Chile: Erigirán monumento a Victor Jara

Por 86 votos a favor y 5 abstenciones, la Sala de la Cámara de Diputados aprobó este miércoles 16 de diciembre el proyecto de ley del diputado Guillermo Teillier, que permite la creación de un monumento a Víctor Jara, en el lugar donde fue encontrado su cuerpo sin vida, en la comuna de Lo Espejo.

Un importante y trascendente avance tuvo el proyecto de ley presentado por el diputado Guillermo Teillier y respaldado por diversas bancadas, que permite erigir un monumento al músico, cantautor, dramaturgo chileno y militante comunista asesinado tras el Golpe de Estado de 1973, Víctor Jara Martínez.

El diputado Guillermo Teillier sostuvo durante el debate de la moción que “Víctor Jara es de aquellos chilenos que recordamos especialmente en septiembre. Lo recordamos con orgullo y admiración, por su intensa labor creadora y portadora del mensaje popular, y por la valentía y consecuencia con que enfrentó a quienes intentaron silenciarlo para siempre. Sin embargo, rememorar a Víctor Jara es aún una tarea difícil para quienes no olvidamos las circunstancias que rodearon su muerte: Víctor Jara nos fue arrebatado, pues pertenecía a todos, y su tortura y asesinato es y será siempre una ofensa para toda la humanidad”.

El representante por las comunas de Lo Espejo, Pedro Aguirre Cerda y San Miguel, agregó que en septiembre pasado, diferentes organizaciones sociales integradas por los vecinos y vecinas de la comuna de Lo Espejo, en un trabajo conjunto con el Cementerio Metropolitano y con autoridades, y luego de tres años de investigación histórica, consiguieron que el Consejo de Monumentos Nacionales reconociera y declarara monumento nacional el lugar donde se encuentra un modesto pero enaltecedor y digno memorial erigido en honor a Víctor Jara, en la categoría de Sitio Histórico.

“Creemos que la mejor manera de recordar a Víctor Jara es aquella que va emergiendo de entre el pueblo, al que dedicó su vida, como lo es la construcción de éste memorial y la masiva concurrencia de personas que año a año de manera espontánea concurren hasta ese sitio de memoria para encontrarse con su recuerdo y comprometerse con la búsqueda de la verdad y la justicia y el “nunca más”, sostuvo.

El Presidente del Partido Comunista finalizó explicando que el presente proyecto de ley responde a la necesidad colectiva de recordar, al ejercicio del derecho a tener memoria y a construir la historia a partir de fuentes propias, vivas y conscientes de sí mismas.

“Un monumento a Víctor Jara en el lugar donde se encontró su cuerpo torturado y masacrado es un hito para la comunidad que será la principal encargada de acogerlo, diseñarlo, construirlo y preservarlo, pues las abuelas y abuelos de los lugares aledaños fueron testigos del hallazgo de los restos de Víctor Jara, han compartido su testimonio entre sí y lo han transmitido de generación en generación, transformándolo en memoria activa, en símbolo cultural y de vida”, concluyó.

 

PROYECTO DE LEY.

Monumento a músico, cantautor y dramaturgo

Víctor Jara Martínez

Hablar de Víctor Jara es referirse a uno de los artistas más connotados, influyentes y talentosos que Chile ha tenido en su historia. Pertenece al grupo de grandes artistas chilenos, al igual que Pablo Neruda, Gabriela Mistral y Violeta Parra, cuya obra trasciende a su propio contexto histórico y provoca transversal admiración.

Su faceta más conocida es la de cantautor popular, a través de una prolífica obra musical, reconocida en toda Latinoamérica. Bajo la influencia de otros ilustres artistas chilenos, Pablo Neruda y Violeta Parra, Víctor Jara fue uno de los mayores exponentes de la Nueva Canción Chilena, movimiento cultural cuyo objetivo principal era luchar para liberarse de la poderosa influencia cultural imperialista e ir al rescate de los valores de nuestra propia identidad cultural, movimiento que se desarrolla con la participación de los artistas, los trabajadores, estudiantes, pobladores con una gran vocación popular.

Dentro de la Nueva Canción Chilena, Víctor Jara representó como pocos el sentimiento de búsqueda de una nueva dignidad para las clases sociales más populares. Combinó una fuerte crítica social con un esperanzado y hasta ingenuo espíritu trabajador. Su arte y sus aspiraciones eran coherentes con su historia; la de un hijo de campesinos que llegó a avecindarse a un sector pobre y marginal, pero digno de Santiago (la población Los Nogales). Enfrentó a su medio y sus obstáculos desde una postura ética de compromiso social y político.

