Los Bolitas

Nos encontramos con Los Bolitas, probablemente la banda revelación del 2016. Indagamos acerca de sus orígenes, la grabación de su primera producción en Buenos Aires y el viaje que realizaron a Canadá para tocar en el festival Indie Week.

Háblennos de los inicios del grupo.

Bilo: Cuando terminamos de tocar con Los Tocayos, yo tenía pensado ya armar algo nuevo. Empecé solo prácticamente. Antes de eso ya me había contactado con la Mosca [de Auténticos Decadentes]. Y finalmente, cuando tenía los demos listos, necesitaba músicos para interpretarlos. En ese momento empiezo a hablar con el Pablo. Así es que empezamos a “demear” los temas de una manera más profesional con Pablo y Checho, mi hermano. La primera formación de la banda de hecho es esa.

Pablo: Comenzamos a trabajar los temas y mientras contemplábamos la posibilidad de ir a grabar a la Argentina nos dimos cuenta de que necesitábamos músicos y de que ya era hora de comenzar a hacer scouting. En esa época había un concurso de bandas en el que el Bilo estaba de juez. Ahí comenzamos a ver opciones y conocimos al Poncho.

Poncho: El Bilo era juez en la final. Me miraba con su barba y era el que más miedo me daba. Después me llamó y me dio unos temas para probar. Luego se presentó la posibilidad de ir a Argentina y me quedé. Más que todo me tocó hacer arreglos porque los temas ya estaban armados. Pero ya después, una vez que entró el Ramiro, empezamos a armar los temas entre toda la banda.

Bilo: Después probamos otros bajistas pero no nos satisfacía ninguno, así que lo hemos llamado al Ramiro. A él yo lo conocía porque tocaba con los Jammers. Le escribí diciendo ‘¿no te animas a probarte?’, en el mismo plan que al Poncho, de probar y ver si funciona.

Ramiro: Para entonces yo ya había dejado de tocar. Estaba nada más trabajando cuando el Bilo me escribió. Me comentó del proyecto y me preguntó si me animaba a probar unos temas. Me los pasó después de una semana. En el ensayo ya me vi con Poncho, Pablo. Salió bien y ahí mismo quedamos de seguir adelante.

¿Cómo fue el proceso de grabación en Argentina?

Bilo: El proceso de producción con la Mosca en realidad ya había empezado antes de que se forme la banda. Cuando estábamos “demeando”, ya le enviábamos lo que hacíamos al Mosca. Cuando entraron Ramiro y Poncho, la Mosca hasta ya había escogido las mejores canciones. Le habíamos mandado unas diez y a esas alturas ya habíamos escogido cinco. Ahí hablé con los changos y les pregunté qué posibilidades tenían de viajar a grabar.

Pablo: Hemos obviamente visto la parte monetaria, hemos hecho números; hemos tenido que coordinar espacios y tiempos para poder ser lo más eficientes posible, y este proceso de producción ha sido para que los temas estén flamantes y listos, súper bien tocados, sin ningún error, para que entremos al estudio directo a tocar y no perdamos tiempo. Si es que el Mosca quería meterle alguito más, que fuera ese rato. La cosa fue armarnos. Hacíamos un repaso, mientras [se] calibraba bien el sonido, y luego dos tomas de bata directo. Hemos hecho cada canción, cada instrumento. Después de yo grabar el primer tema, le metía el Ramiro con el bajo y luego las “violas”. Y eso fue rico porque cada canción tenía su energía, su identidad.

Poncho: Con el tecladista quedamos fascinados y no sabíamos quién era. Ya estábamos por irnos, de hecho ahí sólo quedábamos el Bilo y yo. Llega un chico con su teclado. El Mosca nos dice que era el “teclero” de la Zimbabwe, que es una banda conocida allá. Los arreglos que le metió están tremendos.
Bilo: Cuando hemos llegado, ha sido como un shock porque yo personalmente soy muy fanático de los Decadentes, entonces era todo el tiempo ver lo que hacía el cuate. Yo ya le había charlado para que nos colaboren los demás Decadentes. No me dio mucha pelota hasta ese momento, pero sí les pasó los temitas sin decírmelo. Y Jorge es fanático del folklor del mundo, entonces se alucinó con la idea de hacer un tema que era folklórico [La Pícara].

