Por Juan Ibarra. @juansibarra.

“¿Qué hacemos cuando decimos que vamos a dar la batalla desde las redes sociales?”, se preguntaron. “¿Qué estamos haciendo nosotros allí, cuando esas son plataformas que no son manejadas por nosotros, no están ni siquiera en Venezuela?”. El cuestionamiento, repetido ahora por Adriana, dio pie a la construcción de la primera red social política, hecha en Venezuela: Manifiesto.

Se trata de una iniciativa fundamentada en la articulación con las bases en los distintos espacios: laborales, estudiantil, juvenil. “Cada uno de esos espacios y de nuestros trabajos de masa nos ha venido exigiendo una herramienta comunicacional, precisamente para visibilizar las luchas y todo lo que se está haciendo”, agrega Adriana Cruz, que forma parte del equipo editorial que construyó esta herramienta.

Pasaron, como equipo, por distintos formatos (revista, periódico, páginas web, blogs), en la búsqueda de una comunicación que sirviera a las bases organizadas para relacionarse, para intercambiar, para informar. Finalmente, dieron con la idea de la red de redes populares en la que proyectan que se convierta Manifiesto.

Andrés Rodríguez lo describe brevemente: “Presentamos una plataforma y un sistema informativo, de opinión y de debate donde la gente pueda saldar discusiones que en este momento político e histórico tienen que ser discutidas, transgredidas, deconstruidas y sintetizadas”.

Redflexiona

El plan de lxs muchachxs es claro. “Que esto sea una plataforma para el debate y la crítica. La gente no quiere que le estén cayendo a coba, la gente quiere escuchar lo que está pasando, y eso se puede incentivar a través de la crítica y del debate. Entonces, en una red social obviamente cada quien escribe lo que le parece, pero hay un equipo direccionando, introduciendo contenido, incentivando también esa propuesta”, cuenta Adriana.

Añade Manuel Casique, parte del equipo: “En los momentos de crisis, sobre todo en este momento que está viviendo Venezuela, hay una necesidad de saber qué se está haciendo desde las bases organizadas, desde las redes organizadas del pueblo, en otras partes que a lo mejor no están en el centro, en la región central, o que no están amparados o apadrinados por grandes figuras, pero tienen proyectos y programas que es necesario poner en la palestra para la masificación y para la discusión”.

En cuanto a las expectativas políticas que tenían de la red, Casique asegura que se han cumplido y que la muestra de eso es que han ido apareciendo artículos, notas, contenidos que dan pie al debate.

“Eso no descarta que hayan publicado unos videos en la red, de música, que hayan publicado algunos memes. Si bien eso ha sido un complemento interesante, sabroso para disfrutar, y político, porque para mí eso también es parte de la política, el centro ha estado en que se han expuesto debates que se consideran necesarios”.

Cita, por ejemplo, temas que han ido abriéndose al debate en la red: el problema de la generación hidroeléctrica, el problema del desabastecimiento, la organización popular y las comunas, el sujeto histórico, el transporte público, las redes y la importancia de su uso (oportuno en el contexto de Manifies.to).

Asegura además que en poco tiempo, al igual que la cantidad de usuarios, la red “se minó de artículos que lanzaron a la calle propuestas, a veces desde individualidades y a veces desde colectivos. La necesidad de compartir información se está cumpliendo. Eso es importante, porque en otras páginas tú puedes exponer sin tener esa retroalimentación de otra gente que puede estar a gusto o a disgusto con lo que estás proponiendo”.

Recuerda que los pronósticos eran otros –esperaban tener alrededor de 1500 usuarios a los 6 meses, y esa cantidad la superaron el primer mes (salieron oficialmente el 7 de marzo). Eso los puso en la carrera, a resolver un montón de cosas que no tenían previstas. Los obligó, dice, “a salir de la esfera artesanal” con la que venían trabajando, y dio pie a la tecnificación. “Porque si no, no se da abasto”. Como lo que sucedió tras un par de entrevistas en espacios de difusión muy alta (Zurda Konducta y Noticias 24), que casi colapsaron unos servidores que no esperaban la avalancha de usuarios.

Y ahí se toparon con una certeza bonita, más allá de las premuras inesperadas. “Observamos que tiene pegada el proyecto, no estábamos tan en el aire cuando dijimos que era necesario, sobre todo en un país como Venezuela, máximo consumidor per cápita de herramientas tecnológicas”.

