Mundo ganado

Divididos publicó su primer tema nuevo en nueve años: «Mundo ganado»

«Es una idea que surgió en esas tocadas que hacemos. Quedó ahí durante años y un día nos sentamos en la mesa, con un grabadorcito, y le pusimos la letra para que tenga un sentido», dijo Ricardo Mollo acerca de «Mundo ganado», el primer tema nuevo que publica Divididos en nueve años y que desde hoy está disponible en todas las plataformas de streaming. «Si apareció esto habrá mucho más», agregó para felicidad de sus seguidores, que esperan la salida de un álbum con canciones inéditas desde la edición de Amapola del 66 (2010).

En diálogo con el periodista y conductor Bebe Contepomi, en su programa de radio «Todo lo demás también», el guitarrista contó que el tema es una «reflexión de este mundo cibernético» y concluyó: «Cuando las cosas son excesivas me pasa eso. Nos sentamos con Diego (Arnedo) y dijimos: ‘Vamos a hablar un poco de esto y de lo que nos pasa'».

El año pasado, el trío publicó una reedición de su primer álbum, 40 dibujos ahí en el piso, en la que volvió a grabar con su sonido actual cada uno de los temas de aquel debut, e incluso Mollo le puso letra al instrumental «La foca», ahora rebautizada «Caballos de la noche».

La Nación


Divididos estrenó nuevo tema y lo ilustró la mama de Mostriña

Por César Pradines

Casi una década después del lanzamiento de Amapola del ’66, su último trabajo discográfico de nuevas canciones editado hasta el momento, Divididos estrenó este viernes 28 de junio Mundo ganado, un nuevo tema que ya está disponible en las plataformas digitales, en el que la banda reflexiona con contundencia poética y con su habitual potencia sonora sobre el actual «mundo cibernético», según contó Ricardo Mollo en diálogo con Bebe Contepomi, en su programa radial Y todo lo demás también.

El lanzamiento es acompañado, además, por una ilustración de María Verónica Ramírez, viuda de Caloi (Carlos Loiseau), creadora del personaje Monstriña, además de talentosa productora y cocreadora del ya legendario programa televisivo Caloi en su tinta.

Ilustración de María Verónica Ramírez para «Mundo ganado», el tema que Divididos estrenó el 28 de junio de 2019

Dibujante autodidacta, Ramírez es una entrañable amiga de los Divididos desde los primeros tiempos de la banda, cuando con Caloi conocieron a los músicos una noche, en el Paseo La Plaza, y le dieron inicio a una historia en común que tiene casi los mismos años que la banda y un sinfín de anécdotas.

“Mi relación con los Divididos es muy loca, muy mágica”, señala la ilustradora durante una charla telefónica con Clarín, en la que cuenta que se conocieron en tiempos del tercer disco de la banda, La era de la boludez.

“El Negro (por Caloi) no era muy afín al rock, pero yo soy muy rockera, y recuerdo que nos pasamos todo un verano escuchándolo, al punto de que el Negro se enganchó con ese disco. Incluso planeamos ir a verlos a Obras con tres de nuestros hijos, los dos míos y uno del Negro. Por la lluvia el concierto se suspendió y nos fuimos a comer a Bachín, en el Paseo La Plaza (teníamos canje por el programa Caloi en su tinta). Pero antes, mientras caminábamos por la galería, alguien se acercó al Negro, le dijo que lo admiraba y le preguntó si no le podía dibujar un Clemente. ‘¿Quién sos?’ ‘Toco en una banda’ ‘¿En cuál?’ ¡’En Divididos…’! ¡Era Ricardo Mollo! Desde ese momento nació una relación profunda, de mucho afecto y admiración mutua”, relata Ramírez.

María Verónica Ramírez – Foto: Juan Manuel Foglia

“Entre vino y vino (bebíamos bastante), Ricardo y Diego Arnedo le propusieron al Negro si quería hacer la animación de El arriero, pero en cada reunión que hacíamos para hablar del tema terminábamos bebiendo, y el proyecto no avanzaba. Hasta que un día me puse en productora y les dije que fuéramos a ver al productor. Fuimos los tres, y resulta que el productor era Pelo Aprile. Así que entramos a su oficina, empezó a servirnos whisky y terminamos hablando de cualquier cosa. Y el video nunca se hizo”, resume la artista.

Sin embargo, eso no empañó la amistad. al contrario. Para uno de los cumpleaños del Negro, Ricardo y Diego le mandaron al mediodía un bouquet de rosas en un jarrón de cerámica. Sorprendidos por la naturaleza del regalo, la pareja los invitó para compartir un asado a las 10 de la noche, pero cayeron a las tres de la mañana, con la chancha que Diego tocaba en Sumo. «Les abrí la puerta, y el Negro, que venía detrás mío dijo: ‘Y bueno… Empiecen’ Y ahí nomás arrancaron», recuerda Ramírez. Y cuenta que los vecinos «se la rebancaron» y que «la chancha le quedó de regalo al Negro”.

La ilustradora también recuerda que una noche Mollo llamó a su casa, donde el único teléfono que funcionaba era el que tenían en la cocina. Y que cuando fue a atenderlo, vio que su cocina se estaba incendiando. «Atendí, le avisé, corté y apagué el fuego», cuenta.

Tras la muerte de Caloi, en mayo de 2012, Ramírez lanzó desde Clarín una serie de 17 libros temáticos con Clemente; Mollo prologó el dedicado al rock, y poco a poco surgió la idea de trabajar con Divididos. A partir de unos dibujos que hizo Ramírez por el aniversario de la muerte de su hermano y que le mostró a Mollo y a Arnedo, en 2015 le propusieron hacer la animación de los conciertos Para un spaghetti del rock y Tanto anteojo, en el Luna Park, y en 2017, en el Gran Rex, sus shows 15:5 y Vengo del placard de otro.

“Con Ricardo y Diego nos une una relación de sensibilidad con lo que pasa en el mundo, y también estética. Creo que tenemos una fuerte sintonía que nos mantiene en una misma frecuencia”, afirma la artista. Eso es lo que sucedió con la propuesta de Divididos para que ilustrara Mundo ganado. “Cuando lo escuché, sentí que seguíamos en esa sintonía. Tenemos el mismo rumbo y la misma forma de sentir. Tiene una letra muy potente, como la música, que me sonó tremenda”, agrega.

Monstriña, un personaje que nació en las manos de María Verónica Ramírez – Foto Lucia Merle

Sobre Monstriña, que sale cada domingo en Clarín, dice que nació casi sin proponérselo. “En 2012 me invitaron al Monstra Festival, de Portugal y al poco tiempo me pidieron una ilustración. Les envié algo que había hecho; una niña rodeada de una sombra acechante pero que no mostraba temor, y fue utilizada por el festival para su difusión. Y de ahí surgió su nombre. Los niños se lo pusieron. Por ejemplo, cuando hice la primera muestra de este personaje, en 2013 en La Usina del Arte, seguía sin nombre. Nunca pensé en tener un personaje”, concluye Ramírez.

Clarín

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