La poeta mexicana Gloria Gervitz gana el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda

Lo otorga el Ministerio de Cultura de Chile desde 2004

Poeta mexicana Gloria Gervitz obtiene Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2019

El día de ayer la ministra de cultura, Consuelo Valdés, anunció a la poeta y traductora mexicana, Gloria Gervitz, como nueva Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2019. La secretaria de Estado le informó vía telefónica las razones por las cuales el jurado decidió reconocerla por su trayectoria como poeta.

La ministra Valdés destacó que “Para nuestro ministerio este 2019 es el año de las mujeres creadoras y este anuncio viene de nuevo a aportar y a resaltar la figura femenina y sobre todo una poética. En el jurado se estuvo hablando sobre visibilizar más la creación femenina y Gloria encarna esa poesía que toca muy a fondo ese tema”.

Además recalcó que “Ha sido muy interesante escuchar a los miembros del jurado, en una labor totalmente difícil, porque todos los candidatos ameritaban una distinción. Para mí también fue un honor muy grande participar en la discusión con jurados extranjeros y chilenos que ilustran el movimiento de la poesía en nuestro continente que está muy vivo y que también este premio sea un estímulo para tantos jóvenes que están en ese camino”.

Decisión unánime

Por su parte, la galardonada se mostró sorprendida y agradecida por el reconocimiento y afirmó al teléfono en un contacto en directo: “De alguna manera el poema y yo tenemos una relación muy simbiótica. Para mi buena fortuna con este increíble premio, que además tengo que decir, es el primero que gané en mi vida, cumplo 50 años de escribir poesía y 42 años de estar escribiendo ‘Migraciones’”.

El jurado estuvo integrado por el escritor, poeta y músico chileno Mauricio Redolés (1953); el Premio Nacional de Literatura 2016, Manuel Silva Acevedo (1942); la novelista, traductora y ensayista argentina, María Negroni (1951), el escritor ecuatoriano Ernesto Carrión (1977); y el narrador peruano Miguel Ildefonso Huanca (1970), quienes deliberaron de forma unánime el galardón a la artista mexicana.

El Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda fue creado en 2004 por acuerdo entre el Ministerio de las Culturas, la Fundación Pablo Neruda, como homenaje al centenario del poeta chileno y Premio Nobel de Literatura 1971, para reconocer a un autor o autora por su trayectoria y aporte notable al diálogo cultural y artístico de Iberoamérica.

El galardón es de carácter anual y consiste en una medalla, un diploma y 60.000 dólares, lo que lo sitúa como el más relevantes de la región iberoamericana. Además se compromete la edición de una antología poética del autor.

En versiones anteriores lo han obtenido los poetas José Emilio Pacheco (México), Juan Gelman (Argentina), Carlos Germán Belli (Perú), Fina García-Marruz (Cuba), Carmen Berenguer (Chile), Ernesto Cardenal (Nicaragua), Antonio Cisneros (Perú), Óscar Hahn (Chile), Nicanor Parra (Chile), José Kozer (Cuba), Reina María Rodríguez (Cuba), Augusto de Campos (Brasil), Raúl Zurita (Chile), Joan Margarit (España) y Elvira Hernández (Chile).

El Mostrador


La poeta mexicana Gloria Gervitz es Premio Neruda

La poeta mexicana Gloria Gervitz obtuvo ayer en Chile el Premio Iberoamericano de Poesía Pablo Neruda 2019, que se ha afianzado como un referente entre los reconocimientos literarios iberoamericanos.

La información fue entregada en el Espacio Estravagario, en la capital chilena, por la ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, Consuelo Valdés.

El jurado que otorgó el premio estuvo integrado por los escritores y académicos Manuel Silva Acevedo (Chile), Mauricio Redolés (Chile), María Negroni (Argentina), Miguel Ildefonso (Perú) y Ernesto Carrión (Ecuador).

Gervitz, nacida en México el 29 de marzo de 1943, es una poeta descendiente de judíos de Ucrania, que actualmente vive en EU.

Graduada en Historia del Arte, ha traducido al español obras de Anna Akhmatova, Lorine Niedecker, Marguerite Yourcenar, Samuel Beckett y Clarice Lispector.

A los 26 años comenzó a escribir un poema largo titulado Migraciones, que fue publicado por primera vez en 1979 y que continúa en proceso. Desde entonces han ido apareciendo nuevas versiones del poema en ediciones ampliadas y revisadas.

Migraciones es la obra principal de la escritora y ha sido comparada con otros poemas largo aliento como Los Cantos de Ezra Pound, Cántico de Jorge Guillén, la Poesía Vertical de Roberto Juarroz o la obra lírica de Saint-John Perse.

Este reconocimiento, creado en el año 2004 por el Consejo Nacional de la Cultura y las Artes chileno a propósito del centenario del natalicio de Neruda (1904-1973), cuenta con el patrocinio de la Fundación Pablo Neruda y se entrega a un autor con una reconocida trayectoria en el mundo de la poesía iberoamericana.

