Cinco ilustradoras colombianas para expandir la mirada

Cinco ilustradoras colombianas para expandir la mirada

Dibujos, viñetas y diseño hecho por colombianas jóvenes que brillan con luz propia. Conózcalas.

Por Karen Parrado Beltrán

El trabajo expresivo de las ilustradoras colombianas es cada vez más visible en el país. Las redes sociales y el trabajo colaborativo han permitido se conozcan sus temáticas y miradas en proyectos y objetos de consumo visual con eco en el mundo editorial, la música y la moda.

Hacer dibujos parece un juego de niños, una excusa para no crecer. Pero para cinco ilustradoras colombianas el dibujo se tradujo en la expansión de un malestar vital, el recurso material y plástico para encontrar su lugar propio: una habitación.

La ilustración para ellas no es solo un método, sino una manera de entender la realidad y apropiarla para otros ojos y sentidos.

La mayoría de ellas supo que quería dedicarse a eso muy pronto en su vida, aunque para otras fue más una negociación constante mientras estudiaban una carrera profesional. Ahora, dedicadas a sus proyectos y marcas personales, comparten parte de sus historias con el dibujo y la creación gráfica.

Isabel G. Machado

(Medellín / 24 años) @laquebranta

La voz de las manos Isabel G. Machado ilustradora

Mural ‘La voz de las manos’ para el Museo Casa de la Memoria de Medellín. (2019).

A Isabel le decían en la universidad que era una llorona porque siempre soltaba lágrimas cuando hablaba de su idea de marca personal sobre ilustración. “No quería ser la llorona, pero sí me sonaba mucho esa parte del llanto, no como un lamento sino como una sensibilidad con la que uno absorbe los elementos que están en el mundo”, apunta. De ahí, y de un bolero sobre Alfonsina Storni, nació su ‘alter ego’ gráfico: La Quebranta.

Mientras estudiaba Diseño Gráfico en la Universidad Pontificia Bolivariana de Medellín, Isabel pasó una tiempo aprendiendo técnicas tradicionales de dibujo en la Scuola D’Arte a Firenze, en Florencia (Italia). Una experiencia que, dice, marcó mucho su trabajo. “Me interesaba mucho entender la anatomía. Eso me pareció muy especial, y a partir de esa experiencia en Italia se disparó mi proyecto de ‘La Quebranta’”.

Su obra está cargada de trazos sutiles que exploran la figura femenina y la naturalidad infinita de las cosas. Su interés por estos días está en la flexibilidad de las formas y de su trazo que, dice, “juega con la fealdad de los cuerpos”.

En 2019 comenzó a ilustrar patrones textiles para marcas locales e hizo un mural para el Museo Casa de la Memoria, de Medellín, sobre la relación del conflicto armado de la ciudad con el arte. Ahora está dedicada a ilustrar los artes visuales para los ‘shows’ de Cultura Profética y del cantautor mexicano Jósean Log.

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Daniela Forero

(Bogotá / 25 años)@DanielaEFE

Diseñadora gráfica de la Escuela de Artes y Oficios de Bogotá. Actualmente está radicada en Barcelona.

Foto: Daniela Forero
Control Daniela Forero ilustradora

Ilustración ‘Control’. (2019). Técnica digital. Las estampas y el cartelismo japonés han tenido gran influencia en el trabajo de la ilustradora colombiana.

Daniela Forero es ilustradora y diseñadora gráfica de la Escuela de Artes y Oficios de Bogotá. Actualmente está radicada en Barcelona, España.

“Dibujaba muchísimo para distraerme. Estaba por ahí haciéndoles cartas a mis papás y eso”. Daniela creyó que sería artista plástica desde niña, pero entre accidentes de la vida llegó a estudiar Diseño Gráfico a la Escuela de Artes y Letras de Bogotá, de donde se graduó en 2016.

“El diseño está bien. Igual a la final lo que había hecho toda la vida era eso: tratar de comunicarme, hacer afiches, cosas muy publicitarias sin darme cuenta. No era tan artista, sino diseñadora”, cuenta.

Está radicada en España, donde hizo un máster en Ilustración, en Elisava Escuela Universitaria de Diseño e Ingeniería de Barcelona. Su afinidad con los cómics y la estética de las estampas japonesas y el anime la ha llevado a buscar un tratamiento propio del cuerpo humano y la figura femenina, especialmente.

“Hoy sigo conservando ese gusto por el estilo de las láminas, por el cartelismo japonés. El diseño también influyó muchísimo, como a enmarcar las cosas, a no meter mucho ruido inútil”, señala.

Al salir de la universidad trabajó dos años en una agencia de publicidad. Allí enfrentó la comunicación comercial y se aburrió de los clientes y de la estética “súper elitista”.

Por estos días le ayuda estar alerta y observar mucho su entorno. El proceso creativo, dice, es muy versátil, “como que puede venir de cualquier cosa”. El año pasado ilustró un tarot que estuvo en la Convención Internacional de Cómics de San Diego, y este año trabaja en uno nuevo de 76 cartas sobre la magia y la alquimia.

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Luisa Agudelo

(Medellín / 25 años)@subhuman_being_

Ilustración Luisa Agudelo

Ilustración para la banda colombiana de heavy metal, Diamond Chazer, del sello Nuclear Records de Ecuador.

