Teatro Breve en Montevideo

Quince minutos, quince personas y una historia

Teatro Breve, que se desarrolla en Sinergia Design, propone obras de corta duración, en espacios reducidos y para poco público. ¿La idea? Una experiencia íntima, intensa y dinámica.

Hay tres salas chiquitas, íntimas. Hay un escenario que no es escenario. Hay sillas cerca, bien cerca. Hay dos productores y directores generales. Hay cuatro directores. Hay un grupo de actores. Y hay gente. Porque, ya lo sabemos, para que haya teatro, alguien tiene que actuar y alguien, que mirar. Pero entonces empieza la obra, y uno siente que hay algo más. Que aquello es teatro, pero es una experiencia diferente, una experiencia en sí misma. Que aquello no solo se mira, sino que se siente, que es parte de la escena, y que las risas suenan más fuertes por la cercanía, por el contagio. Por el teatro.

Es domingo y Sinergia Design parece estar tranquilo. Algunas personas están tomando una cerveza, un grupo de amigos comiendo, y, lo que parece una familia, toma café en una mesa enfrentada a la entrada de las salas. Son las ocho de la noche y, si se entra al local por Colonia, a la izquierda hay un cartel que dice: Teatro Breve. Boletería. Es que dentro de media hora sonará una campana — como la que sonaba para salir a los recreos de la escuela— que dará inicio a la primera de las tres obras que se verán en la noche en cada una de las tres salas que fueron acondicionadas por Sinergia para la ocasión.

Teatro Breve es una iniciativa de Marco Manfrini y Gastón Torello, que son los productores y directores generales de cada ciclo; la movida consiste en presentar tres o cuatro obras de quince minutos, con un intervalo de diez o quince minutos más y que se renuevan mes a mes. “Las obras de corta duración son tendencia en un mundo donde se busca inmediatez y la experiencia del momento”, cuenta Marco. “Tuvimos la oportunidad de ver cómo funciona este tipo de propuestas en grandes ciudades como Madrid, Nueva York, Miami, Buenos Aires y estamos convencidos de que va a tener la misma respuesta en nuestra ciudad, en donde el público demanda contenidos innovadores que salgan de su rutina o de lo que están acostumbrados a ver”, agrega. Así, todas las semanas de miércoles a domingos entre las 20.30 y las 23.30, se puede disfrutar de la experiencia de Teatro Breve.

El micro teatro es un formato que comenzó en Madrid, en 2009, de la mano del director Miguel Alcantud. Un grupo de 50 artistas independientes entre directores, actores y dramaturgos presentó durante quince días un proyecto teatral que realizaron en un antiguo prostíbulo. Cada pieza se desarrollaba en una de las habitaciones y tenían tres aspectos en común: tenían que durar entre 10 y 15 minutos, eran para 10 personas y debían tratar sobre la prostitución.

Teatro Breve toma ese formato para instalarse como una propuesta permanente en Uruguay. Además, es la primera propuesta cultural de Sinergia Design. “Este año estamos apostando desde agosto, que hicimos el relanzamiento de Sinergia, a una propuesta cultural y gastronómica para el espacio, porque entendimos que entre copas y comidas es que empiezan a suceder otras cosas y el espacio quería proponer experiencias. Entre ellas, experiencias culturales, que atrajeran un público distinto”, cuenta Paola Rapetti, de Sinergia.

A las 20.30 suena la primera campana. Sala 2. Footix o la pesadumbre de la perseverancia. Josefina Trías, Cecilia Yáñez, Alina Negrin y Nicolás Pereyra. El escenario está a nivel del suelo, las sillas casi pegadas a los actores, y así, si ellos se ríen, respiran o gritan, nosotros también nos reímos y respiramos (no gritamos, claro).

El formato es para poco público.

 

El formato es para poco público.

En 15 minutos ocurre todo y todo es, casi siempre, una risa general a carcajadas. La trama se centra en los preparativos para el primer campeonato de lucha libre de mascotas de mundiales y Footix (mascota de Francia 98) busca un animador que lo acompañe. La acción transcurre en el casting para ser Footix, en el que ocurre absolutamente todo (incluso, hasta una canción de Luis Miguel). “Siempre hay que contar una historia, por más mínima que sea, esa es la responsabilidad, el desafío acá es que tenés menos tiempo, pero los mecanismos actorales internos de construcción son siempre los mismos. Por supuesto que al ser menos tiempo uno tiene que equilibrar la energía de otra forma, largarla más rápido. Pero se transforma en un muy buen entrenamiento”, dice sobre la experiencia Josefina Trías, actriz.

