PJ Sin Suela

PJ Sin Suela es uno de los nombres emergentes de la música urbana, pero, lejos de ser parte de esa masa indistinguible de artistas jóvenes que juegan al rap y al trap con bases de reguetón, no es tu artista normal: el puertoriqueño imbuye sus letras de preocupaciones sociales en la línea de Residente o Ruben Blades, otros músicos populares latinoamericanos que tomaron por asalto un género bailable y lo revolucionaron de profundidad.

Y la vocación social de PJ se extiende más allá de la música, y lo distingue sobre otros artistas por su particular trayectoria: estudió Medicina, y de hecho atiende a EL DIA al salir de una charla sobre cáncer y factores de riesgo

“Ya me gradué, pero sigo yendo a charlas y clases, trato de mantenerme al día. Aunque la música me lleva mucho tiempo”, revela el boricua, que estudió música desde muy pequeño pero “lo hacía porque me gustaba, no pensaba que fuera a ser una carrera. Pero al estar terminando el doctorado, se dieron algunas oportunidades, se veía que estaba gustando mi música en Puerto Rico y me lancé”.

Tres años más tarde, ha sido apadrinado por las grandes figuras del género, colocado en la lista Billboard de artistas en la mira, cantado para 50.000 personas y amasado millones de views en YouTube con hits como “San Dunga” y “Lo que nadie quería que fuera”.

“La medicina y la música son curativas, tienen un rol social, son muy importantes para mucha gente”, dice sobre sus roles profesionales, y afirma que ambos trabajos ofrecen una conexión especial con la gente, y brindan “un servicio”.

El médico convertido en rapero escribe en ese sentido canciones con mensajes sociales, que lo han convertido en la voz de una nueva generación que rompe los estereotipos del panorama musical actual. “Tiene que ver con mi camino, yo hablo de lo que me rodea y lo que me afecta, y a cualquiera que vive en este mundo le afecta lo que está pasando en Latinoamérica, o el daño que se les hace a las mujeres”, dice sobre por qué escribe como escribe. “Entonces, igual que hablo de sexo y de bailar, me siento igual de afectado por eso”.

PJ llegó a opinar que “todo lo que suena en Puerto Rico es sobre sexo”, aunque ahora apuesta a una mirada más conciliadora sobre el panorama musical actual: “No los quiero criticar, me encanta escuchar su música y los escucho cuando quiero pasarla bien con mis amigos. Pero pienso que hace falta gente hablando de otros temas, dice quien quiere “abarcar más”.

“Siempre me gustó la música que me afectara de forma personal. Pero cuando sentí que me afectaban los cambios políticos, a mi familia, a mis amigos, que se tenían que ir de Puerto Rico porque no había trabajo, empecé a volcarlo en la música. Y se dio que mucha gente se relacionaba con lo que cantaba, que estaban buscando eso”, reflexiona.

En esa línea, escribió su último single, “La Pelúa”, “una oda a la mujer, sencilla, natural, para que la gente suelte sus problemas y se lance a bailar”, basada en una canción popular del Caribe que invita a bailar al son de “yo quiero que Pedrito, baile La Pelúa”. Nadie sabe bien qué es “La Pelúa”, como explica él mismo en el clip de la canción. Pero la invitación a bailar es clara.

PJ realiza una adaptación en versión urbana que enfatiza el poder femenino y, repite, escribe así por vocación. “Hace falta, tengo hermanas, tengo madre, en Puerto Rico la violencia de género está muy presente, y es algo que no se habla mucho en la música, lo hablás en una entrevista y ya”, analiza. “Y para mi es importante que esté bien presente, me gusta ayudar como puedo, si puedo”.

El Día

 

 

 

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