La belleza y las notas magistrales de algunos de los artistas más destacados del Festival Internacional de Música de Cartagena se hacen uno solo en el escenario más impactante del concurrido evento musical. La Plaza de San Pedro, y toda su magia, le dan un “encanto” especial, como describen los asistentes, a los conciertos que desde el pasado sábado arrancaron su programación en este escenario.

Más de 500 personas se dejaron seducir por el piano del francés Jean-Efflam Bavouzet, ganador de múltiples premios por sus grabaciones de las obras de concierto de Debussy y Ravel; y el virtuosismo del director François-Xavier Roth y su orquesta Les Siècles, encargados este año de abrir el Festival Internacional de Música.

Desde las enigmáticas canciones de Erik Satie hasta las enérgicas páginas orquestales de Emmanuel Chabrier y Camille Saint-Saëns, hicieron parte del repertorio que abrió la jornada de los conciertos gratuitos del festival. El recorrido, que abarcó dos siglos de tradición de la música francesa, incluyó piano, voz y orquesta.

“Estos conciertos son una gran oportunidad para disfrutar del talento de estos grandes artistas, además con un marco precioso, que es la ciudad de Cartagena”, dijo Josefina González, una asistente al evento que llegó a la Plaza San Pedro desde las 8:00 de la noche para lograr una buena ubicación en el concierto que arrancó a las 10:00 p.m. y se extendió por un poco más de dos horas.

Al igual que Josefina, todos los asistentes a la Plaza de San Pedro reclamaron sus boletas de forma gratuita un día, y algunos pocos afortunados, unas horas antes, en la taquilla del Teatro Adolfo Mejía.
Julia Salvi, presidenta del festival, destacó la gran afluencia de público que cada año se da cita en estos encuentros musicales, y aseguró que este, sin duda, es el escenario favorito no solo del público sino de los propios artistas. “El Festival de Música, sin la magia de San Pedro no podría ser. Hay una complicidad entre los asistentes, la plaza y los artistas”, opinó.

La agenda en la plaza San Pedro continúa hoy con un concierto en que el arpa será protagonista, primero como solista y luego acompañada de la flauta y el piano. Bertrand Chamayou (piano), Emmanuel Ceysson (arpa), Juliette Hurel (flauta) y el cuarteto de voces Quatuor Voce, son los invitados. El jueves 13 de enero, el formato de noneto, que es calificado por conocedores de la música como ‘rareza’ en la música clásica, será el anfitrión de la plaza.

La última función de estos conciertos gratuitos será el viernes 14 con la Orquesta Sinfónica de Colombia, y un ensamble entre el Colectivo Colombia, con el saxofón de Antonio Arnedo y la trompetista francesa Lucienne Renaudin-Vary, interpretarán un repertorio que incluye música de ambos países.

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Ocho recomendados para el Festival Internacional de Música de Cartagena

El Festival Internacional de Música de Cartagena llega a su onceava edición el próximo viernes. Y, como todos los años, esta vez trae al país un amplio cartel de artistas y de músicos que pondrán a sonar la mejor música en los escenarios y las calles de la ciudad amurallada.

En total son 285 músicos que se presentarán en más de 40 conciertos, algunos de ellos gratuitos, entre el 6 y el 16 de enero. El tema de este año, que hace parte de la programación del Año Colombia-Francia 2017, es la música francesa de finales del siglo XIX y de comienzos del siglo XX, un periodo en el que compositores como Claude Debussy, Maurice Ravel, Erik Satie y Camille Saint-Saëns cambiaron los modelos y los paradigmas que seguían los compositores del momento.

“Ellos se alejaron del romanticismo y comenzaron a explorar con los instrumentos y a variar los acordes para que la música evocara imágenes y sensaciones sueltas en la gente, sin necesidad de narrarles toda una historia, como pasaba antes”, cuenta Laura Galindo, directora de la emisora Señal Clásica de la Radio Nacional de Colombia.

Por ese motivo, la mayor parte de los artistas invitados son músicos y orquestas francesas que interpretarán a los grandes maestros de la época y que intentarán darle a los espectadores una mirada a la Francia de la Belle Epoque con su música de café-chantant, la danza, la poesía musicalizada, la musette y la ópera cómica. En el cartel oficial de invitados está la orquesta Les Siécles, el director Francois-Xavier Roth, los pianistas Jean-Yves Thibaudet y Jean-Efflam Bavouzet, el violonchelista Gautier Capuçon y la flautista Juliette Hurel, entre otros.

