Las grandes novelas gráficas de América Latina

Por Adolfo Bazán Coquis

La sátira histórico-política ha sido una presencia constante por décadas en diarios y revistas de América Latina. Poder, corrupción, violencia, militarismo, elecciones, luchas sociales y muchos episodios más han servido de inspiración a historietistas, caricaturistas e ilustradores. Y el resultado, por lo general, nos ha llevado a la sonrisa, la reflexión y la crítica.

Sin embargo, construir historias de largo aliento en formatos más extensos, como las novelas gráficas, se ha vuelto en los últimos años una catarsis en nuestra región. En parte, esto se debe a la desaparición de gobiernos que preconizaban la censura y la persecución, pero también a que artistas y autores de otras latitudes han servido de ejemplo para renovar nuestros esfuerzos editoriales. Y talento hay.

En este especial, elaborado por el Grupo de Diarios América (GDA), repasamos algunas obras gráficas que representan esta creciente línea de creación. Varios de estos títulos los podemos encontrar en ferias como la Ricardo Palma en Miraflores. Otros los debemos buscar vía web o con amigos que viajen a distintos países. Todos valen la pena.

Novelas gráficas de México
“Poder asesino” (Trilce, 2016)
Un presidente que estorba el camino de su posible sucesor, una matanza de campesinos, un candidato ejecutado en plena campaña… En esta novela gráfica, Luis Kelly recrea en una sola narración aquellas noticias que llenan las columnas de los diarios. “Es un thriller político y un resumen de la historia contemporánea de este país. Todas estas historias, por inverosímiles que parezcan, han ocurrido en verdad”, le contó el autor a “El Universal”.

 

 “Pancho Villa  toma Zacatecas” (Sexto Piso, 2013)
Con guion de Paco Ignacio Taibo II y dibujos de Eko, esta obra recrea un momento clave en la Revolución mexicana: en 1914, la División del Norte comandada por Villa se hizo de la ciudad de Zacatecas y derrotó a las fuerzas del presidente Victoriano Huerta. Una batalla en la que se calcula que murieron diez mil hombres. “Recrear un episodio pasado solo nos demuestra que es un ciclo que se repite, que somos animales que no aprendemos”, confesó Eko a la agencia Efe.
Novelas gráficas de Argentina
“Tortas fritas  de polenta” (La Duendes, 2014)
Apoyado en el testimonio del ex combatiente Ariel Martinelli, el historietista Adolfo ‘Fuchi’ Bayúgar creó esta novela gráfica sobre la guerra de las Malvinas. Una historia testimonial y avasalladora que se lanzó por primera vez como un especial de la revista “Fierro” (nro. 78, abril del 2013). “La obra es una sucesión de anécdotas, algunas más dramáticas y otras casi en tono de comedia”, contó el autor. Miedo, muerte, frío, hambre y humor en dramático complemento.
 “La patria dibujada”  (Secretaría de Cultura, 2010)
Con motivo de los 200 años de la Revolución de Mayo, el Gobierno Argentino produjo este libro en el que participaron destacados historietistas bajo la coordinación de Juan Sasturain. El libro ofrece 10 relatos breves, cada uno ambientado en un año clave para la historia del país: 1810, 1817, 1845, 1865, 1879, 1919, 1945, 1973, 1982 y 2001. Algunos relatos mantienen un cierto rigor histórico, otros incorporan elementos fantásticos o poéticos. El libro se distribuyó gratuitamente.
Novelas gráficas de Uruguay
“Tupamaros: la fuga/1971” (Dragoncomics, 2015)
Un túnel de 40 metros y 111 reclusos. El 6 de setiembre de 1971, estos integrantes del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros escaparon del penal de Punta Carretas (Montevideo). La fuga es narrada en 86 páginas con textos de Pablo ‘Roy’ Leguisamo y dibujos de Lauri Fernández. “Tenemos claro que el lector de historietas es seguidor, pero es muy poco en cantidad en Uruguay. Tenemos que acercar la historieta al que no es lector del género”, apuntó ‘Roy’ a “El País”.
Novelas gráficas de Chile
“Los años de Allende” (Hueders, 2015)
Los mil días del gobierno izquierdista de Salvador Allende y la Unidad Popular, con su cruento fin a manos del golpe de Estado que encabezó Augusto Pinochet, están retratados en esta novela gráfica. “Los ilustradores chilenos estamos metiendo las manos en la tierra y sacando todos esos temas históricos que nunca antes nos habíamos atrevido a enfrentar”, remarca Rodrigo Elgueta, el dibujante que llevó al papel el guion elaborado por Carlos Reyes.
“Santa María 1907”  (Lom, 2014)
En el año que forma parte del título, dos mil obreros de salitreras dejaron sus campamentos y marcharon con sus familias a Iquique en demanda de mejoras laborales. Al negarse a desa-lojar una escuela, fueron acribillados por militares a pocos días de la Navidad. “Espero que [esta obra] emocione. Es un hecho que [en Chile] todos conocemos y espero que accedamos a él desde la emoción y no desde la información”, señaló el autor Pedro Prado, que usó a animales antropomorfizados como protagonistas.
Novelas gráficas de Colombia
“Los once” (Laguna Libros, 2014)
Los hermanos Miguel y José Luis Jiménez, y el ilustrador Andrés Cruz cuentan la historia de 11 ratones que sobreviven a la toma armada del Palacio de Justicia, en 1985, por parte del M-19. “Sabíamos que había desaparecidos, que era un episodio muy espinoso de la historia reciente de Colombia, pero no sabíamos exactamente los detalles […]. Hay mucha gente que no tiene ni idea de qué pasó”, contó José Luis a “El Tiempo” sobre la inspiración de su trabajo.
“Caminos condenados”  (Cohete, 2016)
Aquí se narran los padecimientos a lo largo de 20 años de Montes de María, una región rural que sufrió la invasión de colonos, la aparición de subversivos, el desplazamiento forzado y la exclusión. El libro surgió a partir de una investigación a cargo de la geógrafa Diana Ojeda y el Centro de Estudios en Ecología Política, y se plasmó en 88 páginas con el aporte de Pablo Guerra (guionista) y Camilo Aguirre y Henry Díaz (dibujantes).
Novelas gráficas de Perú
“Rupay”  (Contracultura, 2008),  “Barbarie” (Contracultura, 2010) “Los años del terror” y (Contracultura, 2016)

El terrorismo se encarnó en los años 80 y 90 en tierras peruanas con los nombres de Sendero Luminoso y MRTA. Un horror que por desgracia replicaron algunos malos elementos de las fuerzas del orden con abusos y excesos.
Este estigma cala aún hondo en nuestra sociedad y se ha plasmado en tres obras gráficas de Jesús Cossio: “Rupay” (en coautoría con Luis Rossell y Alfredo Villar), “Barbarie” y “Los años del terror”.
“Este es un tema intenso, duro de tratar porque a ciertos poderes no les interesa que se difunda. Adaptar casos de violencia es algo que siento necesario y un reto como autor”, dijo Cossio a El Comercio.

Publicado en El Comercio
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