Bolivia: Preocupación por la preservación del Tiwanaku

En las últimas semanas de diciembre de  2016, los monolitos  que adornan  la entrada del templo de Tiwanaku  fueron dañados con pintura. El hecho enojó a los vecinos del pueblo, ubicado a    70 kilómetros  de la ciudad de La Paz.
«La gente estaba muy  preocupada porque algunos chicos pintaron las estelas  del templo”, cuenta Margarita Huanca, una de las vecinas que vende comida cerca de la plaza principal de Tiwanaku.
Según Huanca, varios vecinos  y custodios del templo   decidieron restaurar  los dos   monolitos. Además, se comprometieron a proteger las   piezas arqueológicas. «Todos nosotros nos encargamos de vigilar las reliquias que tenemos en el pueblo”, asegura.
El templo de Tiwanaku fue construido entre los años 1580 y 1620. La estructura principal de la iglesia, los  pilares del atrio, los monolitos y las piedras labradas   tienen procedencia   del principal sitio arqueológico del lugar.
La iglesia, que subsiste desde la época del Virreinato del Perú (1542), fue declarada Monumento Nacional el 31 de enero de 1945, durante la presidencia de Gualberto Villarroel, según una placa colgada en uno de sus muros.
«No sabemos quién ha rayado las estelas, pero más bien  ya las arreglaron”,  comenta otra de las vecinas. «Algunos muchachos no respetan nuestras tradiciones y pintan hasta los monolitos que se fabricaron para adornar la plaza principal.  Pero pintar hasta los de la iglesia, que son reales, ya es el colmo”, indica enojado  Ignacio Amaro Quispe,  otro de los vecinos.
El daño a las estelas de la iglesia también  ha preocupado  a las autoridades locales. El alcalde del  municipio de Tiwanaku, Octavio Quispe Chura, cuenta que el acto vandálico causó la molestia de los comunarios del lugar. «Cuando me enteré de este lamentable hecho,  me encargué personalmente del caso  y fui a conversar con el padre Efraín (custodio de la iglesia). Él nos dijo que muchos vienen con fe y  ch’allan al monolito, nada más”,  asegura.
«Creemos que el padre se encargó de (restaurar) las  pieza que están  bajo su cuidado. En algún momento se había pensado trasladar los monolitos  (al centro arqueológico)”, añade.
Para el alcalde de Tiwanaku,  el caso de las estelas representa una oportunidad para emprender un plan maestro que se encargará de la conservación, restauración  y sensibilización  del  patrimonio arqueológico que se encuentran en el pueblo. Agregó que a través del  plan maestro se evaluará si las estelas estarán bajo la custodia de la iglesia o serán trasladadas.
En la actualidad, los dos monolitos, ubicados en  el ingreso del templo, se encuentran protegidos por unas improvisadas rejas y un techo.
El viernes, Página Siete buscó en varias ocasiones al padre Efraín Limachi, custodio del templo de Tiwanaku.
Sobre la situación de los monolitos de la iglesia del pueblo, el director ejecutivo del Centro de Investigaciones Arqueológicas, Antropológicas y Administración  de Tiwanaku (CIAAAT), Julio Condori Amaru, informó  que su despacho no tiene tuición sobre dichas piezas  porque están fuera de su jurisdicción territorial.
«Muchas veces, en el marco de la cooperación técnica, colaboramos con las comunidades pero (ese tema) está a cargo del alcalde de Tiwanaku. Nosotros nos encargamos del área declarada como Patrimonio de la Humanidad, que consta de 71,5 hectáreas”, sostiene.
Condori dice que «el  problema de la conservación no sólo depende de las organizaciones de Tiwanaku, sino que es una problemática nacional que debe ser abordada con una política de Estado”. «En el caso de la pieza (monolito del templo) no tenemos reportes y tampoco nos han pedido ningún tipo de colaboración técnica”, indica.
Según la máxima autoridad del CIAAAT, la iglesia es la directa encargada de las piezas arqueológicas. «Debe ocuparse de ese asunto”, indica y sobre las personas que dañaron las estelas, la autoridad responde: «Hay gente con mala intención que no comulga con esta cultura”.A pesar de que uno de los principales atractivos de Tiwanaku  es el  Centro Arqueológico, cientos de turistas extranjeros  visitan el pueblo para sacar fotos y contemplar a los dos monolitos del templo.  Además, varios comunarios llegan al lugar para ch’allar y hacer rituales cerca de las piezas. Y es que las estelas, que tienen la misma  antigüedad y valor patrimonial, se encuentran casi en la  intemperie y sin custodia.
Alistan proyecto para resguardar patrimonio del pueblo
El alcalde del municipio de Tiwanaku, Octavio Quispe Chura, anunció que dicha alcaldía alista un proyecto para  resguardar el patrimonio cultural que se encuentra en el pueblo.
Según la autoridad, la idea del proyecto es socializar con  los vecinos para que  abran las puertas de sus casas a los turistas y muestren las piezas arqueológicas que conservan  en sus propiedades.
«Esperamos que para el año nuevo aymara del 2018,  todas las personas que viven  en el pueblo puedan abrir las puertas de sus casas a los turistas nacionales y extranjeros para exhibir lo que poseen”, explicó.
Según varios de los pobladores, en las casas de varios vecinos se conservan estelas y restos de cerámica de la cultura de Tiwanaku, entre otras piezas.
Por su parte, los vecinos demandaron también que las autoridades locales realicen una restauración de las réplicas de monolitos que se encuentran en la plaza principal del pueblo.
«Es una pena que la gente cuide nuestras obras y pinte los monolitos que se fabricaron para adornar la plaza principal”, sostuvo  enojado Ignacio Amaro Quispe, otro de los vecinos.
En la plaza principal del pueblo  se observó que varias de las réplicas fueron pintadas y dañadas por delincuentes.
El municipio de Tiwanaku ocupa una superficie de 341,99 kilómetros cuadrados, está situado a una altura de 3.840 metros sobre el nivel del mar. Corresponde a la tercera sección de la provincia Ingavi del departamento de La Paz.
Publicado en PáginaSiete
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