Pero en el programa también hay espacio para obras que van más allá de Francia y de la Belle Époque, como los conciertos del violonchelista colombiano Santiago Cañón en los barrios, el de jóvenes talentos colombianos y la ronda que el festival hará por cuatro municipios de Bolívar. Un comentario aparte merece una versión especial de Las bodas de Fígaro de Mozart.

SEMANA escogió ocho conciertos y eventos que darán de qué hablar la próxima semana en Cartagena:

1. Concierto inaugural La vía francesa – 6 de enero a las 7:00 p.m. y 7 de enero a las 11:00 a.m. en el Teatro Adolfo Mejía

La orquesta Les Siécles, dirigida por Francois-Xavier Roth, interpretará algunas de las composiciones de Claude Debussy –la figura más importante de la música francesa de la época y el precursor del impresionismo–, su contemporáneo Maurice Ravel y Jean-Philippe Rameau, quien a pesar de haber nacido dos siglos antes fue inspiración de los dos músicos.

2. Las Bodas de Fígaro – 13 de enero a las 7:00 p.m. y 15 de enero a las 5:00 p.m. en el Teatro Adolfo Mejía

Este es uno de los eventos más esperados de la programación. Se trata de una coproducción entre el Festival del 2Mondi de Spoleto, Italia, uno de los más importantes del mundo, y el Festival Internacional de Música de Cartagena. Artistas colombianos e italianos se unirán en el escenario para interpretar una de las óperas más importantes de Wolfgang Amadeus Mozart. Irrepetible.

3. Grandes intérpretes franceses más allá de Francia – 11 de enero a las 11:00 a.m. en la Capilla Charleston Santa Teresa

El pianista Jean-Yves Thibaudet y el violonchelista Gautier Capuçon, dos de los músicos más reconocidos en el circuito internacional de la música clásica actualmente, se unirán en esta ocasión –algo que no ocurre con mucha frecuencia– para interpretar composiciones de Jules Massenet, Gabriel Fauré y Dimitri Shostakóvich.

4. Tour por cuatro municipios de Bolívar – 5, 6, 7 y 9 de enero a las 6:00 p.m.

El Festival de Música sale de ciudad. Tres artistas (Acchile Succi, Massimo Morganti y el Quinteto de maderas del Conservatorio Adolfo Mejía) visitarán Santa Catalina (el 5 de enero), Carmen de Bolívar (el 6 de enero), Mompox (el 7 de enero) y Magangué (el 9 de enero). Conciertos que se realizarán dentro de las iglesias más importantes de cada uno de los cuatro municipios.

 

5. Herencia Romántica – 8 de enero a las 7:00 p.m. en el Teatro Adolfo Mejía

La orquesta Les Siécles estrenará en el continente la primera Suite para orquesta de Claude Debussy. Esta pieza estuvo incompleta por muchos años y es la primera vez que se va a interpretar completa en toda América (incluyendo Estados Unidos y Canadá). Una ocasión especial que pasará a la historia.

6. Conciertos de piano – 8 de enero a las 11:00 a.m. y 10 de enero a las 11:00 a.m. en la Capilla Sofitel Legend Santa Clara

El pianista Jean-Eflam Bavouzet interpretará las principales composiciones para piano de Claude Debussy el 8 de enero, y Bertrand Chamayou hará lo propio con Maurice Ravel el 10. Las composiciones para piano de ambos artistas están entre las mejores de principios de siglo y muestran como lograron cambiar los paradigmas musicales que venían de siglos anteriores.

7. París y la música latinoamericana – 11 de enero a las 7:00 p.m. en el Centro de Convenciones

El Cuarteto Latinoamericano de México y el Quinteto Villa-Lobos de Brasil interpretarán la música de compositores latinoamericanos que recibieron marcadas influencias francesas como Carlos Gardel, Astor Piazzolla, Ernesto Nazareth, Heitor Villa-Lobos o Hermeto Pascoal. Una oportunidad para escuchar clásicos de este lado del mundo.

8. Conversación musical: La palabra y la música – 9 de enero a las 11:00 a.m. en la Capilla Sofitel Legend Santa Clara

Los cantantes Jenny Daviet y Eva Mei, el director de orquesta Gérard Korsten y el director artístico del Festival del 2Mondi de Spoleto, Italia, Giorgio Ferrara, dialogarán acerca del vínculo entre la poesía y la palabra escrita con la música. Ese mismo día, en el mismo escenario, pero a las 8:00 p.m., Daviet interpretará algunas de las canciones de la época basadas en poesías de Víctor Hugo, Charles Baudelaire y Paul Verlaine.