Las palabras del propio Víctor describen a cabalidad el significado que le daba a su rol de cantautor popular:“Música comprometida, música revolucionaria, canción protesta o nueva canción chilena ¿por qué tantos nombres? Nosotros no conocemos más que uno solo: canción popular. Popular porque nace fundamentalmente de la existencia misma del pueblo, de la clase trabajadora de la cual expresa las historias individuales y colectivas que la Historia oficial ha ignorado y sigue ignorando. Es  una canción comprometida en el sentido que la obra y la acción del creador se identifica en los sentimientos populares. Es revolucionaria porque lucha contra la penetración cultural del imperialismo y pretende devolver los valores culturales auténticos que determinan una identidad nacional. Es nueva, por fin, porque una vez inmersa en estos valores, está destinada a crear una sociedad nueva en la cual la música no será más un comercio, sino que podrá exaltar, sea en su contenido o en su forma, los sentimientos más nobles de la familia humana.”

La campaña electoral de 1970 vio la explosión del fenómeno de la Nueva Canción Chilena. Todos los artistas y los grupos se empeñaron en el esfuerzo de apoyar la Unidad Popular, contribuyendo con sus obras, poder de convocatoria y transmisión de mensaje popular al triunfo de Salvador Allende.

A raíz de la prolífica creación musical de Víctor Jara, a menudo se olvida su rol como dramaturgo. En 1958, siendo folklorista en el conjunto Cuncumén, ingresó a la Escuela de Teatro de la Universidad de Chile, desempeñando ambas actividades de forma paralela.

Cuando Víctor y su grupo, entre los que se encontraba Alejandro Sieveking, aprobaron los exámenes finales, tomaron la decisión colectiva de no dejarse absorber inmediatamente por la compañía estable de teatro profesional. Permanecerían unidos un año más, trabajando en una pequeña compañía propia respaldada por la Escuela de Teatro. Tenían además la intención de llevar sus producciones a pequeñas ciudades de provincias donde no llegaban las compañías profesionales.

Sus propias palabras reflejan que se sentía igualmente satisfecho por la música como por el teatro: “No sé en realidad cual es el campo que me agrada más, si es el teatro o la música. Pero las dos expresiones me llegan, son como dos motores  que se tocan y se necesitan. En el teatro hay que exigirse con más profundidad. El folklore en cambio, siendo de gran raigambre humana, me suelta ataduras que salen fuera cuando canto. El teatro es más intelectual; el folklore lo siento más espontáneo. Pero en realidad, las dos cosas están muy juntas y amarradas a mí”.

Víctor consideraba que el teatro chileno debía ser una expresión artística estrictamente folklórica, en el sentido de su significado de “saber del pueblo”. En vista de ello, debía ahondar en la idiosincrasia chilena, pues de esta manera el teatro puede tocar hondo en el alma del pueblo. No estaba de acuerdo en consecuencia con adaptar los métodos y las técnicas de la dramaturgia europea, sino que el rol del teatro chileno consiste en crear las obras que se necesitaran de acuerdo a la realidad chilena, a través de la creación de un método de actuación e interpretación teatral propios.

Dentro de los hitos del rol de dramaturgo de Víctor Jara se encuentran la organización y dirección de grandes eventos durante el gobierno de la Unidad Popular. El 2 de enero de 1972 se celebró en el Estadio Nacional el 50° Aniversario del Partido Comunista de Chile. En aquella ocasión, Víctor Jara dirigió a cientos de actores, ninguno de ellos profesionales, sino obreros, campesinos pobres, recolectores de basura, profesores, etc. contando su propia historia ‘La Historia del movimiento obrero chileno’.  Fue emocionante y conmovedor.

  1. Cita extraída de página web de la Fundación Victor Jara http://www.http://fundacionvictorjara.cl/cuncumen-victor-jara.php
  2. Cita extraída de página web de la Fundación Víctor Jara http://fundacionvictorjara.cl/teatro-victor-jara.php

Asimismo, el 9 de Septiembre de 1972 se realizó el segundo acto masivo de los tres que dirigió Víctor en el Estadio Nacional, cual fue la clausura del Séptimo Congreso de las Juventudes Comunistas de Chile y el último de estos tres espectáculos, el 5 de Diciembre de 1972, para que el pueblo chileno le brindara un homenaje a Pablo Neruda por su reciente Premio Nobel de Literatura.

