcadas por largos lazos culturales, que vinculan las identidades lingüísticas, étnicas, intersubjetivas y artísticas. Intelectuales de ambos países consideran que la cultura es una herramienta fundamental para reconstruir los lazos de hermandad entre los pueblos

Políticas culturales pueden reforzar hermandad entre Venezuela y Colombia

La creación de nuevas políticas culturales, así como el fortalecimiento de las ya existentes, permitirán que se retome el espíritu y relación de hermandad que por años ha existido entre los pueblos de Colombia y Venezuela, y que se ha visto afectado por el tema fronterizo.

Así lo consideraron el presidente de la Fundación para la Cultura y las Artes (Fundarte), Freddy Ñañez, y el director del Festival de Poesía de Medellín, Fernando Rendón, quienes al ser entrevistados simultáneamente en Telesur coincidieron en la necesidad de que existan espacios que promuevan el diálogo, el encuentro y la solidaridad entre los ciudadanos de ambos países.

El director de Fundarte aseveró que los artistas y cultores venezolanos se comprometen a brindar herramientas para reconstruir la frontera como un gran corredor cultural donde las artes, el teatro y la poesía convoquen a ambos pueblos a unirse nuevamente como hermanos y usar las diferencias para complementarse mutuamente.

«Tenemos que participar activamente en dos cosas fundamentales, la primera es desarmar el lenguaje, evitar que este periodismo bélico contamine nuestros afectos y nuestra manera de reconocernos en el habla común, y podamos evitar esos gérmenes como la xenofobia y la intolerancia que son inoculados en nuestros pueblos para dividirnos y nosotros tributar un lenguaje afectivo diferente donde nos podamos reencontrar, reconocer y celebrar nuestras diferencias», expresó Ñañez.

Igualmente, sostuvo que para dirimir cualquier malentendido que se haya suscitado por los últimos acontecimientos entre Colombia y Venezuela, sus pueblos deben recordar la historia y tradiciones que tienen en común, debido a la cercanía geográfica, y darle más importancia que a la coyuntura provocada por sectores radicales de ambos países que apuntan al divisionismo.

«Hay que reconocer un estudio en esta retórica del odio y la división que las extremas derechas de ambos países buscan para obtener renta política sin importarle las consecuencias que puede tener inocular afectos negativos y de odio entre hermanos. Tenemos que tener una memoria de larga distancia y saber de dónde venimos», consideró.

Recordó además que la Revolución Bolivariana ha garantizado siempre los derechos de sus ciudadanos y de los inmigrantes, quienes son incorporados a la dinámica social del pueblo venezolano y tomados en cuenta por las políticas de protección que implementa el Gobierno Nacional en el país.

Por su parte, Rendón opinó que a través de convenios binacionales en materia cultural, Colombia y Venezuela lograrán desactivar la situación conflictiva en la frontera y «reconstruir la atmósfera de hermandad de nuestros pueblos, sobimpasere todo a través del fortalecimiento de un lenguaje de acercamiento, dialogante y de comprensión de los problemas».

«Hay que pensar cómo la poesía y las artes, cómo la filosofía, cómo la gente pensante de ambos países pueden desarrollar procesos de diálogo para aconsejar, para acompañar, para ayudar a ambos gobiernos en la solución de este impasse», manifestó.

AVN

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