Trans(figuraciones)

Por Aurora Rivera Arguinzoni

Años de investigaciones sobre el universo cultural que representan los países iberoamericanos, y Puerto Rico como parte y en el contexto de todos ellos, están siendo recogidos en una colección de libros editados por profesores de la Universidad de Puerto Rico en Arecibo (UPRA) para hacerlos accesibles al público general.

El Proyecto Editorial Trans(figuraciones), que nace como parte del Bachillerato en Estudios Iberoamericanos del Departamento de Ciencias Sociales de la UPRA, ya ha publicado 11 libros y espera publicar otros dos este año.

Su aporte es tal, que tres de los que primero vieron la luz en 2010 – “El Teatro como Bandera”, de Elba Iris Pérez; “¿Es posible lo africano?”, de José Alberto Cabán Torres y Luis Alberto Lugo Amador, y “El cuerpo de la patria’, de Carlos Altagracia Espada- han sido apreciados por revendedores independientes que están cobrando entre $200 y $700 por ellos en Amazon.com.

“La publicación de estos libros es el reconocimiento al trabajo y la producción de saber, y cómo hombres y mujeres desde sus espacios tratan de insertarse en unos debates que desbordan la insularidad”, afirmó Altagracia Espada en entrevista con Flash! & Cultura para hablar sobre el aporte de este esfuerzo. Su colega y coordinador, el catedrático José Rodríguez Vázquez, destacó la importancia de que el pueblo puertorriqueño pueda verse, reconocerse y desenvolverse en ese contexto “al que estamos estrechamente ligados por lazos no solamente culturales, sino también geográficos”.

“Caribe y América Latina son palabras para referir a un contexto que debemos mirar, y debemos insertar nuestras preocupaciones en esa región mucho más amplia. Por otro lado, significa también una forma de acercarnos al mundo académico de otros lugares. Uno muchas veces cree que los puertorriqueños tienen el foco colocado hacia el norte y cree que solamente hay vida universitaria y producción intelectual en las grades universidades en la Ivy League norteamericana. Por el contrario, sorprendería a muchas personas la calidad del mundo académico y de la producción de libros y de escritos importantes que se están generando en las universidades como el Instituto Mora en Méjico, la Universidad Nacional Autónoma de México, en la Universidad Nacional de Colombia en cada una de sus facultades…”, planteó.

Los profesores recordaron con jocosidad cómo durante una visita a la Universidad Nacional de Colombia sintieron la presión de publicar. “Todo empezó por pura envidia”, confesó Altagracia Espada riendo. “Vamos a trabajar con los colegas de allá y nos obsequian… La primera vez tuvimos que comprar un bulto porque nos obsequiaron 20 libros publicados por ellos, por el Departamento. Hay un anaquel gigantesco con un montón de publicaciones… y yo (pregunto): ‘José, ¿qué pasó aquí? Cuando vayan a Puerto Rico, ¿qué le vamos a enseñar?”, compartió el doctor en filosofía e historia.

Continuó la conversación con su colega en un tono más serio con un argumento en el que coincidieron. “Acá (en Puerto Rico) se producen reflexiones sobre América Latina, sobre el Caribe y ¿dónde están? Se gradúa gente de historia, de literatura, de estudios prehispánicos o estudian en Estados Unidos y regresan con sus tesis o sus proyectos de investigación y no salen a la luz pública. Y empezamos a construir esto”, relató.

Rodríguez Vázquez recordó que no concibieron el proyecto como uno comercial. La idea original era una puramente académica, cultural y de intercambio con personalidades invitadas a la universidad, entre las que han figurado figuras como Elena Poniatowska, Mario Vargas Llosa, Luis Rafael Sánchez y Ana Lydia Vega, entre muchos otros procedentes de instituciones como el Observatorio del Caribe Colombiano, la Universidad de Alcalá, la Universidad de Barcelona, la Sorbona en Francia, la Universidad de California en Irvine, y el Instituto Nacional de Historia y Antropología de México. Sin embargo, la venta de las publicaciones es el modo de convertir esta iniciativa en una autosustentable.

El contenido de los libros publicados es sumamente variado y aseguraron los entrevistados que en el proceso de edición han procurado depurar el texto, la narrativa, de modo tal que puedan ser disfrutados por el público general. Hay obras que exploran temas como el teatro popular puertorriqueño, historia política y social de países iberoamericanos, arquitectura, urbanismo, literatura, geografía, las latinas literatas en la diáspora, filosofía, política y negritud, entre otros. Los autores son egresados de universidades y programas diversos, y fijaron su mirada en países como México, Trinidad y Tobago, Argentina, Estados Unidos, Haití, República Dominicana e, inevitablemente, Puerto Rico.

“Van a descubrir ciertas manchas que no salen, ciertos asuntos (inexplorados)”, anticipó Altagracia Espada, cuyas investigaciones escudriñaron el debate intelectual y político en República Dominicana en el contexto del Trujillato (las tres décadas de gobierno de Rafael Trujillo), sin dejar de mirar la relación con Haití. A su trabajo le siguió el de Seda Prado, enfocado en los intelectuales y el discurso político-cultural en la República Dominicana en la época postrujillista. Más adelante se publicó “¿Es posible lo africano?”, de José Alberto Cabán Torres y Luis Alberto Lugo Amador, una colección de ensayos de puertorriqueños “reflexionando sobre el continente africano, las áfricas imaginarias, utópicas, vinculadas a la esclavitud”, y “El Teatro como Bandera”, de Pérez, que según describieron los profesores muestra “lo subalterno desde el teatro popular en Puerto Rico”.

En cuanto a temas de Puerto Rico, Rodríguez Vázquez llamó la atención sobre el libro de Elidio La Torre Lagares “Textoci(u)dad: la erosión de la modernidad en En Babia, de José I. de Diego Padró”. “Es un trabajo sobre la novela de uno de los autores más importantes que tuvo Puerto Rico entre los 20 y los 70, uno de los grandes vanguardistas de la literaturapuertorriqueña, que junto a otros como Palés Matos provocan un movimiento literario. Es un trabajo que merece ser leído porque le da vida, lleva la mirada de uno a una novela extensa, voluminosa, que merecería ser leída para uno decir ‘este hombre en los 40 estaba en las vanguardias literarias del mundo’ ”, apuntó.

La colección completa está disponible para la venta en Librería Laberinto del Viejo San Juan y a través del Departamento de Ciencias Sociales de la UPRA, en el (787) 815-0000, ext.3900 y 3901.

Publicado en El Nuevo Día
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