Recordar para reparar

“Recordar para reparar”, “valentía para hablar”, “contar para que no se repita”, “necesitamos decirlo para sanar y buscar la reconciliación”, “el cuerpo absorbe el dolor y ni cuenta nos damos”, fueron algunos de los mensajes que compartieron las víctimas y familiares de víctimas del conflicto armado salvadoreño durante los encuentros que efectuó el Museo Nacional de Antropología Dr. David J. Guzmán (MUNA), en el marco de las actividades paralelas a la exposición  temporal “El olvido está lleno de memoria”.

El MUNA junto a las organizaciones de memoria histórica y de derechos humanos, tales como la Asociación Pro-búsqueda de Niñas y Niños Desaparecidos, la Fundación de Estudios para la aplicación del Derecho (FESPAD), el Instituto de Derechos Humanos de la Universidad Centroamericana José Simeón Cañas (IDHUCA) y asociaciones civiles, fueron partícipes de tres jornadas en el marco de la conmemoración del Día Internacional de las Víctimas de Desaparición Forzada, celebrado cada 30 de agosto.

Recorrido guiado para sobrevivientes y familiares de las víctimas

El primer acercamiento incluyó un recorrido guiado por la exposición temporal sobre las graves violaciones a los derechos humanos durante el conflicto armado, exhibida en la Sala Temporal del museo, el cual se desarrolló el pasado 25 de agosto.

“Esta es la primera vez que los protagonistas de la muestra tienen acceso a ella. Gracias a sus luchas es que ahora podemos trabajar en la difusión del conocimiento, reconociendo que existe población civil que fue gravemente afectada por el conflicto pero que han salido adelante”, expresó la antropóloga Ninel Pleitez.

En el recorrido participaron familiares y víctimas de desaparición forzada de los municipios de Chalatenango, Morazán, San Miguel, San Vicente, Cabañas, Cuscatlán, La Libertad y San Salvador, convocados durante la celebración del 24.° aniversario de Pro-búsqueda, desarrollada en las instalaciones del museo.

Durante el recorrido, una de las asistentes relató ser sobreviviente de la masacre de estudiantes de la Universidad de El Salvador, el 30 de julio de 1975. “Yo estudiaba tercer año de Derecho cuando salimos a la calle para protestar que se intervino nuevamente el campus universitario y nos masacraron”, compartió Mirna Perla.

Para la ahora reconocida jurista, enfrentarse con la verdad en esta muestra es duro, pero muy importante para fortalecer la memoria histórica. Además, visibiliza el esfuerzo que en el país se hace para alcanzar la justicia, la lucha por descubrir la verdad y el resarcimiento de los daños materiales y morales a las víctimas, directamente, pero también a la sociedad misma.

“Yo creo que es importante que logremos recoger toda esta memoria, este sacrificio, y de esta manera honrar a nuestros héroes, heroínas y mártires de El Salvador”, finalizó la sobreviviente de la masacre de estudiantes de la UES.

Durante esta celebración, el museo también prestó servicio de recorridos guiados y talleres a las niñas, niños y adolescentes que acompañaron a sus padres a esta conmemoración.

El Metropolitano Digital

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