La convivencia y la apropiación del espacio público transforman las ciudades, las convierten en lugares más seguros y les permiten adecuarse a las verdaderas necesidades de los ciudadanos.

Este es uno de los principales acuerdos de los tertuliantes en la mesa del 10 de setiembre, correspondiente al ciclo “Nuevos campos culturales en Costa Rica”, del Centro Cultural de España, que empezó el 27 de agosto pasado y se llevan a cabo todos los jueves a las 7 p.m.

El uso del espacio público y el desarrollo de nuevos proyectos urbanos fue el tema desarrollado en esta tertulia que tuvo lugar en El Farolito, ubicado en barrio Escalante.

Karol Méndez, fundadora de la Asociación Movete por tu ciudad; Henry Bastos, organizador del ArtCity Tour; Roberto Guzmán, fundador de ChepeCletas; y Valeria Guzmán, profesora de arquitectura de la Universidad de Costa Rica, profundizaron sobre uno de estos campos: los nuevos proyectos urbanos y el espacio público.

LA CONVIVENCIA: EL OPUESTO A LA INSEGURIDAD

“La inseguridad tiene un gran enemigo: la convivencia, y la convivencia se da en el espacio público”, afirmó Roberto Guzmán. Se refería al mantra de Jorge Melguizo, uno de los principales responsables de la transformación de Medellín, Colombia, que terminó por ubicarla en la cima de los listados de las ciudades más innovadoras del mundo, luego de exhibir preocupantes tasas de inseguridad y criminalidad.

Guzmán –biólogo de profesión– es uno de los fundadores de ChepeCletas, una agrupación que propone la apropiación del espacio público josefino. Las actividades van desde picnics en parques casi abandonados, recorridos en bicicleta, retretas en el Parque de la Música hasta caminatas nocturnas por San José.

“A través del ejemplo es que decimos: eso es un espacio seguro. Si el parque está lleno de personas, se convierte en un espacio seguro. Si en el parque no hay nadie, me da miedo, porque lo puede tomar cualquiera”, explicó.

Guzmán trata de romper el discurso que reitera que la seguridad es una calle ocupada por decenas de policías; más bien plantea que consiste en un espacio ocupado por los ciudadanos. Allí es donde cree que la institucionalidad tiene una tarea clave: trabajar en conjunto con la gente para transformar el espacio público.

“Los municipios tienen que abrir los ojos y ver a los ciudadanos como aliados en la transformación del espacio público”, sostiene.

“Nuestro país se ha vuelto un especialista en desarrollar diagnósticos”, dijo por su parte Henry Bastos, organizador del ArtCity Tour y de GAM Cultural, una agenda cultural mensual de actividades en el Gran Área Metropolitana (GAM) del país.

“Solo en el tema de la movilidad, en 40 años se han hecho más de 42 diagnósticos de lo que se debe hacer”, ejemplificó Bastos para explicar la urgencia de que la institucionalidad pase de los diagnósticos al desarrollo de productos viables y útiles para los ciudadanos.

Bastos es un diseñador industrial que se arriesgó a salir a la calle para borrar el dicho popular “en Chepe no hay nada que hacer”, y demostrar, mes a mes, qué tan falsa es esa afirmación.

“No era posible que siguiéramos teniendo esa percepción, cuando los que estábamos metidos en arte sabíamos que no era así. Aquí lo que pasaba es que esa comunicación no estaba llegando al público meta”, argumentó.

Bastos empezó a documentar la oferta cultural en el GAM desde setiembre del 2009 y, un año después, comenzó a organizar un programa de recorridos nocturnos, que pretende que el público pueda tener acceso a la mayor cantidad posible de ofertas culturales en una sola noche: el ArtCity Tour.

RETAR A LA INSTITUCIONALIDAD

“En realidad, visualizo San José como una gran oportunidad, como un gran espacio público. Ese es el gran mito hacia San José, que no lo es. Lo usamos de paso. Es una ciudad que tiene más de un millón de personas por día, pero baja drásticamente a 48.000 durante las noches. Estamos hablando de un desperdicio de los recursos de una ciudad. Aquí despachamos a la gente con los grandes problemas de limpieza e inseguridad”, comentó.

Por su lado, la arquitecta Valeria Guzmán expuso en torno a los proyectos de ciudad imaginados por medio de carteles y renders publicitarios, y cómo esas imágenes dictan qué pensamos en una ciudad. El problema, destacó Guzmán, es que estas imágenes terminan influyendo y adoctrinando y, en muchas ocasiones, están diseñadas por actores que desconocen la vida misma que se desarrolla en un lugar.

“Se presentan como realidades ya determinadas por una retórica que, como dice Iain Sinclair, está hecha por gente que nunca pondrá o ha puesto un pie en el pasado del lugar, ni en los residuos del pasado, ni en los conflictos, ni en la vida del lugar”, agregó.

Allí es donde la participación ciudadana para la construcción de espacios públicos es necesaria, especialmente como reto a la institucionalidad.

“El hecho de que haya muchos individuos tratando de hacer algo para cambiar las cosas pone en evidencia la institucionalidad”, aseveró Henry Bastos, e insistió en la necesidad de desarrollar políticas que permitan a los ciudadanos apropiarse del espacio urbano, diseñado en función del público meta. Un espacio que, resalta, incluye los visitantes de paso, los vendedores ambulantes y los habitantes de la calle.

“El gran problema es que los ciudadanos no estamos involucrados en la creación del modelo de ciudad que queremos”, advirtió.

TRES NOCHES MÁS PARA EXPRIMIR LA CULTURA

El ciclo se lleva a cabo los jueves de setiembre a las 7 p.m. en el Centro Cultural de España, ubicado en barrio Escalante. La entrada es gratuita.

Tercera sesión. Jueves 10 de setiembre

“Producciones culturales en los márgenes”

Luis Barrantes

Manuel Monestel

Loida Pretiz

Adriano Corrales (moderador)

Cuarta sesión. Jueves 17 de setiembre

“Producir arte en Costa Rica”

Esteban Piedra

Hazel González

Eddie Mora

Amadeo Hidalgo (moderador)

Quinta sesión. Jueves 24 de setiembre

“Márgenes y límites de la institucionalidad cultural”

Sylvie Durán

Alexandra de Simone

Gonzalo Elizondo

Rafael Cuevas

Pablo Hernández (moderador)

Semanario Universidad