BioBioCine: un festival que asume riesgos en Chile

Este año, el Festival Internacional Bio Bio Cine reunirá trabajos de 15 países en las categorías de largometraje ficción, cortometraje ficción y documental. Un espacio único que busca impulsar la difusión de realizaciones nacionales e internacionales dentro de la Región del Bío Bío.

Ya está todo dispuesto para la sexta versión del Festival Internacional BioBioCine, que se realizará desde el 17 al 21 de abril y que contará con la exhibición de 32 obras en su competencia oficial. Países como Tailandia, Rumania, México y Francia estarán presentes llenando de historias las cuatro salas que dispondrá para su programación, incluyendo dentro de ellas el nuevo Teatro Regional del BioBío, con el mejor nivel de proyección, sonido e imagen.

Para este año fueron más de 1.150 películas que atendieron el llamado a participar de festival, reuniendo trabajos de diversos lugares del mundo. Según explicó el director del evento, Francisco Toro, “BioBioCine busca potenciar un diálogo y conexión con nuestra audiencia, por tanto este año hemos seleccionado películas que creemos son importantes para crear un mismo espíritu e identidad, y que busque generar un impacto en la memoria colectiva de Concepción“.

Una de las categorías más esperadas es la selección de documentales internacionales, sumando un total de siete obras aclamadas por la crítica especializada y que además han obtenido diversos premios y reconocimientos en distinto festivales de cine del mundo.

Uno de ellos es El Pacto de Adriana de la realizadora chilena Lissette Orozco, un registro imperdible que narra la vida de la propia directora y su tía Adriana Rivas, y cómo en 2007 se enteró, a través de una denuncia, de la participación de su tía en torturas durante los años que trabajó como secretaria del jefe de la DINA, Manuel Contreras.

"El pacto de Adriana"
“El pacto de Adriana”

Para la competencia de largometraje ficción se exhibirán cinco títulos, todos con importantes temáticas sociales. Uno de ellos es La casa Rosada, la última obra del destacado director peruano Palito Ortega Matute, quien falleció debido a un cáncer antes de poder estrenar su película. Ortega era uno de los mayores exponentes del cine regional de Perú, con ocho largometrajes que lo respaldan.

"La casa rosada"
“La casa rosada” | BioBioCine

En el caso de la competencia de cortometraje, este año se sumaron 20 títulos de diez países. La selección incluye en su mayoría realizaciones chilenas como Peón de Ignacio Ruiz; Sin derecho de Valentina Osorio y Fletas, sucias pero ni tan malas, entre otras.

La competencia internacional se llevará a cabo en distintas salas de Concepción, siendo estas el Aula Magna, Alianza Francesa, el auditorio de Artes y Humanidades de la Universidad de Concepción y el Teatro Regional del BioBío. Todas las funciones son gratuitas y los horarios pueden ser revisados dentro de los próximos días en las redes sociales del festival o en este link.

"Fletas, sucias pero ni tan malas"
“Fletas, sucias pero ni tan malas” | BioBioCine
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Francisco Toro: “Somos un festival más de contenidos que de estrellas”

El director de BioBio Cine contó detalles sobre lo que será la sexta edición de esta verdadera fiesta cinematográfica, la que en esta oportunidad tendrá 32 películas en su competencia internacional. Un certamen que año a año crece y que pone su foco en lo que quiere ver el público.

“Creo que esta es la mejor versión del festival que hemos organizado, ya sea a nivel de programación y de espacios”. Son las categóricas palabras de Francisco Toro, director y cabeza del festival BioBio Cine, que desde el 17 al 21 desplegará una variada y potente programación.

Certamen que en esta ocasión desplegará sus  94 películas, aparte de las 32 que constituyen su competencia internacional, en cuatro distintos puntos de Concepción: Teatro Biobío, Aula Magna del Arzobispado de Concepción, Auditorio de la Facultad de Humanidades y Arte UdeC y la Sala de Espectáculos de la Alianza Francesa. Todo con entrada liberada.

“Como que el festival este año se arriesgó harto en los contenidos, ya que nos fuimos con una programación bien jugada. Somos un festival más de contenido que de estrellas. Nuestro hincapié no está en los actores ni en ese tipo de cosas, más bien en los discursos y los contenidos de éstos”, destacó el también realizador audiovisual.