“Cuando le mostré mi trabajo a un parcero, él me dijo que por qué no hacía un ‘flyer’para la gira de una banda argentina que iba a venir a Colombia, así empecé a ser ilustradora de metal”. Antes de ser ilustradora, Luisa estudió Diseño de Modas en la Escuela Arturo Tejada Cano de Medellín, pero pronto se dio cuenta que esa no su verdadera vocación. Le gustaba dibujar “pero me tenía muy poca confianza”, dice.

Se graduó en 2014. Hace un año, una de sus compañeras de carrera le propuso ilustrar unos estampados para su marca de ropa ‘La Bloom’. “Estoy donde estoy gracias a mis amigos, porque me han apoyado un montón, comparten mis trabajos. Es algo lleno de amor”, apunta emocionada.

Con ese respaldo empezó a ilustrar sus primeros trabajos con un estilo análogo muy detallado, trabajando con tinta negra y rapidógrafos. De la ilustración textil pasó a la ilustración de discos, ‘flyers’ y carteles para bandas de metal nacionales y extranjeras. Un género musical que la ha acompañado desde hace mucho años.

“En el país no hay ilustradoras de Metal, yo soy la única mujer; entonces ha sido todo un reto para mí porque tienes que hacer que te respeten”, dice. Su estilo es experimental y perfeccionista. Puede tardar hasta dos semanas dedicada a una sola de sus ilustraciones.

Dentro de sus influencias visuales están la ciencia ficción, el grabado, la mitología japonesa y los cómics de los años setenta. Por estos días está dedicada a trabajar en los ‘artworks’ para una banda de metal sueca, en un cómic y en una serie de ilustración que recrea escenas de ‘Los Simpson’.

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Verónica Cardona

(Medellín / 31 años )@Vero_cardona_lopez

Verónica Cardona es ilustradora y diseñadora gráfica. Su trabajo tiene un énfasis más editorial y análogo.

Lluvia ácida Verónica Cardona

Ilustración ‘Lluvia ácida’. (2019), para el libro ‘Las nubes son el mar’. Lápices de colores y transfer.

Foto: Verónica Cardona

Cuando Verónica regresó de estudiar ilustración en Buenos Aires, fundó un estudio de diseño llamado ‘Caja Velera’. Se había graduado como diseñadora gráfica de la Universidad Pontifica Bolivariana de Medellín en 2011, pero sentía que lo suyo era la ilustración y no tanto la comunicación gráfica y publicitaria.

“Eso de sentarme en un papel, rayar, sacar mil papeles, ponerle pintura a una hoja sin haber eso dónde iba a parar era lo que me gustaba”, comenta. Después estudió un diplomado en ilustración en México; de allí regresó volcada totalmente al dibujo.

A diferencia de muchos, Verónica no es fanática de las libretas de bocetos, ni de la regularidad en el dibujo. “Un día saco papeles y me da por hacer collage, o por explorar de pronto el acrílico o la témpera”, dice. Sus técnicas favoritas son las análogas, pues le ofrecen una sinergia más vívida con la imagen y con el mensaje que quiere ilustrar en sus obras o en los proyectos que le encargan.

Actualmente trabaja en unas ilustraciones para participar en Iberoamérica Ilustra 2020, un concurso de ilustración para niños y jóvenes, que convoca a los ilustradores de Latinoamérica, España y Portugal para un catálogo anual.

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Juliana López es ilustradora y diseñadora gráfica. Su trabajo está centrado en las técnica digitales y el dibujo con tintes de humor gráfico.

Todo con pausa Juliana López

Ilustración ‘Todo con pausa’. (2019). Técnica digital. Juliana acude a elementos de su cotidianidad para alimentar su trabajo gráfico.

Foto: Juliana López

Lo que motivó a Juliana a estudiar Diseño Gráfico fue su amor por el dibujo. Estando en la universidad lo abandonó “mucho, mucho tiempo”, hasta que se reencontró con él al final de la carrera, en una clase de énfasis en ilustración.

“Recuerdo que yo quería dibujar pero lo que más difícil se me hacía era saber qué. No tenía ni idea qué tipo de tema”, confiesa. Entró a esa clase y un ejercicio de diario visual, propuesto por un profesor, fue su revelación.

“Empecé a dibujar cualquier cosa que me pasaba. Se me perdía una sombrilla, entonces hacía un pequeño comic de eso. O me rompían el corazón y hacía el dibujo acerca de eso…”, recuerda.

Entonces se le ocurrió la idea de diseñar una libreta con premisas o temas para dibujar: una por cada página. A ese proyecto lo llamó 66 días de dibujo, inspirada en un estudio de la University College London que asegura que un nuevo hábito se consolida en 66 días ininterrumpidos de práctica.

“Todos dibujamos desde chiquitos pero empezamos a dejarlo y luego la gente cree que el dibujo es solamente para personas especializadas. El dibujo está implícito en nosotros porque desde chiquitos empezamos a comunicarnos a través de rayas y colores”, destaca la ilustradora.

Juliana es cofundadora de Cuántica, un estudio de diseño que funciona en Cali y donde es directora de arte y diseñadora. Por estos días está dedicada a su proyecto personal en Instagram, @juliana_lov , que se ha convertido en un espacio virtual para explorar su experiencia como mujer, lo que le pasa en su vida cotidiana, “lo que pienso o ‘puyitas’ sobre la vida política”.

El Tiempo

 

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