Bolivia: vienen los Carnavales

Ministerio de Cultura lanza los carnavales en Bolivia

La Ministra de Culturas, Wilma Alanoca, realizó el viernes el lanzamiento oficial de los carnavales de Bolivia, en un acto especial en la Casa del Artista, con el objetivo de fomentar el turismo.

«En Bolivia tenemos más de 140 carnavales registrados, debemos festejarlos con alegría, orgullo, y respeto, porque cada carnaval tiene su historia, elemento patrimoniales que debemos respetar y hacer que los respeten, son parte de una herencia cultural. Este año todas las fiestas, todas las festividades, todas las ferias nacionales e internacionales estarán unidas por un valor fundamental que es la gastronomía», dijo.

Entre los nueve departamentos suman un total de 145 carnavales registrados: 18 en La Paz, 19 en Oruro, 13 en Potosí, 27 en Cochabamba, 21 en Chuquisaca, 25 en Tarija, dos en Pando, 10 en Beni y 10 en Santa Cruz, según una nota de prensa del Ministerio de Culturas.

De acuerdo a la historia y tradición en Bolivia, los carnavales inician el 21 de diciembre y se desarrollan por tres meses.

«Durante este periodo realizamos diferentes actividades y fiestas, porque está ligado al calendario agrícola de nuestros pueblos, donde hay diversas danzas expresiones que tienen el sentido de agradecer a la madre naturaleza, a la madre tierra a la Pachamama», agregó la ministra.

En el lanzamiento de los carnavales se presentaron la historia del Pepino y los Ch’utas, a través de la Asociación de Comparsas del Carnaval Paceño – Fraternidad Cordillera con Altura, también el Ballet Folklórico Nacional presentó un cuadro del Carnaval Cruceño, el Ballet Tradición Chaqueña de Tarija mostró danzas chapacas, el Centro Cultural Moxos la Tamborilla del Carnaval Beniano y la Fraternidad EUCAS la Diablada de Oruro.

En los carnavales cada departamento, municipio, poblado, nación y pueblo indígena originario campesino incorpora prácticas, rituales y costumbres, donde se fusionan tradiciones ancestrales, patronales y agrícolas en celebraciones urbanas y rurales, se convierte en un tiempo de alegría y agradecimiento.

Bolivia.com


Lanzan en La Paz el churo Carnaval Chapaco 2019

Al ritmo del erque y la cueca chapaca, el Gobierno Municipal de Tarija realizó el lanzamiento oficial del Churo Carnaval Chapaco 2019 en la ciudad de La Paz, propiamente en la Casa del Artista del Ministerio de Culturas y Turismo.

Rodrigo Paz, alcalde de Tarija, invitó a la población boliviana a visitar este Carvanal Chapaco único en Bolivia y conocer los atractivos turísticos de la región.
“La chura Tarija propone un carnaval diferente a Bolivia, ésta es una fiesta que se basa en la amistad, en la familia, donde el hombre y la mujer son lo fundamental, respetando siempre otros tipos de carnavales”, señaló la autoridad.

Paz resaltó, también, que la capital chapaca abre sus brazos a propios y extraños con mucho colorido y música con el desarrollo de diferentes actividades, donde las más importantes son Jueves de Compadres y Jueves de Comadres, previas al Carnaval y que, año tras año, se expanden al resto del país con el intercambio de las tradicionales canastas, como parte de las experiencias únicas entre dos personas que reafirman sus lazos de amistad.

Por su parte, el viceministro de Interculturalidad, Rodolfo Machaca, invitó a la población a visitar Tarija y disfrutar del Carnaval, de los lugares turísticos y de su gastronomía que son únicos de la región.

“Uno de los lugares que deben conocer es la provincia Cercado en Tarija, visiten la ruta de la uva, su gastronomía, su música y sus atractivos turísticos son maravillosos”, dijo el Viceministro.

En Tarija esta fiesta tiene matices muy particulares, ya que se interpretan instrumentos típicos de la temporada, como el erque y la caja, además de la entonación de coplas y contrapuntos, relacionados específicamente a la alegría y picardía de la gente chapaca en función al Churo Carnaval Chapaco 2019.

El País


El Carnaval Minero, patrimonio cultural

Texto y fotos: Marco Antonio Flores Peca 

El Carnaval Minero de la ciudad de Potosí es el resultado de un sincretismo entre las prácticas prehispánicas y católicas. Los mineros consideran que, en el mes de febrero (el mes loco), el Tío da rienda suelta a su voluntad para cometer fechorías, ocasionando accidentes y hasta la muerte de los mineros, razón por la cual se intensifican en cantidad y calidad las ofrendas dirigidas a esta deidad.

Usualmente, el ciclo del Carnaval Minero se inicia con las veladas que se realizan en honor al Tata K’ajcha, representado por imágenes de Cristo crucificado, de cruces y también de Vírgenes (como, por ejemplo, la Virgen de la Candelaria), que se encuentran ubicadas a la entrada de las bocaminas. Estos símbolos cristianos se habrían introducido al mundo minero durante la época colonial por las diferentes órdenes religiosas presentes en la ciudad de Potosí con el objetivo de eliminar el pasado de las creencias indígenas idólatras y evitar que éstas se sigan realizando al interior de las minas.

