Los Muñequitos de Matanzas y la rumba – por Diosdado Enier Ramos Aldazabal

Mi nombre es Diosdado Enier Ramos Aldazábar*, el hijo de Diosdado Ramos Cruz, director actual de Los Muñequitos de Matanzas.

Dirigida por Florencio Calles Peraza, la agrupación fue fundada en el año 1952 en el barrio de La Marina, donde había «cuatro esquinas»: el Bar del Gallo, el Bar de la Gallina, el Bar del Huevo y el New York. Muchos de los miembros de la agrupación trabajaban como estibadores en el puerto de Matanzas, y cada vez que salían iban al Bar del Gallo, donde se escuchaba en la vitrola al Vive Bien, un músico de aquellos tiempos, mientras tomaban sus tragos de ron. Fue allí donde surgió la idea de crear la agrupación «Guaguancó Matancero», nombre original con el que tuvieron su debut.

¿Cómo viene después el nombre de «Los Muñequitos de Matanzas»? En Cuba en aquellos días había unas revistas, también llamadas bohemias, donde siempre había comics, unas tiras sátiras. Esas tiras también se las llamaban también muñecos animados. De allí surgió su número El muñequito, que los hizo conocidos.

Anita, la huerfanita
Jorge, el piloto, llamado Manteca
que se le caían los botones y la gallina se los traga
andamos buscando al fantasma…. “

Eso lo dicen en tiempo de rumba. Esos eran muñecos de esos comics. Así que le sacaron un tema a los comics, esos cuentos que la gente seguía siempre en esas revistas o bohemias. Cuando viajaban a tocar a La Habana, la capital de Cuba, siempre hacían ese número. Es la capital la que les cambia el nombre. Porque cuando iban la gente decía “yo quiero escuchar el tema de los muñequitos, por esos personajes que le habían sacado a comics. Entonces cada vez que iban de Matanzas a La Habana se decía «hoy vienen los Muñequitos de Matanzas». Así fue que les cambiaron el nombre.

En su inicio, Los Muñequitos eran ocho hombres solamente. Fue en la segunda generación que entró mi papá como bailarín, siendo el más joven. Desde el año 1989 que recorrieron gran parte del mundo: viajaron trece veces a Estados Unidos, también a México, Brasil, Colombia, Japón y además recorrieron casi toda Europa son sus presentaciones.. En el año 2001 ganaron un Grammy Latino con el disco «La rumba soy yo».

Hoy los Muñequitos están en su quinta generación, pero todavía quedan integrantes de la segunda, como mi padre. Es una agrupación compuesta por abuelos, padres, hijos y nietos. Este año, el pasado 9 de octubre, se cumplieron 66 años de su fundación.

La rumba para nosotros y para todo cubano se trata de un sentimiento, que se va trasladando de generación en generación. Es nuestra forma de vivir, como nos han enseñado nuestros ancestros. Es nuestra cultura, nuestra religión. Es lo más grande que puede existir, porque nos ha formado como grandes seres humanos: gracias a su legado, hemos crecido en ella.

En 2015 comenzamos con nuestra academia, donde enseñamos a los más pequeños sobre la rumba. Hubo una coincidencia que surgió casi sin querer. El 9 octubre de 1952 fue cuando surgieron los Muñequitos y el 10 de octubre de 1868 fue el día de la liberación de los esclavos por  Carlos Manuel de Céspedes. Como esa es una historia muy importante para nosotros, el 10 de octubre fue el día que elegimos para abrir la academia de la rumba.

Ahora en la página oficial de Los Muñequitos estamos dándole inicio a un proyecto de formación para Argentina. Allí se transmitirán los conciertos, las clases, se organizarán viajes a Cuba. En el mes de la Cultura Cubana, los Muñequitos de Matanzas viajan a Argentina por el lanzamiento de su página oficial a través de Delirio Habanero (academia de bailes cubanos en Argentina)

Vamos a crear un puente Argentina-Cuba-Matanzas para así enseñar de dónde proviene la rumba, cómo se vive en casa de un rumbero, cómo se comparte, cuales son las enseñanzas.

Enseñaremos la parte teórica, por supuesto; pero la vivencia también. Porque vivir la rumba es importante para conocerla.

*Bailarin, coreógrafo, percusionista y cantante de Los Muñequitos de Matanzas

 

También podría gustarte