Ecuador: Museología participativa

Allí la colección se compone de piezas arqueológicas que son expuestas desde la perspectiva de la historia del arte, enfocando en su riqueza estética.
“Creemos que es importante aportar a un diálogo equitativo entre diferentes conocimientos y sabidurías”, añade respecto al evento ‘Conversaciones con objetos’, que se desarrolló ayer y que reunió voces desde diversos campos en torno a una pieza sorpresa para reflexionar sobre la historia del arte y la cultura material.
Exposición. La diferencia de este conversatorio fue precisamente la sorpresa en la confrontación con el objeto: sin preparación previa, los participantes y el público estuvieron invitados a ocupar una misma posición como productores de conocimiento sobre la pieza, desmantelando así la jerarquía del discurso de la historia del arte para dar paso a visiones que pueden ir desde la espiritualidad hasta las cosmovisiones indígenas. Las sillas se colocaron en círculo alrededor del objeto para que el asistente pudiera ocupar el puesto del “experto”.
El Goethe-Institut organiza, junto con el Museo de Arte Precolombino Casa del Alabado, la quinta edición del encuentro ‘Conversaciones con objetos’.
Este museo reúne algunas de las piezas más representativas del arte precolombino del actual Ecuador, ofreciendo algunas interpretaciones sobre su significado artístico, antropológico, y brindando una experiencia significativa a cada visitante.
El Alabado custodia alrededor de 5.000 piezas arqueológicas, de las cuales 500 conforman la exposición permanente. Está situado en un inmueble patrimonial del siglo XVII sobre la calle Cuenca, muy cerca de la Plaza de San Francisco en el Centro Histórico de Quito.
El museo está organizado de manera temática y no cronológica o geográfica, lo que permite que los visitantes generen sus propias conexiones visuales y culturales sobre las piezas, y reflexionen sobre la excelencia que alcanzaron sus artífices en la técnica, el manejo de los materiales, además del alto sentido estético que demostraron.
El pasado y su recuperación. Es importante conocer nuestro pasado a través de las obras dejadas por nuestros abuelos, ya que del pasado viene la herencia como pueblos y porque influyen en la manera de relacionarse con la madre naturaleza, los cultivos, las fiestas, las técnicas de manejo del agua, los templos ceremoniales y arqueología, las artes, etc. Basta investigar las herencias y costumbres para notar que el pasado está vivo; que gracias a ese pasado común reconstruyen y profundizan la confianza entre los pueblos indígenas, desarrollan las identidades, se integran, se reconocen y celebran que están juntos, que pertenecen a la misma tierra. Sienten orgullo de sus orígenes, según relata Marizel Espinosa en su blog.
Cosmovisión indígena. El historiador Alfredo López Austin define la cosmovisión como “el conjunto estructurado de los diversos sistemas ideológicos con los que el grupo social, en un momento histórico, pretende aprehender del universo”.
Entonces podría entenderse a la cosmovisión indígena como el conjunto de creencias, valores, costumbres de los pueblos indígenas y su relación con su entorno.
Publicado en El Diario
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