Democratizar las letras

Llamado a fortalecer la incidencia de la Sech

Planteamiento de grupo que busca encabezar la Sociedad de Escritores de Chile. Ampliar su llegada, y reclamo para crear sello editorial propio.

Equipo ES. Un grupo de escritores decidió presentarse para las elecciones de la Sociedad de Escritores de Chile (Sech) que se efectuarán el 26 de mayo próximo, bajo el lema “Con todas sus letras. A democratizar el arte y la cultura”, y planteando el dar a la organización “una conducción unitaria, participativa y con incidencia real en las políticas culturales” del país.

Los candidatos dieron a conocer un documento donde, entre otras cosas, sostienen que “aspiramos a que la Sech se convierta en un espacio de debate constructivo, que vaya más allá de sus socios, involucrando a un mayor número de escritores, profesores, estudiantes y lectores, ya sea en forma de encuentros, estrategias innovadoras y multidisciplinarias de intercambio, foros o conferencias sobre la cultura y las diversas expresiones de la sociedad”.

El grupo que postula a dirigir a la organización de escritores está conformado por Carmen Berenguer, Omar Cid, Isabel Gómez, David Hevia, César Millahueique, Alberto Moreno, Pablo Orellana y Raúl Zurita.

Señalaron que “cada vez se hace más necesario consolidar una fuerza intelectual alternativa al neoliberalismo, y creemos firmemente que a través de la cultura y las artes podemos contribuir enormemente con este desafío. Nuestro leit motiv será el respeto a los derechos de los trabajadores y trabajadoras, como también a todos los sellos identitarios de la sociedad y la profesionalización de nuestro oficio de escritores y escritoras, a la libertad de expresión, afectada por el alto grado de monopolización de la prensa. Trabajaremos por una institucionalidad democrática y representativa de todos los escritores de nuestro país y su plena identidad territorial”.

El grupo de candidatos planteó en un documento que un objetivo general al que aspiran es  “cultivar una conducta social del escritor, solidaria y fraterna, que signifique un real compromiso con su patria, con su tiempo, con la verdad humana y la justicia. Nuestro gran desafío será trabajar contra todo tipo de discriminación y explotación, social racial y de género, como también contra toda forma de  exclusión”.

Asimismo, plantearon que “aspiramos a un trabajo conjunto con todos los trabajadores del arte y la cultura: artistas plásticos, músicos, fotógrafos, actores, folkloristas y artesanos. De la misma forma garantizaremos un trabajo fluido con las filiales, que permita interiorizarnos colaborativamente de lo que está sucediendo en regiones, a través de la interacción en proyectos que signifiquen una real integración cultural entre las diversas comunidades literarias”.

Carmen Berenguer, Omar Cid, Isabel Gómez, David Hevia, César Millahueique,  Alberto Moreno, Pablo Orellana y Raúl Zurita hicieron ver una reivindicación de su sector y que se espera asuma con énfasis la Sech. Sostuvieron en la declaración dada a conocer que “uno de los propósitos que persiguieron los directores que constituyeron el primer directorio de la Casa del Escritor fue que el Estado les proporcionara una imprenta para crear un sello editorial. Hoy, en el año 2018, aún no se cumple ese anhelo. Por ello reclamamos una especial atención del Estado, concretamente en relación con la exigua cifra que recibimos como subvención, lo que imposibilita desarrollar proyectos a largo plazo y dar continuidad a los servicios que entregamos a la comunidad”.

En el texto y haciendo a una referencia coyuntural, los candidatos a dirigir la Sech indicaron que “dentro del proyecto cultural, literario es imprescindible abordar los temas de apelación del Movimiento Feminista que hoy sostiene en Chile y en el mundo entero su apelación a proponer un cambio cultural, hoy sesgado y largamente esperado para democratizar las instituciones del Estado chileno en el derecho igualitario y en una apelación profunda para corregir la desigualdad de género”.

Se añadió que “hoy, más que nunca las mujeres están exigiendo al Estado Chile legislar  en contra de la violencia ejercida desde sus poderes, con el fin de construir una sociedad que corrija las desigualdades de género. Desde la literatura ha sido largo el emplazamiento para corregir  el poder arbitrario que se ha ejercido de manera patriarcal  y medieval hacia la mujer escritora. Necesitamos de manera urgente una sociedad democrática y plural”.

El Siglo

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