Mi libro enterrado

En 1976, la pareja de estudiantes cordobeses Liliana Vanella y Dardo Alzogaray decidieron exiliarse junto con su hijo. Dejaron atrás su casa de Villa Belgrano y su biblioteca, enterrada en el patio de atrás. Libros de Mao, de Gramsci, de Marx. Cuando volvieron quisieron rescatarla, no pudieron y ahí quedó, bajo tierra. Pero muchos años después Tomás Alzogaray Vanella, el hijo, junto a Gabriela Halac, se decidieron a hacer una investigación sobre la biblioteca enterrada y eventualmente rescatarla. Toda la experiencia vital y política, literaria y manual, efímera y compleja, está en La biblioteca roja, brevísima relación de la destrucción de los libros, un libro extraño, inclasificable, coral, que intenta abordar por distintos ángulos el suceso de la biblioteca enterrada y su posterior exhumación con fotos, entrevistas, ensayos y hasta instrucciones reales para enterrar un libro.