A raíz de esta nueva experiencia teatral, Víctor adquirió una nueva asimilación de este arte, como una manifestación de y desde el alma de los pueblos. El pueblo puede llegar a ser partícipe activo de los movimientos culturales, si es que se le entregan las herramientas necesarias.

Víctor soñaba con repetir esta experiencia a lo largo y ancho de todo Chile. No pudo, lo mataron antes de cumplir su sueño. Sin embargo, su obra y su legado quedaron impregnados en el pueblo de Chile.

Su asesinato tuvo lugar en el Estadio que hoy lleva su nombre. Tras ser detenido en la Universidad Técnica del Estado, Víctor fue llevado al Estadio convertido en un centro de detención, de tortura y de asesinato. En este lugar fue sometido a tratos crueles e inhumanos por los encargados del lugar quienes luego, lo asesinaron de forma horrorosa intentando con ello, acallarlo para siempre. Su cuerpo fue arrojado en la vía pública, junto a Litre Quiroga, en las cercanías del Cementerio Metropolitano en la comuna de Lo Espejo. El trágico y triste hallazgo, es recordado año a año por miles de compatriotas que recuerdan a Víctor y demuestran que su canto ha sobrevivido y es parte hoy de la cultura nacional. En una especie de peregrinación permanente la gente sencilla del pueblo, trabajadores, intelectuales, cultures del arte, visitan este sitio de la memoria, solicitando verdad y justicia y un nunca más.

Victor Jara, indudablemente trasciende un partido político y va más allá de nuestras fronteras. Es un hijo prodigo que renace como un símbolo de nuestro pueblo y de toda la humanidad.

POR TANTO: Los Diputados y Diputadas abajo firmantes venimos en proponer a la Honorable Cámara de Diputados el siguiente Proyecto de Ley:

PROYECTO DE LEY:

 

Artículo 1°.- Autorízase erigir un monumento en memoria del músico, cantautor y dramaturgo Víctor Jara Martínez, en la comuna de Lo Espejo.

Artículo 2°.- Las obras se financiarán mediante erogaciones populares, obtenidas por medio de colectas públicas, donaciones y otros aportes privados. Las colectas públicas se efectuarán en las fechas que determine la comisión especial que se crea en el artículo 4°, en coordinación con el Ministerio del Interior y Seguridad Pública.

 

Artículo 3°.- Créase un fondo con el objeto de recibir las erogaciones, donaciones y demás aportes que señala el artículo anterior.

Artículo 4°.- Créase una comisión especial encargada de ejecutar los objetivos de esta ley, la que estará constituida por un diputado autor de la moción que le dio origen, elegido por la mayoría de ellos dentro de los sesenta días siguientes a su publicación; un representante de la Fundación Víctor Jara, un representante del Partido Comunista de Chile; el Secretario Ejecutivo del Consejo de Monumentos Nacionales y un representante del Alcalde de Lo Espejo.

La comisión elegirá un presidente de entre sus integrantes y el quórum para sesionar y adoptar acuerdos será el de la mayoría de sus miembros.

Artículo 5°.- La comisión especial tendrá las siguientes funciones:

a) Determinar la fecha y la forma en que se verificarán las colectas públicas a que se refiere el artículo 2°, y realizar las gestiones pertinentes destinadas a que éstas se efectúen.

b) Determinar el sitio en que se ubicará el monumento preferentemente en el lugar que las organizaciones vecinales y culturales de Lo Espejo solicitan sea declarado “Sitio Histórico de la Memoria”, en coordinación con el Alcalde respectivo, la Fundación Víctor Jara y el Consejo de Monumentos Nacionales; y disponer y supervigilar sus construcciones, previo cumplimiento de lo dispuesto en el artículo 18 de la ley N°17.288, sobre Monumentos Nacionales.

c) Llamar a concurso público de proyectos para la ejecución de las obras, fijar sus bases y resolverlo.

d) Administrar el fondo creado en el artículo 3°.

e) Abrir una cuenta corriente especial para gestionar el referido fondo.

f) Cualquier otra destinada a la concreción de las obras.

Artículo 6°.- Si al concluir la construcción del monumento resultaren excedentes de las erogaciones recibidas, éstos serán destinados al fin que la comisión especial determine.

Publicado en El Siglo
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