Rap cubano

Randy González, Kausa Justa, empezó a rapear en un barrio de edificios soviéticos en Nueva Gerona. La Isla de la Juventud, donde reside, es triplemente insular, por distinta culturalmente a la de Cuba, por ser un municipio administrado en ultramar, por haber gravitado en la historia con ambigua pertenencia y similar desatención.

Quizá por eso el rap que escribe y canta Randy tiene lo de crítico y rebelde que le toca por ADN, pero también una esencia taciturna. En un pequeño escenario del boulevard de Nueva Gerona, suelta:

Responsable de mis actos, lo que escribo es garantía. / La divina exactitud de la palabra es quien me guía, / en tiempos de enajenación mental y bobería / aposté por el Hip Hop y me entregué a la poesía. / Ando por la vía con los pies sobre el sustrato / Trato a todos por igual, sé lidiar con los ingratos. / No busco el estrellato aunque parezca algo insensato. / Porque hay gente que me apoya estando en el anonimato.

 

Cuando termina de cantar es de noche, no se ha quitado las gafas. Suda. Unas veinte personas le aplauden. Después serán cuarenta. Al acabar la presentación habrán escuchado sus rimas cientos de paseantes, curiosos, gente que se queda y menea la cabeza al compás de la célula rítmica del rap.

Siendo un jovencito, Randy conoció la vanidad del aplauso y de que asientan a lo que canta. En 2004, luego de representar dos años consecutivos en el Festival Nacional Habana Hip Hop a la que llama “mi Isla”, la Asociación Hermanos Saíz (AHS) le otorgó la membresía. Se asoció a la filial de música justo cuando el rap “comenzaba a vivir una época difícil, pues la poesía urbana pretendía cambiar lo que debía ser cambiado”.

Ese fue el período de despegue de grupos populares y altamente confrontacionales como Los Aldeanos. “Esto al parecer causó la incomprensión y posterior desentendimiento entre los raperos de este país y muchas de nuestras instituciones culturales”.

– Lamentablemente, la AHS en aquellos años no tuvo estrategia alguna para suplir la carencia de espacios para el género en la Isla –dice Randy ajustándose la gorra de techo plano que le acompaña amén de etiquetas y protocolos–. Fueron largos meses de incertidumbre y silencio, pero nunca perdí la fe.

Alentado por amigos escritores y músicos leyó algunos libros donde descubrió los años 60, 70 y 80 a través del soul, el funk, el R&B, el jazz, el country y el rock & roll. Cuando las aguas comenzaron a tomar su nivel y “aparecieron los aislados espacios”, ya Randy no se sentía como un adolescente rebelde enfadado con el mundo:

– Conocía la exactitud y el alcance de las palabras, las causas de muchas cosas y sobre todo había aprendido a polemizar y hablar con base y fundamento.

Pero la frustración, la desesperanza, los sentimientos en general, son también una base para escribir. Pero poetizar la apatía, digamos, es difícil. Quizá sea mejor solo describirla, como en “Siempre amanece”, y conectar con una percepción generacional:

Amanece y pido a todas las deidades existentes / que me den la perspicacia necesaria pa’ enfrentar, / el bregar de un nuevo día, esperanza intermitente, / justo en cada sol naciente comienzo a rememorar, / que ya son 30 abriles estirando el cuento, / viviendo a medias sin previa noción de tiempo, / límite, para cumplir expectativas, / saldar deudas personales, vivir la soñada vida, / esta vida, es bien sencilla no es por ser avaro, / soy de menos flujos caros y más cosas terrenales, / sé de la sombra que alumbra a los encumbrados, / la luz de los fracasados, conozco los arrabales.

En el año 2013 los miembros de la AHS en Nueva Gerona le eligieron como presidente.

– ¿Sientes que tu cargo fue un lastre para tu creatividad?