Otros recomendados:

– Erik Satie y el Café-chantant: el 7 de enero a las 7:00 p.m. en el Teatro Adolfo Mejía.

– Interludios en la plaza San Pedro: 7, 9, 12 y 14 de enero a las 10:00 p.m. en la plaza de San Pedro.

– Debussy y la música de cámara: el 8 de enero a las 4:00 p.m. en la Capilla Sofitel Legend Santa Clara.

– La ópera-comique: el 10 de enero a las 7:00 p.m. en la Capilla Sofitel Legend Santa Clara.

– La Belle Époque: el 12 de enero a las 7:00 p.m. en el Cerro de La Popa.

– El festival en los barrios: el 13 de enero a las 10:00 a.m. en la Iglesia Cristo Rey.

– Concierto jóvenes talentos colombianos: el 14 de enero a las 11:00 a.m. en la Capilla Sofitel Legend Santa Clara.

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La carranga y el jazz se unen en el Cartagena Festival de Música

“En otros tiempos, todo patio sabanero tenía una mata de brevo”, le dice el maestro carranguero Jorge Velosa al saxofonista Antonio Arnedo, mientras desayunan y toman café.

“Mi abuela tuvo una de esas por muchos años”, le responde Arnedo. Entonces, Velosa pide permiso y se levanta de la mesa porque necesita escribir en su cuaderno una idea que se le acaba de ocurrir.

Esta situación, en la que surgen historias a partir de la oralidad, es un ejemplo de cómo se originó la copla, la canta y la juglaría, como se llama uno de los espacios del Cartagena Festival Internacional de Música, en el que estarán ambos artistas, acompañados por sus respectivas agrupaciones: Los Carrangueros y El Colectivo Colombia. En este segundo conjunto se destaca la voz de la cantante colombiana Lucía Pulido, quien interpretará varios temas del repertorio.

EL TIEMPO los reunió antes de sus dos presentaciones en Cartagena, el 12 y 13 de enero. Los músicos ofrecerán un espectáculo que incluye, además de la copla, la tradición y la nueva música colombiana.

¿Cuál ha sido la importancia de la tradición oral en la música y en el trabajo que hacen ustedes?

Jorge Velosa (J. V.): Bueno, se ha hablado mucho de tradición oral, pero creo que hay que darle una visión un poco más renovada, que es la de literatura popular tradicional. Y literatura no es solamente lo que está en lo sólido. Si en la mente y en el espíritu hay cosas que han permanecido a través del tiempo, esa es la biblioteca del saber popular. Entonces es un deber nuestro retomar algo de esa biblioteca y convertirlo en lo que estamos haciendo.

Lo que nos ha pasado es que echamos mano de las nuevas tecnologías y damos ‘enter’ para todo, pero ¿por qué no más bien parlar con el abuelo, con el tío, con la mamá? Uno en esa parla va a encontrar palabras y sonoridades.

¿Qué los motivó a crear esta unión para presentarse en Cartagena?

J. V.: Ahí sí yo me bajo del burro, esa pregunta es toda para el maestro Arnedo… Y yo le pregunto lo mismo a él (risas).

Antonio Arnedo (A. A.): El Colectivo Colombia es una junta de talento, capacidad y seres increíbles alrededor de la música colombiana y nos hemos cuestionado cómo contar las cosas, así que sentirme tan cercano a alguien que piensa y vive de una manera real y auténtica el ser colombiano, y que entiende este país como el maestro Velosa, fue lo que me motivó a proponer este proyecto.

Y tenemos que hacerlo porque de fondo hay un tema muy importante: necesitamos acercarnos a eso que llamamos el sonido de nuestra música. Tal vez lo que más necesitamos es llegar a la idea de cómo contar este país de una manera sabia, bonita, sana, que permita ayudar a ubicar las cargas de forma adecuada.

Este país se merece una reflexión que, en buena medida, tiene que venir de la música. Necesitamos que la música y la palabra lleguen a un destino que nos ayude a sembrar la memoria, la historia y lo que somos.

¿Qué entienden ustedes por nueva música colombiana?

