El documental Carlos Fuentealba, camino de un maestro es un gran logro colectivo que fue posible, principalmente, gracias a la colaboración y el involucramiento de Sandra Rodríguez. Es éste un tema aún impregnado de un inmenso caudal de dolor, debido a la imposibilidad de haberse logrado Justicia Completa, la gran deuda pendiente en relación al asesinato del docente Carlos Fuentealba por la Policía provincial de la provincia de Neuquén en el año 2007.

La causa Fuentealba I condenó a cadena perpetua al cabo Darío Poblete –quien efectuó el disparo que terminó con la vida de Carlos–, apenas transcurrido un año de haberse cometido el hecho. Sin embargo, a partir de ese momento, Sandra Rodríguez y su abogado Gustavo Palmieri –junto con diferentes sectores– vienen solicitando que Poblete pase a una cárcel federal. Cualquier explicación está demás, si tenemos en cuenta que a fines del año 2012 se descubrió que el asesino había salido al menos 17 veces de donde estaba detenido. Para colmo, en las últimas semanas, aparecieron internos de la Unidad de Neuquén, donde cumple su pena Poblete, que aseguran que el cabo tiene vía libre del servicio penitenciario para hacer requisas y maltratar a los internos; es decir, que Poblete hace el trabajo sucio de los guardiacárceles.

Como si esto fuera poco, la Causa Fuentealba II, que persigue a los responsables políticos e ideológicos del asesinato, y que intenta llegar hasta el mismo Jorge Sobisch –ex gobernador de esa provincia y actual presidente del Movimiento Popular Neuquino– continúa encontrando obstáculos de parte de la Justicia de Neuquén para poder avanzar y lograr llegar a juicio, cuando ya está probado por diferentes elementos que Poblete no actuó como un policía descontrolado, sino que actuó bajo una clara orden política para reprimir a los docentes y buscar un escarmiento ejemplarizante.

El dato de que Fuentealaba fue asesinado en una tercera etapa de la represión, cuando todos los docentes ya estaban retirándose en sus automóviles rumbo a la ciudad de Neuquén, alcanza para dar cuenta de la connivencia entre el poder político y el judicial para seguir tejiendo el manto de impunidad que rodea el ex gobernador Sobisch.

Y como no podía ser de otra manera, este documental intenta ser una herramienta más para lograr esa justicia que aún no ha llegado, y es a la vez un disparador para instalar nuevamente en la sociedad un tema que concierne a todos y a todas los que queremos vivir en una sociedad donde el respeto y el derecho a la vida sean pilares para crecer en libertad y democracia.

El asesinato de Carlos Fuentealba nos obliga a pensar qué tipo de sociedad estamos construyendo cuando un maestro es asesinado en una protesta por defender sus derechos como trabajador, y ese delito, incluso después de casi siete años, continúa impune. Porque, inevitablemente, una sociedad que legitima ese accionar, es una sociedad suicida. Por eso, para que el logro colectivo sea completo, es necesario que el reclamo por Justicia Completa, vuelva a ser asumido por la sociedad en su conjunto.

Publicado por La Revista del CCC