Acciona

“Hay que recordar que son sujetos políticos los que están participando dentro de la red. Manifiesto [como equipo] no es la que va a sistematizar [propuestas, debates, discusiones, rutas de trabajo] sino esos sujetos en interacción entre ellos son los que tienen que llevarla a cabo”.

Esa es la apuesta, según explica Manuel Casique ante el cuestionamiento de a dónde va a parar el debate que nazca en la red: compartir el conocimiento, que además se fundamenta en una relación de retroalimentación entre las redes virtuales y las materiales. Que cada propuesta de acción salga hacia las calles, a los planes de las comunas, de las organizaciones de estudiantes, a las fábricas; pero que también regresen, una vez realizadas, a contarse, a mostrarse para multiplicarse.

De ahí que la planificación de este equipo pase en gran medida por la articulación directa con todos los colectivos, con todas las organizaciones sociales de base que puedan interesarse.

“Porque nosotros [dice Adriana] tenemos un objetivo principal: que esto puede ser vinculado perfectamente, y debe ser así para que deje de ser una red social tradicional y común, con las redes sociales de base, de calle, reales: la gente trabajando, las comunas, los consejos comunales, los sindicatos organizados, los estudiantes organizados. Todas las diferentes expresiones organizadas, yo creo que pueden ver en esto una herramienta de trabajo y de articulación. Un punto de encuentro, una gran red de base dentro del país, y fuera de él”.

Hazlo público

“Estamos yendo espacio por espacio, estado por estado, colectivo por colectivo, ampliando el equipo editorial Manifiesto, porque nosotros creemos que esto puede ser una comunidad. Si está en manos de una organización, de un colectivo, esto no va a servir. Si esto se amplía y el equipo editorial es cada vez más grande, y más gente decidiendo y proponiendo cosas, va a cumplir la función. Hacia allá vamos, hacia la creación de la gran comunidad Manifiesto”.

Adriana lo cuenta en tiempo futuro, aunque es un proceso que ya va andando, que se ha ido construyendo con la base en una necesidad por juntarse, por conocer experiencias que den aliento, por proponer, por aportar a la transformación y consolidación de un proceso político nacional.

Pero también internacional, asegura, porque la red de redes también busca tirar puentes de comunicación con el resto del mundo que anda en la misma construcción. Por ello unos primeros enlaces, por citar un par, con Argentina o Estados Unidos (con organizaciones contra el maltrato a lxs negrxs, contra el exceso policial). Y por eso también algo que prevén para el futuro: la traducción de Manifiesto a otros idiomas.

Comando Creativo, Proletarios Uníos, Bravo Sur, diversos consejos comunales, José Miguel Gómez, Luis Salas Rodríguez (quien fuera hace poco ministro y vicepresidente para el área económica), son algunas de las organizaciones e individualidades que se han unido al debate en Manifiesto hasta el momento. Hoy se suma también Cultura Nuestra, buscando aportar a los diversos debates que nos obliga la realidad del país y del mundo, y buscando profundizar la construcción de una comunicación con los pueblos como protagonistas.

Epílogo

  1. El equipo que lleva adelante Manifies.to tiene conciencia de las cosas que deben mejorar. Saben que no son pocas, y que todo tiene su tiempo. Pero el trabajo no se detiene, y tienen planteada la incorporación de un chat, “que va a fortalecer la interacción”, asegura Andrés; una sección con índices económicos, la aplicación para los teléfonos inteligentes, un banco de documentos; y la seguridad de la información, ante lo que un buen primer paso es que la página está programada en software libre.

En palabras de Adriana: “Desde Manifiesto tú eres dueño de tu información. A la hora que tú decidas irte de la red, tú puedes solicitar tu información, y eso se te tiene que dar. Para nosotros cumplir con eso, debemos tener resguardada tu información”.

  1. “Manifiesto no es una propuesta surgida de los centros técnicos de las estructuras establecidas, de un Estado. No fue una política de Estado, fue una política construida desde las bases. Eso indica dónde están los movimientos sociales aquí en Venezuela”, evalúa Casique.

No descartan la capacidad de autosustento que tiene el proyecto, a través de la publicidad por ejemplo, pero sin hacer minería de datos para presentarle a las personas un conjunto de productos ni invadir de publicidad a nadie. “Este es un espacio para leer, para debatir. Y en términos de principios no va con nuestros valores”, puntualiza Adriana. Seguirán evaluando los detalles al respecto, así como detalles técnicos y enlaces políticos para que esa red siga creciendo y haciéndose fuerte, como una red de accionar político real, de calle, que tenga su centro de intercambio virtual en Manifies.to.

Publicado por Cultura Nuestra