A. A.: El término nació en el 2001 con la idea de poder sumar públicos y diferentes tipos de proyectos musicales. Pero para ser franco, ahora el término me parece un poco maquiavélico, porque es tan amplio el espectro de lo que se hace, que no cabe en un renglón. Básicamente se quería incluir dentro de un título las propuestas que tuviesen elementos de músicas nacionales. Lo interesante es que ha logrado llamar la atención de muchos jóvenes. ¿O usted qué opina, maestro Velosa?

J. V.: Creo que primero vale la pena preguntarse es qué entendemos cuando hablamos de música colombiana, porque algunas personas piensan que se trata de las músicas hechas en una parte de la zona andina, llámese bambuco, pasillo, etc. Entonces, valdría la pena revisar eso. Por otro lado, alguien dijo, y yo adhiero a eso, que cada generación viene con su música de fondo, lo cual es muy respetable.

Entonces, mire usted que un personaje ficticio llamado Anselmo Dionisio Neira, más conocido como ADN, dijo que la vida es una cadena (risas). Nosotros hemos recibido algo de algunos, lo retomamos, lo recreamos, le aportamos y dejamos para otros.

Por lo tanto, los carrangueros consideramos que lo nuestro no es un punto de llegada, sino un punto de partida y de compartir, del que han echado mano géneros como el rock o el ska.

¿Por qué las nuevas generaciones están rescatando las tradiciones?

A. A.: Los estudiantes que trabajan conmigo tienen un interés académico que se convierte en un interés motivado también por la curiosidad y por entendernos mejor. Entonces, hay una necesidad por reconocernos.

J. V.: Mi experiencia en tarima me dice que cuando tocamos, tenemos mucha aceptación por parte de los jóvenes, sea en la ciudad o en la provincia.

En la carranga ahora hay muchos grupos, integrados en su mayoría por jóvenes. Y yo me pregunto ¿por qué? ¿y por qué también los niños? Ellos ahora se han metido bonitamente con la carranga y han tenido mucho que ver en el género.

A. A.: Escuchando al maestro Velosa diría también que el señor Anselmo Dionisio Neira, alias ADN, tiene mucho que ver, porque la música nuestra es el resultado de una mezcla genética inmensamente rica.

J. V.: Además, maestro Arnedo, de todas las artes, ¿cuál es la única que usted puede llevar para todas partes? Pues la música. Ella es y será la eterna compañía.

La presentación

Los dos músicos podrían seguir hablando sin parar, pero ahora su mente y su sonido están con sus dos presentaciones.

“Hace unos 20 días pensábamos: bueno, ¿qué vamos a poner para el programa, que no sea echar y echar carreta? ¿Cómo sintetizar, desde la orilla del maestro Arnedo y desde mi orilla, esto que vamos a hacer? Y como va a girar alrededor de la copla o la canta, entonces escribí estos versos”, dice Velosa.

Y entona: “En el sonar del terruño / hay mucho por descubrir, / por mantener palpitando / y también por compartir”.

Para el músico boyacense, “el sonar del terruño es la música de nuestro país. Así pues, hay mucho por descubrir y por compartir, que es lo que haremos en Cartagena: compartir, departir y repartir”, añade riendo.

Coplas que van en el programa

Esas cantas que yo canto
dizque las llaman jolclores,
malaya nombres tan raros
que ponen esos señores.

Dende aquí te toy mirando,
dende allá mirame vos,
que ninguno te al saber,
que nos queremos los dos

En el sonar del terruño
hay mucho por descubrir,
por mantener palpitando,
y también por compartir.

¿Dónde y cuándo?

12 de enero, 7 p. m. Centro de Convenciones Serie del Nuevo Mundo (Getsemaní, Cartagena) Boletas: desde 27.000 hasta 75.000 pesos. 13 de enero, 4 p. m. Casa 1537 (cra. 6.ª calle 34), Cartagena. Desde 30.000 hasta 60.000 pesos. Boletas en www.primerafila.com.

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Emmanuel Ceysson, de nuevo en el Cartagena Festival de Música

Sin importar el credo, todos hemos idealizado el paraíso. Desde los libros infantiles hasta las obras de arte más complejas, el Edén siempre ha sido descrito como un espacio inmaculado y etéreo. Un espacio en el que quien llega es recibido por millones de colaboradores celestiales con varios instrumentos musicales en sus manos, con los cuales son capaces de crear belleza sonora. Si Emmanuel Ceysson no hubiera nacido en Francia hace 32 años, fácilmente los sonidos que emergen de su arpa podrían compararse con aquellos que, según la mitología, se escuchan en el cielo junto a liras y trompetas.