– Con el respaldo de mi obra, actitud y carácter, gané el respeto y apoyo de los jóvenes artistas de acá. Si no se mantuviera eso no me hubiesen reeligido en 2015.

– ¿Qué raperos te marcaron en tu búsqueda dentro del género?

– De Cuba todos los underground reales, que aman y viven el Hip Hop de lunes a lunes. De Venezuela Cancerbero, Apache, Lil Supa, Acapella. De España Nasch, SFDK, Falsa Alarma. De Chile Portavoz, Ana Tijoux. De Estados Unidos Tupac, Krs-One, Fugees, Sean Price.

– Todos ellos han sido, de un modo u otro, agresivos hacia un estado de cosas, ¿consideras que la razón de ser del rap es la crítica, el enfrentamiento a las autoridades, de la clase que sean?

– Si reflexionamos un poco acerca de cómo surgió la cultura Hip Hop recordaremos que el Rap fue creado desde un inicio para denunciar la situación discriminatoria hacia la comunidad negra de los Estados Unidos. Utilizaban la poesía como instrumento fundamental para incidir en la conciencia social de los estadounidenses.

Foto: Randy González en Facebook.
Foto: Randy González en Facebook.

El género llega a Cuba a principios de los años 90, inicio del Período Especial. Según el Banco Nacional de Cuba las importaciones se redujeron en casi un 80 por ciento, en 1993 el déficit fiscal llegó al 33 por ciento del PIB, los principales socios comerciales del país abandonaron el juego. Es decir: se comieron frazadas adobadas a modo de bistec, se usaron más velas que nunca (para el santo y los apagones), migraron de un tirón miles de cubanos.

– El rap se encuentra con un escenario propicio para abordar temas que hasta ese entonces la gente se limitaba a hablar –dice Randy–, se convirtió en la voz de un pueblo que sufría en silencio las consecuencias de un estancamiento económico. Para ese entonces nos advertía de una irremediable decadencia no solo en lo económico sino también en lo social y lo cultural.

Pareciera que en “Tomografía”, uno de sus temas más conocidos, trata de atrapar una realidad semejante que se extiende hasta 2018:

Hacia donde miro como Randy en su ventana / veo el vacío espiritual de nuestra juventud cubana / plagada de banalidad, irrespeto, desidia, / y el mal hace metástasis en la base, en la familia. / Amo mi país con un amor desmesurado, / con sus puntos divergentes, latentes que no he olvidado. Mientras diluvia el éxodo, yo abro la sombrilla, / y como Frank, a cuenta y riesgo, me he quedado en esta orilla.

– Reconozco que quizás algunos raperos, desde la rabia, cuestionaron la cruda realidad cubana sin argumentos sólidos que sustentaran sus tesis. Aun así, respeto la forma de pensar de cada cual –continúa Randy–. Como también hay que reconocer que la predisposición, incomprensión e intolerancia de las autoridades para con el rap provocaron un lamentable divorcio.

Me esfuerzo a diario por cambiar la realidad, / en mi universo cada verso fundamento con verdad, / y aunque la necedad hoy nos dispara incomprensión / mi Rap intenta edificar y repensar una mejor nación.

Así continúa “Tomografía”.

– Creo y creeré siempre que el rap en cualquier continente, país, ciudad o barrio debe reflejar la realidad del contexto social en el que habita, debe transmitir mensajes de amor, respeto, igualdad, e incitar a pensar, transformar, revolucionar conciencias, sin temor al cuestionamiento, a la confrontación, a la polémica, con argumentos que aporten soluciones para juntos construir la Cuba soñada por todos.

No es cliché barato de veras les soy sincero, / ambiciono como todos y tengo un sin fin de anhelos / si a ratos me motivo con dinero o sin dinero / es porque mi mejor contrato es un aplauso, un puño al cielo.

– El Rap constantemente estará en desventaja. Será como un incansable peleador con los árbitros en contra, enfocado en dar un knock-out para que no le quiten la pelea.

Publicado en ONCuba
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