De las entrañas

“Mis manos y mis ojos amasan, centran, abren, suben y dan forma hasta que encuentran esa pieza mía que está escondida en el barro, pero que existía en mi pensamiento y quizás hasta en papel”.

La ceramista Aileen Castañeda describió así su obra cuando se le solicitó hace casi 24 años. Es su propia interpretación de unas palabras que descubrió del escultor italiano Miguel Ángel (1475-1564) y esa esencia en su arte no ha cambiado con el tiempo. Tampoco su gran sentido de perfección, por más que a veces quiera romperlo.

Lo que sí ha cambiado es el acercamiento a las vasijas, esferas, platos… y demás piezas que conforman sus trabajos más recientes, que el público podrá apreciar de cerca desde este jueves, a las 7:30 p.m., cuando inaugura la exposición individual “De las entrañas de la tierra” en la Galería de Arte de la Universidad del Sagrado Corazón.

“Esa idea me la robé de Miguel Ángel, que decía que las esculturas estaban dentro de la piedra y que él las sacaba, que ese personaje estaba ahí y él simplemente lo sacó de la piedra. Y es un poco eso, creo que el barro es la materia prima que me permite con mis manos dar la forma y sin el barro no lo tendría, pero muchas veces esa idea está aquí, en abstracto, en mi mente, y es cuestión de, con mis manos y el barro, lograrla”, expone rodeada de piezas, materiales y mesas que sostienen el arte que comenzó a pulir entre fines de los años 80 y comienzos de los 90.

“Ahora, en este proceso que hago estas piezas, para mí no es solamente el objeto de cerámica, sino cómo lo presento es parte de la importancia de la pieza, así que ahora cómo yo voy a montar esto, viene a ser el otro nivel”. Es que cada una de sus piezas no son preconcebidas para tener un uso único ni para vivir en un lugar o espacio específico. Lo mismo se pueden balancear de un alambre que colgar en una pared o descansar sobre una mesa. La luz y la sombra, igualmente, tienen un rol protagónico en la definición de cada pieza.

“La mayor parte de la gente que usaba el torno o que yo veía que usaban el torno, era para hacer piezas utilitarias”, dice. “De lo que yo estaba clara era que a mí no me importaba que usaran lo que yo hiciera como objeto utilitario, pero que yo no tenía intención de que fuera utilitario, sino más bien un objeto de arte. Y de ahí me mantuve a través de los años creando en el torno objetos de arte que fueran tan bonitos de este lado, como del otro, o sea que las terminaciones fueran para que lo puedes ver como un objeto de arte en su totalidad, que está terminado y pensado por todos lados”, detalla Castañeda, cuya formación en arte y cerámica la logró en Drew University, en Nueva Jersey; Studio Art Center International, en Florencia Italia, y Casa Candina, en San Juan, Puerto Rico.

“Me gusta la idea de que las cosas las puedas acomodar según el momento”, sostiene para dar cabida a la creatividad de la gente por encima de su propio criterio.

“De las entrañas de mi tierra” comenzó a dejarse ver entre el barro hace poco más de un año. Son 34 piezas las que comprenden la exposición que estará abierta hasta el 17 de marzo.

“Siempre he trabajado con mucha perfección. No sé si eso viene por lo de la gráfica, o si eso viene por mi carácter, eso es así, y he tratado de cambiar, pero eso no cambia. Siempre vuelvo a la exactitud. Las formas pueden cambiar, pero siempre termino haciendo algo de una exactitud”, se reconoce.

“Había hecho otras piezas así y había comenzado a experimentar con esmaltes y terminados y cuando yo encontré estos terminados -cuya textura metálica da la sensación de ser piezas trabajadas en hierro- a mí me parecía que estas piezas se encontraron en una excavación, porque es como si esto se encontró debajo de la tierra porque este terminado es uno que no te imaginas con estos ángulos”, explica. “La superficie es lo que me hizo llegar a ese nombre y que es como que vienen de lo más profundo de la tierra”.

Esta exposición, con entrada libre de costo, está concebida para Puerto Rico, no obstante, la artista proyecta volver a exponerse fuera de la patria, y Portugal, país que recién visitó, pudiera ser un próximo destino.

“Me gustaría hacer algo fuera de aquí, porque he tenido exposiciones en Italia, en México, en Estados Unidos, individuales, y hace tiempo que no hago nada fuera, y creo que no estaría mal porque hay tanto cambio en el mundo del arte y la economía en Puerto Rico que no estaría mal hacer algo en otro sitio, aparte, da la excusa para uno viajar”, afirma risueña. “Pienso que quizás pueda hacer algo en Portugal, vamos a ver si de da”.

Publicado en El Nuevo Día
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