Emmanuel Ceysson era artista desde antes de nacer. Su familia, con gran predilección por la literatura y la música clásica, pavimentó el camino para que desde los seis años sus manos empezaran a coquetear con las cuerdas de ese instrumento que, pese a su enorme tamaño, sólo expele sonidos delicados y finos. Alternando las cuerdas del arpa y revelando así que la música estaba en sus genes, Ceysson también demostró sus habilidades con complejos instrumentos de viento, como la armónica o el trombón.

Su corta edad contrasta con lo holgado de su trayectoria y con los kilómetros que ha recorrido deleitando millones de oídos con la complicidad de su arpa. Los místicos arañazos de Ceysson lo han llevado a ser el único artista del mundo que ha logrado ubicarse en lo más alto de los tres concursos de arpa clásica del mundo: el ARD International Music Competition de Múnich, el Young Concert Artists de Nueva York y el Concurso Internacional de Arpa de Bloomington, en Indiana. Además fue de 2006 a 2015 el arpista principal de la Ópera Nacional de París y desde 2016 hace lo propio en la Metropolitan Ópera de Nueva York. También ha recorrido escenarios de Reino Unido, Austria, Estados Unidos, Alemania y su natal Francia, a los que ha llevado toda la magia de su deslumbrante técnica. (Vea también: Conciertos gratuitos del Cartagena XI Festival Internacional de Música)

Tal ha sido el reconocimiento como avezado intérprete del arpa que además es maestro. Poco tiempo después de que cumpliera 20 años empezó a incursionar como profesor en la Real Academia de Música de Londres, una de las instituciones musicales más destacadas de Europa. Allí transfirió sus conocimientos, técnicas y secretos de 2005 a 2009, antes de pasar a dar lecciones sobre cómo debe tocarse ese enigmático instrumento en la Academia Internacional de Verano en Niza. No obstante, antes de regresar a dar clases a su país, y mientras aún era profesor en Inglaterra, estableció que también daría clases en Colombia.

Ocurrió en 2007, luego de haber sido invitado a la primera edición del Cartagena Festival Internacional de Música, al que este año regresa. Desde ese año, Ceysson decidió vincular su labor pedagógica sobre el arpa a la cátedra de la Fundación Salvi Colombia. Allí, apoyado por la Universidad Nacional y la Embajada de Francia en Colombia, este artista dedica cada semestre dos semanas a la enseñanza de los misterios que envuelven la compleja estructura del arpa entre madera y cuerdas. Esto sería anecdótico de no ser porque Colombia es el único país de la región en el que el artista decidió enseñar.

Escuchar a Ceysson es un ejercicio de catarsis. Su música inevitablemente hará que la mente de cada quien empiece a recrear una historia, revivir un gran episodio o, por qué no, sentir cómo se va acercando a las puertas del paraíso con ese mágico punteo con el que recorre decenas de sonoridades y armonías que logra encontrar en cada obra que ejecuta y hace suya con una impresión de sentimientos que hacen aún más especial cada interpretación.

Este joven arpista, formado como músico por los maestros Jacqueline Defoulounoux y Christophe Truant en el Conservatorio Nacional de Región de Lyon, y perfeccionado en su instrumento por Isabelle Moretti, su maestra en el Conservatorio Superior de Música de París, rápidamente entendió que el arpa no es un simple instrumento que acompaña toda una orquesta, sino que puede ser el gran protagonista de noches memorables de música de cámara. Y ese es el mensaje adicional que entrega cada una de sus poéticas interpretaciones, y más a un país como el nuestro, en el que rara vez se toma el arpa como un gran instrumento y, de hecho, se limita sólo a la cultura de los Llanos orientales.

Ceysson regresa a Cartagena, ciudad que ya es una gran conocida suya, pero esta vez en el marco del Año Francia-Colombia 2017, en el que se desarrolla la edición once del evento. Lo hará con cuatro presentaciones entre el 8 y 10 de enero, en icónicos escenarios como la plaza de San Pedro, el teatro Adolfo Mejía y el hotel Santa Clara, en los que confluirán la magia de la ciudad con los celestiales sonidos de su arpa, que por atracción o curiosidad pocos pueden desatender.

Publicado en El Espectador