Es así como en esta oportunidad este espacio cinematográfico local realizará este martes su gala inaugural en el Teatro Biobío con la cinta “La isla de los pingüinos”, de Guillermo Söhrens. Mientras que su ceremonia de clausura, programada para el sábado 21, estará marcada por la proyección del cortometraje “Snap”, de Ananke Pereira y Felipe Elgueta. “Nos quisimos arriesgar un poco en general, pero que se refleja de buena manera en las cintas que abren y cierran el festival. Para el arranque, tenemos un film que ha tenido tan sólo una exhibición, que fue en Valdivia. Una película que no se ha visto y que trata sobre una temática que igual es contingente a la Región y de un director súper joven. En realidad, la mayoría del elenco, son jóvenes, siendo esta la mayoría la primera película que filman. Es muy interesante como se plantea y nosotros la quisimos vincular políticamente con el ‘liceo acuático’ y todo ese rollo. Y para el cierre tenemos a ‘Snap’, una cinta súper fuerte, dura, y no sólo en la temática trans sino además en el dispositivo que fue grabada, contada desde historias de la aplicación Snapchat. Con planos cuya duración no excede los 15 segundos y contado en primera persona”, detalló Toro.

Respecto a levantar el telón programático desde el Teatro Biobío, el director agregó que “si bien no lo buscamos, ya que fue el Teatro que nos invitó, queríamos estar ahí. Es un espacio que le pertenece a la ciudad y que la ciudad tiene que apropiarse. Tiene que transformase en un lugar ciudadano.

Más categorías, más proyecciones

Aparte de estas dos cintas, BioBio Cine para este 2018 trae importantes novedades programáticas. Si bien hace dos años se abrieron las categorías “Hecho en Chile” y “Hecho en Bío Bío”, con la idea de difundir el cine local y también nacional. En esta ocasión se sumaron “Puelmapu”, muestra de cine de la Patagonia argentina; “Marginales”, muestra de cineastas con un sello más “radical”, y que en esta oportunidad el invitado es José Luis Sepúlveda, quien exhibirá sus películas “El pejesapo”, “Mitómana” y “El Siciliano”, y la categoría “Venas Abiertas”, la cual aborda cintas sobre problemáticas sociales latinoamericanas y que en esta primera oportunidad versará será sobre el pueblo Mapuche y el conflicto de la lengua. A razón de esto se proyectarán “Dungun”, de Pamela Pequeño de la Torre, “Tragun”, documental que es narrado a modo de poesía y  donde los protagonistas son Manuel García, Nano Stern, Francisca Valenzuela, Joe Vasconcellos, entre otros, y por último “Las huellas del agua”, de Carlos Rojas.

También, se creció en el área de Cin(e)xperiencias, área de cine experimental, en que en esta ocasión tendrá performance a cargo de David Aniñir y como invitado especial al director Francisco Huichaqueo, quien exhibirá cinco de sus películas. “Hicimos esas categorías porque son películas de nicho, que nos permite establecer ciertas temáticas e ir plantando lo que buscamos como festival más allá de las 32 películas en competencia”, acotó el director de BioBio Cine.

La otra novedad destacada es la apertura de un espacio de industrias llamada “Encuentros BioBio Cine”, que tiene una parte bautizada como “Corte final” (working progress), Laboratorio de Guiones, Laboratorio de Proyectos y Animación Emergente.  Además de mesas de negocios.  “Son cosas que no existían, áreas que permiten que el festival funcione en paralelo con la industria y las exhibiciones, que es el crecimiento que planteamos para los próximos cinco años”, sentenció Toro.

Otro giro importante y sobresaliente sobre esta sexta versión, es la cantidad de exhibiciones y de espacios para los films, es decir, “hicimos crecer los espacios de exhibición, lo que nos permitió programar más, no más películas, sino distribuirlas de otra manera y dar más funciones de una sola película. Había un cierto ‘drama’ al proyectar una función por película en las ediciones anteriores”, dijo el director.

A lo que completó que “el festival sí piensa en el público, no es un certamen que sólo expone una parrilla programática donde la gente venga sólo a ver lo que le proponemos sino también es una dinámica. Qué es lo que necesita la Región, qué cosas no se ven, qué área fomentar. Estamos pensando en la ciudad y en las necesidades que hay en los públicos teniendo de ejemplo cada una de las ediciones de BioBio Cine”.

Una marca por decirlo registrada de BioBio Cine son sus coloridos y llamativos afiches, que en esta edición correspondió ilustrar a Ángela Jarpa. Una imagen potente desde la cual el festival despliega y proyecta su identidad.

“Yo quería esa imagen, como representativo de lo latinoamericano, como del guerrero jaguar, una cosa media mexicana, y logramos esta imagen que es un bailarín que baila al atardecer con el trapeñi como si fuera un espíritu. Una mezcla de hombre pájaro, quien baila para pedir por su comunidad y que las cosas salgan bien en adelante. De alguna forma eso es lo que también simboliza el festival”, concluyó Toro.

Publicado en DiarioConcepción

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