Soñé este libro muchos años, incluso, a lo largo del tiempo escribí cuatro fragmentos de esta historia como una manera de acercarme a algo que da miedo, expresó el escritor Paco Ignacio Taibo II ayer, en la presentación de su trabajo editorial más reciente, el primer tomo de Patria (Planeta), que desmenuza el periodo 1853-1854 y 1858. Con los dos tomos restantes se sumarán 14 años.

Ante un público que colmó el patio del Club de Periodistas, el autor reconoció que finalmente venció el pánico de enfrentarse a la montaña de información acumulada y dedicó dos años y medio de su vida a trabajarla. Lo hizo porque tenía unas ganas enormes de ir a una guerra doble contra la llamada historia de bronce, aquella que ha convertido a Santos Degollado en nombre de calle y a Benito Juárez en una innoble y aburrida fotografía.

Patria, continuó, es también una batalla contra los neoconservadores, la nueva oleada de seudohistoriadores que eran mediocres, desinformados, frívolos, incapaces de investigar en profundidad, que se dedican a construir nostalgias del otro pasado.

Entender la historia como un territorio de construcción, de pensamiento científico, me parece aburridísimo. Entiendo la historia como un terreno de guerra donde vas a librar debates ideológicos a la búsqueda de una anécdota, porque la estructura del anecdotario es la que le va construyendo el significado.

Si en el 68 Taibo II no era juarista, en el transcurso de la investigación lo sedujo un Juárez bailarín. Descubrió que en Chihuahua asistió a un baile en el que durante 11 horas interpretó todos los ritmos habidos y por haber en esa época. Es cuando el Juárez de piedra se cae en pedazos, acotó.

Entonces pensé: hay que deshacer la historia de bronce, apalear la historia neoconservadora, y al mismo tiempo introducir una cadencia narrativa que haga de la historia de México lo que toda mi vida quise que fuera cuando empecé a descubrir que podía ser la de la gran aventura de un pueblo.

¿Qué pretende con Patria? “Qué un estudiante de secundaria inteligente se acerque a la historia de México de otra manera. Que diga, ya leí Juego de tronos, ahora sigo con la historia de la guerra de la Reforma”. Gran parte de las personas que acudieron al acto compraron el libro y lo empezaron a leer.

El antropólogo Roger Bartra, en su calidad de presentador, preguntó: ¿por qué leer hoy un libro como éste sobre hechos que ocurrieron hace 150 años? Porque básicamente la situación que entonces vivía el país era muy parecida a la de hoy, contestó. Teníamos entonces una generación de jóvenes mexicanos empeñados en regenerar al país, en sacarlo de la vergüenza en la que la habían sumido gobiernos torpes, corruptos y literalmente vendepatrias. Hoy, no una, sino varias generaciones de mexicanos jóvenes y no tanto, también están enfrascados en la tarea de regenerar al país, de sacarla de una vergonzosa ignominia en la que lo sumió una régimen torpe, corrupto y vendepatrias, igual que la de (Antonio López de) Santa Anna.

A la pregunta, ¿quién escribe historia?, señaló que los activistas no sólo andan en marchas y mítines repartiendo volantes, sino que también están en los archivos y en las bibliotecas escribiendo libros de historia. Porque no es posible hacer política para cambiar el mundo sin saber historia. Afirmó que en Patria Taibo II no escribe historia social sino política, además, militar: le gusta reconstruir batallas.

Agregó que no se puede contar la historia del siglo XIX sin relatar las batallas. Paco dice que es un narrador, sin embargo es un historiador y mejor que muchos que así se autocalifican. Bartra agregó que el autor le habla de a los protagonistas que le caen bien, porque en este periodo hay unos villanos de película negra.

La presentación forma parte de una gira nacional que realiza Taibo II, la cual inició el 27 de mayo en Nezahualcóyotl, y que finalizará el 21 de junio en Xalapa, Veracruz.

Publicado en Jornada