Yo con yo

‘Yo con yo’, la visión de Antonio Caro sobre la pandemia

El maestro firma la segunda entrega de la colección que publica EL TIEMPO en alianza con el MamBo.

Por Fernando Gómez Echeverri

Antonio Caro es el gran rockstar del arte colombiano; hace rato que sobrepasó la barrera de edad que lo consagró y lo afirmó como “maestro”. Su obra ha estado en templos sagrados como el Pompidou y hay libros donde su obra aparece al lado de la de Warhol, pero Caro todavía recorre a pie todas las calles de Bogotá con el pelo alborotado e indomable, jeans y camisetas y una frase afilada en la punta de la lengua para ir al ataque del establecimiento y de lo establecido.

Sus obras y su biografía son leyenda. Alguna vez, por no haber sido aceptado en un Salón Nacional de artistas, un crítico recibió de parte suya una sonora cachetada y tuvo que leer la obra que reivindicaba su “acción plástica”, un gigantesco letrero que decía: Defienda su talento.

Su obra conceptual sobrevive década tras década. Su “Colombia” con letras de Coca Cola es un icono. Su “Todo está muy Caro” nunca deja de aplicarse a la canasta familiar o –en estos tiempos– a las latas de atún. Y en la crisis del coronavirus su inteligencia y su ingenio tenían que aparecer; cuando lo pudieron contactar para ser incluido en esta colección que publica EL TIEMPO y el Museo de Arte Moderno de Bogotá, miró a su alrededor y se vio encerrado y solo, y se dijo: “en la cuarentena estoy ‘Yo con yo’”.

Antonio Caro

Caro estaba en el apartamento de un amigo en el barrio la Macarena, de Bogotá. Cuando empezó la crisis, su amigo se fue a una finca y le dejó el apartamento. “Tenía una buena nevera y un Mac, pero la tecnología me atropella”. ¿Cómo podía entregar una obra? Pensó rápido. Hizo el boceto en un papelito y luego llamó a sus amigos de Tangrama, el estudio de diseño gráfico, dirigido por Nicolás Consuegra, que ya había hecho un libro suyo y había creado un alfabeto con la tipografía esencial de sus obras. “Fue increíble”, dice Caro. “Ellos desarrollaron la pieza con mis letras y con mis ideas. Este trabajo es mejor que yo por Tangrama”.

“Caro”, dice Eugenio Viola, curador jefe del Mambo, crea una obra visualmente impactante, en la que abandona sus característicos tonos irreverentes e irónicos, para adoptar un mensaje más introspectivo, que refleja su presente y nuestro presente, marcado por el aislamiento y la cuarentena”.

No lo olviden; guarden la página con la obra y, cuando todo esto termine, el Mambo hará una gran exposición con todas estas piezas –que se publicarán semana tras semana– y los artistas podrán firmárselas a ustedes, nuestros lectores, para que tengan un testimonio artístico de este momento histórico.

El Tiempo

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