El término de Tata K’ajcha es entendido como “Dios padre de los mineros” y es, en consecuencia, el alter ego del Tío de la mina; es decir, un personaje opuesto que cuida de cierta forma a los mineros de las maldades del Tío y que también evita que éste salga afuera de las minas. Usualmente los martes, los mineros encienden velas y ponen flores a la imagen del Tata K’ajcha, al interior de las minas, mientras que en Carnaval estas imágenes son veneradas fuera de los oscuros socavones.

Símbolo cristiano Imagen de la Virgen de la Candelaria en la procesión de la entrada del Carnaval Minero – Foto: Marco Antonio Flores Peca

La entrada

Tiene lugar en las primeras semanas del mes de febrero. En esta entrada, las diferentes cooperativas mineras y secciones llenan de colorido, música y alegría el majestuoso cerro de Potosí. Semanas antes de la entrada, los mineros intercalan las faenas al interior de las minas con los ensayos nocturnos junto a sus familiares y simpatizantes. Los viernes se realizan las acostumbradas veladas al Tata K’ajcha en las oficinas que se encuentran en las afueras de las minas.

El sábado, desde tempranas horas, a través de estrepitosas y continuas explosiones de dinamita, los mineros anuncian el inicio de la entrada del carnaval minero. En cada mina se hallan congregados los mineros, sus familiares, las bandas de música, etc. y mientras algunos mineros realizan la acostumbrada ch’alla al interior de sus parajes, otros realizan las respectivas libaciones al Tata K’ajcha, depositándolo al interior de una especie de templo en miniatura hecho de madera, la cual será cargada por los mineros al frente de cada fraternidad.

A promediar el mediodía, las fraternidades descienden de las minas hasta la avenida El Minero, ubicada en la entrada de la ciudad, en el camino proveniente de Argentina, desde donde los mineros bajarán bailando hasta la plaza El Minero, acompañados de explosiones de dinamita, música y en total algarabía. Al escuchar tal bullicio, producto de la expresión sentimental de los mineros, los espectadores exclaman “k’uya lucus jamushankuña” (ya vienen los mineros locos).

Guardián: El Tío de las minas es una simbiosis entre el Supay y el diablo de la religión católica – Foto: Marco Antonio Flores Peca

Terminado el servicio religioso, las fraternidades descienden desde la plaza Eduardo Avaroa hasta el centro de la ciudad de Potosí , donde deleitan a la población potosina con sus manifestaciones religiosas, artísticas y culturales.

El domingo por la mañana se realiza la misa en el templo de San Martín de Tours, en la calle Hoyos, donde los Tata K’ajchas reciben las bendiciones del párroco. Es como si renovaran energías para permanecer durante todo un año al interior de las minas, cuidando de los mineros.

Orígenes y declaratoria

En el interior: los mineros tienen lugares especiales para sus deidades dentro de las minas – Foto: Marco Antonio Flores Peca

Los orígenes del Carnaval Minero se remontan al año de 1940, cuando a iniciativa del jefe y empleados de la mina Caracoles de la entonces compañía Unificada, aún bajo la dirección de uno de los Barones del Estaño, Mauricio Hoschilld, deciden realizar esta singular celebración, adelantándose cinco días a la celebración del “jueves de compadres” y como una antesala de lo que significaría el carnaval potosino de aquel año.

El 14 de marzo de 2013, la Asamblea Legislativa Plurinacional de Bolivia sancionó la Ley Nº 349 declarando al Carnaval Minero de Potosí, conocido como la bajada del Tata Q’aqcha y veneración de la Virgen de la Candelaria, como Patrimonio Cultural e inmaterial del Estado Plurinacional de Bolivia por ser una manifestación cultural única en su género, cuyas expresiones son el reflejo de todo un país.

Deidades mineras

Entre las principales deidades del mundo minero se encuentra el Tío, a quien los mineros no consideran como un sinónimo del diablo de la religión católica sino más bien como una deidad del subsuelo, un guardián de las ricas vetas de plata que los mineros con tantas ansias desean encontrar. El Tío es una simbiosis entre el Supay —deidad del Ukhu pacha (mundo espiritual subterráneo) relacionada con la producción— y el diablo de la religión católica. Para los mineros, el Tío puede ser bueno y otorgar a los mineros los ricos filones de mineral, pero también puede ser malo y provocar desgracias, ocultar los minerales y hasta ocasionar la muerte de los mineros.

En la época de carnaval, los mineros también veneran a la Pachamama, simbolizada en la montaña misma, y a las illas, que son trozos de mineral de buena calidad que son considerados como amuletos sagrados, capaces de germinar y multiplicar la riqueza de los minerales.

Los Tiempos

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