La cuarta versión de este Festival contará con la presencia de Roberto Caldas, presidente de la Corte Interamericana de Derechos Humanos.Además de la proyección, se realizarán charlas con más de 30 directores y expertos invitados, diez paneles, conciertos y exposiciones, todos de acceso gratuito.

“Hemos descubierto, a través de este festival, que el tema de los derechos humanos muchas veces está asociado a temas muy políticos o académicos. Lo que hacemos nosotros es tratar de llegarles a las comunidades con historias, personajes y hechos históricos que son documentados en el cine para lograr más cercanía con estos temas”, afirma Diana Arias, directora del Festival.

La inauguración será el próximo viernes 11 de agosto en el Teatro México de la Universidad Central, a partir de las 6:00 p.m. Se presentará la película colombiana ‘La ciénaga, entre el mar y la tierra’, ganadora de dos premios el año pasado en el Festival de Sundance. Enseguida, se hará un conversatorio con su director y protagonista Manolo Cruz, y los actores Vicky Hernández y Jorge Cao, quienes hicieron parte del reparto.

Además de Roberto Caldas, el día de la inauguración intervendrá Marie-Christine Fuchs, directora del Programa Estado de Derecho Para Latinoamérica de la Fundación Konrad Adenauer; María Adelaida Palacio, directora de la Dirección de Derechos Humanos de la Secretaría Distrital de Gobierno; Rafael Santos Calderón, rector de la Universidad Central, y Diana Arias, directora del Festival.

“Es la primera vez que la Corte Interamericana de Derechos Humanos se suma a un evento no jurídico y para nosotros es un gran orgullo contar con la presencia no solo de Roberto Caldas, su presidente, sino también de Pablo Saavedra, el secretario ejecutivo. Ellos nos dejaron ver que tienen un interés muy profundo en acercarse a las comunidades de una manera menos académica, y encontraron en el festival este gancho perfecto”, agrega Arias.

Entre los documentales que se exhibirán está ‘Chocolate de Paz’(Colombia-Inglaterra), sobre el chocolate orgánico que produce la Comunidad de Paz de San José de Apartadó, conformado por víctimas de conflicto armado con las Farc y que ahora son emblema en la lucha por los derechos humanos. ‘Reina de corazones’ (Argentina), sobre diez mujeres trans que a través del teatro sacan a jóvenes de la prostitución, y ‘Voces de la Amazonia’ (Francia y Ecuador), sobre la lucha de los pueblos indígenas ecuatorianos para proteger sus tierras de la industria petrolera.

También habrá talleres sobre introducción audiovisual a niños entre los 10 y 13 años, y de realización documental dirigidos a líderes sociales y comunitarios de Bogotá. Otra de las actividades más llamativas será el homenaje a Jaime Garzón, con una charla entre Eduardo Arias, Paula Arenas y Francisco Ortiz, quienes trabajaron con el humorista en Zoociedad y Quack, el próximo domingo 13 de agosto, 18 años después de su muerte.

Este festival comenzó en 2013 y desde entonces ha sido la plataforma principal para la divulgación de la industria cinematográfica enfocada en temas como cultura de paz y los derechos humanos. Esta versión tratará temas como la migración, el asesinato de líderes sociales, el empoderamiento de las mujeres, el cine como instrumento político y el perdón como camino para la reconciliación.

El año pasado contó con la asistencia de aproximadamente 5 mil personas, y en 2017, con participación en más ciudades del país, más días de proyecciones y actividades, esperan llegar a los 10 mil asistentes.

Fechas en otras ciudades

Medellín

Se realizará por segundo año consecutivo, del 15 al 18 de agosto y tendrá la exhibición de 13 de las películas de la selección oficial.

Barranquilla

Será entre el 16 al 18 de agosto, y tendrá la proyección de 20 películas de cinco países seleccionados de la convocatoria.

Cartagena

También será su segundo año en esa ciudad. La programación irá del 12 al 16 de agosto, y tendrá la proyección de 12 películas.

Soacha

Será del 12 al 16 de agosto, en simultáneo con las actividades en Bogotá. Se proyectarán 20 películas de la selección oficial en cinco escenarios de exhibición, como la Universidad Minuto de Dios y la Universidad de Cundinamarca.

