Musicalizan poemas de Alfonsina Storni

La mezzosoprano Kelley O’Connor interpreta versos de la argentina Alfonsina Storni, con la orquesta de St. Luke’s, en Nueva York, dirigida por Robert Spano (de batuta), con música de Bryce Dessner (de barba), integrante de la banda de rock The National (imagen tomada del Facebook de la orquesta)

Un compositor y guitarrista estadunidense de la banda de rock alternativo The National ha puesto música a varios poemas de Alfonsina Storni, la exquisita poeta feminista argentina cuya sufrida vida acabó en suicidio.

El ciclo de canciones de la aclamada poeta modernista, cuyos audaces versos hablan sobre todo del amor, fue compuesto por Bryce Dessner para la mezzosoprano Kelley O’Connor; lleva como título y cierra con Voy a dormir, la última poesía de Storni, que envió a un periódico antes de lanzarse al mar en 1938, cuando tenía 46 años.

Sus palabras me parecen eternas, de verdad. Se sienten tan apremiantes y poderosas ahora como se habrán sentido entonces, dijo Dessner, de 41 años.

En el Carnegie Hall

La orquesta de St. Luke’s apoya a O’Connor para el estreno mundial de la obra efectuado ayer en el Carnegie Hall de Nueva York, con la conducción de Robert Spano, director de música de la Orquesta Sinfónica de Atlanta y defensor de la música contemporánea.

Dessner escribió la pieza luego de escuchar a O’Connor cantar otra adaptación musical de poesías en español, Canciones de Neruda del fallecido compositor Peter Lieberson, obra a la que calificó de increíblemente hermoso.

Dessner, quien estudió español en la Universidad de Yale, donde obtuvo también su maestría en música, conocía bien a los poetas de la generación del 27, sobre todo a Federico García Lorca, pero notó que las mujeres, tanto entonces como ahora, estaban mal representadas.

Estaba leyendo poesía en español y quedé impresionado por cómo mucho de lo que escuchamos de esa época es muy masculino. Incluso la poesía en sí misma tiene una suerte de machismo en ella, dijo.

Pensando en Kelley, y también en dónde estamos en el mundo, realmente quería trabajar con las palabras de una poeta mujer, explicó.

Dessner, quien previamente musicalizó al poeta chileno vanguardista Vicente Huidobro, se sintió atraído por Storni en parte por la canción de la fallecida cantante argentina Mercedes Sosa, Alfonsina y el mar, de 1969, compuesta por Ariel Ramírez y Félix Luna.

Aunque modesto en los alcances de su obra, Dessner dijo que no había razones por las cuales Storni debería ser menos conocida internacionalmente que García Lorca.

Dolor exquisito

Alfonsina Storni nació en Suiza y emigró a Argentina de niña. Fue madre soltera y padeció cáncer de seno, tuvo una variedad de empleos para sostenerse a sí misma y a su hijo, y todo esto alimentó la revindicación de la mujer en su escritura.

El ciclo de canciones de Dessner abre de manera etérea con el poema Yo en el fondo del mar antes del más romántico Dulce tortura Faro en la noche, en la cual los cornos se destacan como la metáfora de estabilidad del poema.

Cuerdas y percusión crecen en el poema de cierre, creando un clima acuático, brumoso cuando O’Connor dolorosamente canta Voy a dormir.

O’Connor, estadunidense que ha encontrado una nueva expresión musical en el español, dijo que cantar desde la perspectiva de una mujer es liberador. Respondí a su tormento personal y también a la rendición en su poesía. Hay un dolor exquisito y sin embargo una aceptación impresionante, dijo.

La conexión con el mar en toda su poesía también es algo que parece ser hecho para la música. Para ella, el mar era un hogar, un confort, y al fin y al cabo, un destino final. Esta es una visión muy original de una fuerza que puede ser tan inmensa y ominosa para algunos.

Voy a dormir es una de las nuevas obras en el Carnegie Hall, que se impuso la meta de 125 encargos entre 2015 y 2020 para conmemorar el 125 aniversario de uno de los auditorios más celebrados de Nueva York.

Para Dessner, el estreno llega menos de un mes después de que The National –creada en Cincinnati hace casi dos décadas– ganase un Grammy al mejor álbum de música alternativa por Sleep Well Beast.

Dessner, quien vive en París y ganó también un Grammy hace dos años en una categoría de música de cámara, dijo que la banda apreciaba el premio, aunque no lo esperaba.

Es raro que estos hitos en la carrera de uno en general llegan cuando no estás verdaderamente esperándolos, dijo riendo.

Publicado en La Jornada

 

 

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