¿Cómo se acoplan a la banda los otros miembros?

Sercha: Con el Bilo trabajamos desde hace muchos años. O sea, que encontramos mucho feeling y afinidad juntos, no solamente tocando en vivo, sino componiendo. Él me llama un día y me comenta que estaba haciendo su proyecto solista y me convoca para trabajar en un tema, que es “Feo Meneo”. Después de haber viajado a Buenos Aires me visita y me hace la invitación de participar en su banda. Era un reto interesante salir un poco de mi zona de confort de ser el frontman de una banda, a tomar un papel más secundario, cantar algunos temas, experimentar con algo de “percu” también, y lo que más me gustó de la banda es que tenían proyectos muy ambiciosos. Entonces no lo pensé mucho, al día siguiente ya estaba ensayando con ellos y creo que a la semana ya había una presentación.

Bilo: La verdad es que cuando volvimos de haber grabado, ya teníamos el disco listo, nos dimos cuenta de que tenía muchas cosas adicionales. “Teclero”, full percusión que grabó la Mosca, voces también que incluyen a Chichi, La Mosca y Jorge Serrano. Entonces sentíamos que necesitábamos más músicos. Quizás no tanto por la música en sí, sino por el feeling. Ya veíamos nuestro show no solamente desde lo musical sino desde lo que queremos proyectar a la gente en vivo.

Pablo: El formato actual de la banda va a ese enfoque de tener gente que saque la energía de público como el Juampi o como el Sercha con sus pasos de baile increíbles. En un concierto de Los Bolitas, hay canciones que canta el Bilo, otras que canta el Sercha y otras el Ponche, y sólo en eso y en las percus ya estamos siendo diferentes de lo usual.

¿Cómo se da el viaje a Canadá?

Pablo: Ya con el material en el bolsillo, decidimos mandarlo a todo lado: canales de televisión de afuera, productores, disqueras y festivales. Tocamos varias puertas y la que se abrió fue ésta de Canadá. Los organizadores del Indie Week, que es un festival de música Indie, escucharon La Bola, vieron el video y nos llamaron. Sabíamos que era una gran oportunidad, pero tenía que hacerse toda una gestión para que vayamos, desde las visas hasta la plata para los pasajes. Entonces poco a poco hemos empezado a tocar puertas acá para ver qué posibilidades, en especial económicas, teníamos para ir, y varias personas del medio nos han ayudado. Hemos tenido que vender tocadas por adelantado y hacer el esfuerzo, pero de repente ya teníamos lo que necesitábamos. Íbamos a ser una de tres bandas latinoamericanas, pero nadie hacía Rock Chacota. Nos animamos, las puertas se abrieron en dos patadas y viajamos a Canadá.

Poncho: La verdad es que no sabíamos qué esperar de allá, de la gente. En parte pensábamos ‘la vamos a romper’, porque no escuchan eso allá, somos algo nuevo, somos la banda diferente, pero al mismo tiempo había el miedo de que puedo no gustarles por ser algo demasiado raro. Pero le dimos esa chance, y una vez allá realmente pasó eso. Teníamos tres fechas en boliches relativamente pequeños, y en las tres la verdad es que la gente respondió bárbaro.

¿Qué se viene en el futuro?

Bilo: Ahora nos queda terminar de promocionar el EP; yo creo que van a salir todas las canciones con videíto. Y en paralelo estamos trabajando ya en nuevo material. No sabemos si lo vamos a sacar por separado, canción por canción, o si vamos a sacar otro EP. Nuestro objetivo es mantenernos en vigencia, entonces vamos a sacar material con la mayor frecuencia posible. Y también nos concentraremos en las tocadas: preparar conciertos buenos más que varios. Queremos tocar en La Paz en teatros, salir a tocar a Cochabamba y Santa Cruz todo el tiempo, y también queremos buscar más festivales en el exterior.

Publicado en BangRevista
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