Puerto Colombia

Estará solo un día, el 17 de agosto, pero está en planeación la realización de un ciclo de cine todos los miércoles en la Fundación Puerto Colombia a partir de octubre.

Puede consultar aquí la programación en todas las ciudades.

Publicado en El Espectador

4.º Festival Internacional de Cine por los Derechos Humanos Bogotá hoy inaugura la exposición “Álbumes de memoria”

Álbumes de memoria y narraciones visuales, es una Galería fotográfica de la historia y vivencias de la Unión Patriótica, con esta puesta artística se busca dignificar, reconstruir y valorar el papel que tuvieron para la democracia los líderes y militantes de la Unión Patriótica (UP) y  exaltar la resistencia contra el olvido por parte de los familiares de las víctimas del genocidio político. Con un enfoque de Derechos Humanos y arte se pretende sensibilizar a la ciudadanía y a los jóvenes que hacen parte de esta nueva historia de construcción de paz en el país.

“Este es un trabajo de memoria para reconocer a Gabriel Jaime Santamaría y demás dirigentes asesinados, quienes resaltaron y lucharon por la igualdad de los derechos, la solidaridad y el apoyo al campesinado. Con esta construcción colectiva de álbumes rindo un tributo a la palabra que me enseñaron mis padres, la unión”, afirmó la artista Luisa Santamaría.

La exposición se inaugurará este jueves 10 de agosto, a las 6:30 p. m. en el Hall principal de la Universidad Jorge Tadeo  Lozano -Cra. 4. Nº 22-61- la entrada es libre a todo el público.

De igual forma, durante el evento se realizará el lanzamiento del libro Las ideas socialistas en Colombia de Jorge Eliécer Gaitán, que será presentado por Gloria Gaitán y Pablo Catatumbo.

Este evento hace parte de las actividades que enmarcan el Festival Internacional de Cine por los Derechos Humanos Bogotá, que es organizado por Impulsos Films en alianza con la Unidad para la Atención y Reparación Integral a las Víctimas y el Programa Estado de Derecho para Latinoamérica de la Fundación Konrad Adenauer. Proyecto que cuenta con la participación de la corte Interamericana de Derechos Humanos y su medio aliado es El Espectador.

Las actividades programadas, tienen el apoyo del programa de subvención Movies That Matter, la Fundación Saldarriaga Concha, el Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, la Universidad de Bogotá Jorge Tadeo Lozano, la Universidad Central, la Cinemateca Distrital y el Centro Nacional de Memoria Histórica, entre otras entidades.

Historias que han marcado la construcción de país y que hoy se hace imperante que la comunidad las conozca para que la opinión sea basada en conocimientos de la historia y las teorías, con el fin de aportar, como ciudadanía, y para afrontar los retos del país en temas de posacuerdo, derechos humanos y paz.

Publicado en El Diario Bogotano

“La ciénaga” aterriza en Colombia

El mar es el telón de bienvenida para la historia de Alberto, un hombre atrapado en la Ciénaga Grande de Santa Marta por una enfermedad que le impide moverse desde la infancia. A su lado siempre está su madre, Rosa, quien no sólo es su compañía y sustento, sino quien también está atenta de todo lo que requiera.

Incluso con la dificultad para hablar, Alberto le manifiesta a Rosa su sueño: conocer el mar, que está sólo a unos metros, cruzando la carretera. La vida es paradójica: viven en medio del agua, entre casuchas de madera, entre la pesca y la brisa del Caribe, pero para él eso no es más que aguas estancadas y vive con el anhelo de sumergirse dentro del golpe de las olas y el azul del mar.

Esta es la trama de La ciénaga. Entre el mar y la tierra, una película colombiana que ha estado en 34 selecciones oficiales de festivales internacionales y ha ganado 15 premios. Tres de ellos fueron en el Festival de Sundance, en enero del año pasado, por mejor drama internacional, galardón otorgado por el público, y los premios especiales del jurado por mejor la interpretación a Vicky Hernández (Rosa) y Manolo Cruz (Alberto).

