Falleció Fernando Birri, el gran maestro del cine latinoamericano

Por Daniel Cholakian – Nodal Cultura

“Yo creo que la memoria forma parte del futuro.
Esto no es una paradoja.
Quiero decir que sin memoria no hay futuro.
También es verdad lo contrario: sin futuro no hay memoria”
Fernando Birri  (1)

El hombre más bello del mundo

Cuenta la noticia que a los 92 años falleció en Roma el cineasta y poeta latinoamericano Fernando Birri. Nacido en la provincia de Santa Fe, Argentina, Birri fue una personalidad central en la creación de la cinematografía nuestramericana y un gran maestro de realizadores. Para quienes tuvimos la oportunidad de ser sus alumnos en algún curso y de tomar un café con él, sus lecciones de cine, cargadas de poesía, ética y belleza, son inolvidables.

¿Será que su funeral deberá finalizar con ese cortejo que lleve sus cenizas al río Paraná, con murgas, canciones y cervezas, como el mismo imaginó entre sus amigos y discípulos? En la maravillosa película “Ata tu arado a una estrella” de Carmen Guarini, una secuencia retrata al maestro inventando una celebración fúnebre, que solo puede ser pensada por quien sabe que su palabra es un arma cargada de futuro.

Birri, el realizador

Como cineasta Fernando Birri dirigió cerca de 15 películas y muchos más documentales para televisión en todo el mundo. En este sentido, también fue un pionero en considerar el campo audiovisual como un gran espacio, mientras muchos cineastas despreciaban aún la televisión.

Estudió en la escuela de cine de Roma, a dónde llegó por su deseo de aprender en la cuna del neorrealismo italiano. Esa marca de estilo se nota en el primer largometraje cuya autoría se le adjudica, Tiré Dié. Esta película es una obra colectiva creada con sus alumnos de la Escuela documental de Santa Fe, creada en el seno de la Universidad Nacional del Litoral.

Luego produjo y dirigió películas como Tiré Dié, Los Inundados, la experimental ORG –que demandó 10 años de trabajo-, Rafael Alberti, un retrato del poeta, Un señor muy viejo con unas alas enormes, Che ¿muerte de la utopía? y El Fausto criollo. Su cine fue siempre libre y adecuó lo formal al relato, a aquello que deseaba contar. El documental fue eje de su obra, pero podía liberarse de los recursos tradicionales del género para asumir la vanguardia formal en ORG o la tradición gauchesca en El Fausto criollo, que fue su regreso como realizador a su provincia natal. En esta película, además, Birri contó con la participación de Fito Páez, como actor y como compositor de una serenata.

El maestro de la utopía y la libertad

Abuelo Méliès, Abuelo Edison
reciban este nuevo cine latinoamericano
Uno en la diversidad, diverso en la unidad
Uno y el universo
Hasta ahora hubo
cines de autor
cines de escuelas o movimientos
cines de países
hoy hay un cine de un entero continente.
Se llama:
Nuevo Cine Latinoamericano (2)

La Utopía es un tema central de su obra poética política, como al él le gustaba mencionar a todo su arte. Esto está reflejado en la película de Carmen Guarini ya mencionada. En diálogos en dos tiempos (1997 y el presente) Guarini retoma su making off de la película Che ¿muerte de la Utopía? donde el diálogo Birri con distintos interlocutores como Ernesto Sábato, Osvaldo Bayer o Eduardo Galeano, y desde allí venir al presente para hablar con el maestro santafesino sobre la Utopía como sentido último de su producción poético cinematográfica. El pasado de las luchas revolucionarias, el momento neoliberal de los noventa y el tiempo presente en la región están atravesados por los vasos comunicantes que proponen Guarini y Birri en viajes por distintos países. La Utopía es, en palabras del Birri, la memoria del futuro.

Más allá de su obra cinematográfica, su legado es el del hombre que fue fundamental para cimentar un cine latinoamericano que pudiera pensarse y constituirse con una estética propia en permanente renovación. Sin ningún lugar a dudas, Birri fue el gran maestro del cine de la región. Fundó la Escuela de cine documental de Santa Fe, en Argentina, donde se formaron muchos de los realizadores que transformaron las cinematografías de nuestros países.

En diciembre de 1986, junto a Gabriel García Márquez, fundó la Escuela de Cine y Tv del Tercer Mundo, en San Antonio de los Baños, Cuba. Esta escuela, en la que vivió mientras la dirigió, sigue siendo clave en la construcción de un pensamiento y una estética emancipadora y libertaria.

El pensamiento de Fernando Birri fue siempre un pensamiento de futuro, como todo aquel que sueña con la utopía como destino. Hacía allá siempre estará yendo.

(1) Soñar con los ojos abiertos, Aguilar, p119
(2)Poema en forma de ficha filmográfica- Fernando Birri (Fragmento)

MANIFIESTO DE SANTA FÉ           

Fernando Birri

El subdesarrollo es un dato de hecho para Latinoamérica, Argentina incluida. Es un dato económico, estadístico. Palabra no inventada por la Izquierda; organizaciones oficiales internacionales (ONU) y de América Latina (OEA, CEPAL, ALALC) la usan habitualmente en sus planes e informes. No han podido a menos de usarla.

Sus causas son también conocidas: colonialismo, de afuera y de adentro.

El cine de estos paises participa de las características generales de esa superestructura, de esa sociedad, y la expresa, con todas sus deformaciones.

Da una imagen falsa de esa sociedad, de ese pueblo, escamotea al pueblo: no da una imagen de ese pueblo.

De ahí que darla sea un primer paso positivo; función del documental.

¿Cómo da esa Imagen el cine documental? La da como la real¡dad es y no puede darla de otra manera.

(Esta es la función revolucionaria del documental social en Latinoamérica).

Y al testimoniar cómo es esta realidad – esta subrealidad, esta infelicidad – la niega. Reniega de ella. La denuncia. La enjuicia, la critica, la desmonta. Porque muestra las cosas como son, irrefutablemente, y no como querríamos que fueran. (0 como nos quieren hacer creer – de buena o mala fe – que son).

Como equilibrio a esta función de negación, el documental cumple otra de afirmación de los valores positivos de esa sociedad: de los valores del pueblo. Sus reservas de fuerzas, sus trabajos, sus alegrías, sus luchas, sus sueños.

Consecuencia y motivación del documento social: conocimiento, conciencia, toma de conciencia de la realidad.

Problematización. Cambio: de la subvida a la vida.

Conclusión: ponerse frente a la realidad con una cámara y documentarla, documentar el subdesarrollo.

El cine que se haga cómplice de ese subdesarrollo, es subcine.

 

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