Ejemplo de ello, es que en 2004 el premio fue a dar a manos del mexicano José Emilio Pacheco, quien obtuvo el Cervantes y el Reina Sofía en 2009. También ocurrió con el argentino Juan Gelman, a quien se reconoció en Chile en 2005 y obtuvo después el Reina Sofía y dos años más tarde el Cervantes.

Algo similar aconteció con la cubana Fina García-Marruz, quien fue reconocida en 2013 en España y en 2007 ya había sido recibido el galardón, y con el chileno Nicanor Parra, quien en 2016 se hizo acreedor de ambos premios.

Excelsior


Selección de poemas de Gloria Gervitz

Poemas de Gloria Gervitz. Selección de María Negroni.

Gloria Gervitz es una figura extremadamente singular dentro del panorama de la poesía latinoamericana. Como el poeta argentino Roberto Juarroz que escribió a lo largo de su vida poemas que agrupó bajo el título único de Poesía vertical, Gloria Gervitz también propone la idea de un único libro en constante crecimiento. De ahí que toda la poesía que ha escrito a lo largo de su vida se ha ido sumando para formar parte de un único volumen que lleva por título Migraciones. Fuertemente anclada en las tradiciones místicas y sapienciales de las primeras escrituras hebreas, pero sustentada a la vez en sus experiencias personales, ese libro único que crece como un libro de arena, parecería confirmar el dictum de Mallarmé de que «Tout, au monde, existe pour aboutir à un livre».

Nació en la ciudad de México, donde ha vivido casi toda su vida, el 29 de marzo de 1943. Es poeta y traductora. Ha traducido obra de Kenneth Rexroth, Samuel Beckett, Susan Howe y Rita Dove. Reúne en Migraciones el trabajo de 42 años de quehacer poético. No se trata de una recopilación ni de una antología, ni siquiera propiamente de una poesía reunida. Hasta la fecha, la autora había venido publicando este poema orgánico, llamado Migraciones desde el comienzo, en ediciones que comprendían los desarrollos parciales de la obra. Así, en 1991, el Fondo de Cultura Económica de México publicó las tres partes que hasta ese momento componían el poema. En el 2017 la editorial Mangos de Hacha en coedición con la Secretaría de Cultura de México publicaron la nueva versión de Migraciones. Fragmentos de Migraciones se han traducido a 18 idiomas hasta ahora.

avalancha de hojas
y su lamento seco y rojo

el río se inclina
hacia su sed
                   el tiempo va más aprisa que yo

la noche se desgaja
toco su desnudez de agua
y ella grita dentro del grito

y tú y tú
ella flota en el vientre de la tierra
boca abajo como los suicidas

tócame adentro de ti
con esa contención que se desborda
tócame
en esta oscuridad del pensamiento
en lo incomprensible de mí
en esa otra incomprensible yo

                     ah si pudieras tatuarme

si te quedaras ahí
si tan sólo te quedaras
como una perra ciega
amamantando

quédate
dame las palabras

he de arrancarte
he de pisarte

tú frágil
tú que tiemblas

reconcíliame conmigo
para que la tierra me sea leve

no sé cómo seguir
estoy seca

hablo para ti hablo desde ti
y el dolor resbalando como una gota de agua

y dije tu nombre
y el lugar era de aire

y la palabra
la presa

en la desolación de la fe
y la palabra               cierva
en la amplitud del silencio
se desploma
dócil en su infinita contradicción
en su misericordia

y el corazón se cierra
y el corazón se abre
deslumbrándose

soy la última
en estar con ella

en asistirla
en morirla

suéltala —me dicen
pero si pudiera le daría mi pulso
si pudiera cubriría de flores su espanto

si pudiera le pediría a la mismísima tierra
que la absuelva
y la perdone

perdóname tú a mí
perdonada

beso tu miedo
beso lo solo de tu miedo
tu huérfano miedo
tu para siempre miedo

tu miedo dentro de mí
y la devoción como una hoja de obsidiana
corta

y quizás
y esto que soy
y cambia
y está en el centro

la intensidad de lo que es
así entra ella en la Mikveh
así se sumerje
así la ofrenda
así
en el corazón del agua

amanece

la ventana
se llena de luz
y el día
irrevocable
en la humanísima
mañana
se abre
y yo despierto

y las palabras
doblándose
dóciles
temblándose
dóciles
desampárandose
y en ese desamparo
en lo dócil

                   la mirada
y ahí besa
en ese desamparo besa
en eso desamparado besa

y abierta
invadida por la mirada
ella gime

y me quedo en eso roto y huérfano
con la lealtad de un perro

y mi mamá se hizo vieja y en un domingo
se puso un zapato azul y un zapato negro
y ella sin darse cuenta y con sus perlas
y su broche de jade y el absurdo de esos zapatos
y la desolada desoladísima desolación de esos zapatos

tuve respuestas más recónditas que las preguntas
lo que de veras soy escapa a mi entendimiento
no sé quién en mí decide por mí
y salto al abismo de las alturas
y me enredo en mis propias alas

y cada día es único imprevisible imperfecto
sólo el vacío es perfecto
y la vida está llena de imperfecciones
y no sé cómo vivirla

Eterna Cadencia

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