Será Hernández, junto a los actores Jorge Cao y Manolo Cruz, también director de este largometraje, quienes le den comienzo al Festival Internacional por los Derechos Humanos, hoy, en el teatro México de la Universidad Central, a partir de las 6:00 p.m. Después de la proyección del filme, los tres hablarán acerca de cómo nació La ciénaga y su aporte al festival.

Precisamente, Manolo Cruz habló acerca del aterrizaje de esta película, que después de un año de su premier a nivel internacional por fin toca suelo colombiano.

¿Por qué llega “La ciénaga” al país después de un año de su estreno y cómo se dará a conocer?

Las películas de cine independiente hacemos el esfuerzo de ir a festivales de cine para que nos den una importancia suficiente a la hora de ser lanzadas en el país. Esto es indispensable para nuestra campaña de promoción y para poner el nombre de la película en voz de los críticos más importantes y que eso le dé un respaldo. No se había podido estrenar en Colombia porque el año pasado estuvimos en 18 países, haciéndole un movimiento amplio. Logramos que, después de El abrazo de la serpiente, sea la película más premiada que tiene el país. Estamos haciendo una pequeña gira por ocho ciudades y participando en los festivales importantes de Colombia, como el Festival Internacional de Cine en Santander y el Festival de Cine por los Derechos Humanos. Afuera ha tenido las mejores críticas y aplausos, pero necesitamos que Colombia reciba su mensaje, que es básicamente el amor en medio de la dificultad.

¿Con qué se va a encontrar el espectador cuando la vaya a ver?

Con una película que representa al verdadero colombiano. Somos supuestamente uno de los países más felices del mundo y uno se pregunta por qué, si estábamos en medio del conflicto armado, de la inseguridad, de la falta de condiciones. Pero la verdad es que cuando uno está en este tipo de condiciones puede sacar lo más bonito del ser humano y esa calidad de persona que tiene por dentro. En medio de todo esto, somos personas alegres, amables, que no nos sumergimos en los problemas. Eso es algo que en los países en los que hemos podido estar se ha recibido muy bien.

En el exterior ha sido motivo de aplausos, pero acá hasta ahora comenzará a tener eco. ¿Qué espera del público colombiano?

Lo único que espero en el país es que la mayor cantidad de personas se sienta identificada con la problemática que tenemos y con las personas que somos en medio de una situación difícil. Eso y el amor que transmite la película. Nos va a confrontar un poco a los colombianos y nos va a poner a pensar más allá de cómo vivimos nuestras vidas y el momento que está viviendo el país, en el cual creo que es muy importante rescatar el valor del amor, que está olvidadísimo. Espero que el público colombiano se conecte porque, primero, la película habla muy bien de nosotros; segundo, se aleja de la reiterada temática de violencia, guerra y drogas; tercero, tiene un elenco espectacular que todo el mundo ama, y cuarto, cuenta una historia que los va a cautivar y nos va a aportar a todos como sociedad.

¿Qué representa el filme para el Festival por los Derechos Humanos?

La película es una cachetadita con amor para todos, tanto para nosotros como para las instituciones que representan la salud y la seguridad del país. Quisimos visibilizar el escenario de estas personas que están en situación de discapacidad, así como su situación económica, como la de Alberto. Si se exponen esas situaciones para que la gente del Estado y las organizaciones sean conscientes, se logra mucho. Soy un defensor de los derechos humanos y un defensor del amor, de una sociedad que de verdad tenga una calidad de vida, y esta película pretende pegarle un empujón a eso. Estas personas de la región están en una situación económica fuerte, y si lo ponemos en una pantalla de cine, eso va a hacer que salga a flote la realidad de nuestro país.

¿Cuál cree que debe ser el aporte del cine colombiano para la visibilización de los derechos humanos y la cultura de la paz?

Los cineastas tenemos la responsabilidad de que con nuestro producto aportemos cosas a nuestro país. Creo que desde el cine el aporte debería dirigirse hacia eso, a infundir la restauración de los valores importantes del ser humano. Si traemos historias que realmente apoyen a esta restauración, estamos haciendo nuestro trabajo perfectamente. Así no sea un cambio inmediato, pero que por lo menos lleve a esa reflexión. Hay que hacer películas que nos entreguen un argumento que nos haga reflexionar, sobre nosotros y nuestra sociedad.

Publicado en El Espectador