A diferencia del teatro convencional, dice Marco, que también es actor, “el desafío es poder captar la atención del espectador ni más entra a la sala y no soltarlo hasta el minuto 15. La experiencia no solo pasa por la duración sino también por la puesta en escena de cada obra. El público es parte de la escenografía y ve la obra desde un punto de vista distinto e íntimo que inevitablemente hace que se involucre aún más en la historia que se quiere contar”. En este sentido, el formato de este tipo de teatro (que en esencia es siempre el mismo) implica una escenografía mínima y una disposición del público en la sala que haga que todos estén cerca de lo que está sucediendo.
La propuesta de Teatro Breve se divide en ciclos de un mes. El primero, que empezó el 21 de setiembre y terminó el domingo 21 de octubre, tuvo diez obras que reunieron a un equipo de “más de 30 artistas entre actores, dramaturgos y directores que se pusieron la camiseta de Teatro Breve desde el inicio”, cuenta Marco. El segundo, que se puede ver desde el miércoles 24, sumó 10 obras y además mantiene a varias de las propuestas del ciclo anterior.

Una vez que termina la primera obra, hay quince o veinte minutos hasta que comience la segunda. Por la propuesta de Sinergia, hay varios puestos para aprovechar a comer o tomar algo. A las salas no se puede ingresar con comida, pero sí con la bebida. Allí todo parece más descontracturado, más sin tantas “reglas”. Allí se pueden conjugar varias ideas, varios lenguajes: salir a tomar algo y ver una obra de teatro y, si engancha, poder ver otra, otra y otra.

La mayoría de los actores son de teatro, aunque hay algunos de audiovisual

 

La mayoría de los actores son de teatro, aunque hay algunos de audiovisual

“La propuesta tiene un formato ágil y de alguna manera acerca el mundo del teatro a gente que capaz no está acostumbrada a ir al teatro o que no consume una obra dos horas en una sala. A veces es un público más joven, porque los jóvenes buscan formatos más dinámicos, pero por qué no, el que se acerca al formato de teatro breve, le agarre el gustito al teatro y pueda ser como el trampolín para ver obras más largas y colgarse con eso”, dice Paola, de Sinergia.

Un poco después de las 21 vuelve a sonar la campana. Esta vez es en la sala 3 y lo que vamos a ver se llama La corrección, una pieza sobre el idioma español , un taxi boy y una fundamentalista del lenguaje, escrita (al igual que Footix…  )por el director y dramaturgo Federico Puig Silva. Suena a delirio, y un poco lo es. Pero Estefanía Acosta y Emiliano Duarte hacen un trabajo intenso y apasionado que, a pesar del delirio y hasta ambigüedad, hace que la sala esté en una sola risa durante los quince minutos que dura la función.
La siguiente y última obra de la noche es Swingers, una pieza que cuestiona la doble moral y el doble discurso desde la situación de una pareja que se debate entre ir o no a una fiesta swinger. En el primer ciclo de Teatro breve apuntaron a la comedia, pero eso no implica que el drama quede afuera de este formato.

Todos los textos, dice Marco, son de autores nacionales y para seguir alimentando los ciclos que vienen, hicieron “varios llamados de dramaturgia” y en un mes se presentaron más de 100 textos con historias para ser representadas durante quince minutos.
“Si el teatro es una experiencia de lo efímero acá se potencia más aún”, dice Josefina, actriz. Termina la última obra. Varias personas del público se quedan en el lugar. Algunas comentan la obra. Otras se siguen riendo. Otras dicen que qué manera de reírnos. Otros se van a tomar algo. En definitiva, esa era la idea.

II FESTIVAL CERVANTINO DE MONTEVIDEO

Micro escenas que recorren el Centro Cultural de España

El 25 de octubre comenzó la cuarta edición de Microescena, un ciclo de micro teatro que organiza el Centro Cultural de España y este año se presenta en el marco de las actividades por el II Festival Cervantino de Montevideo. Las otras fechas del ciclo son el 31 de octubre y el primero de noviembre.
La propuesta invita al público a recorrer lenguajes escénicos y dramatúrgicos en espacios no convencionales, con procesos experimentales originales que no superan los 15 minutos. Los recorridos comienzan a las 19.30 horas.
En el ciclo participan las piezas premiadas en la convocatoria Microescena 2018, un proyecto dirigido a dramaturgos y directores escénicos (teatro, danza, performance y afines) que indagan por el microteatro, la danza contemporánea, historias íntimas, sueños, cuerpos y mundos imaginarios.
En las dos fechas que queda se puede ver (con entrada libre) Ellàst i qué?, de Manuela Casanova que también forma parte del elenco junto a Lucía Facio y Josefina Díaz; Mixde Karen Halty, con ella misma y José Ferraro. La vida secreta de los humanos de Julietta Astol, con Lucía Fabregat y Pablo Calderón y Emesis, de Pablo Benítez Tiscorni, sobre dos bebés robots solos y abandonados.

El Pais

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