Entrevista exclusiva de NodalCultura a organizadores del FILBA

Por NodalCultura

Los tres coinciden. El FILBA es un lugar de encuentros, un lugar para ir cómodo por la vida hablando de libros y entregarse al placer compartido de la literatura.

FILBA es el nombre del Festival Internacional de literatura de Buenos Aires y, permitiéndose la libertad propia de la escritura, la organización desafía la marca originaria que todo nombre impone, ya que el FILBA sucede en tres ciudades de América Latina al mismo tiempo: Buenos Aires en Argentina, Santiago de Chile y Montevideo en Uruguay.

Iniciado en Buenos Aires en 2008, esta es la séptima edición argentina, la tercera chilena y la segunda uruguaya.

“El FILBA  no es una feria. Suele haber una confusión porque en general la sigla la «fil» son las ferias internacionales del libro. Es un festival de literatura. Un Festival de literatura es un espacio en el que se junta la gente que tiene un interés en común, en este caso la literatura y la lectura sobre todo. Así se pasan unos días hablando de libros, de su forma de leer, compartiendo distintas formas de acceder a los textos y pasando estos días de buen rato en torno a este tema” señala Gabriela Adamo, directora ejecutiva del FILBA desde Buenos Aires.

Esta explicación permite entender el formato y el tipo de actividades que se desarrollan en cualquiera de las tres instancias del festival.  Bajo el lema “Mitos del futuro próximo” que refiere al libro de J. G. Ballard, se organizan talleres, paneles, lecturas, recitales y slams de poesía, encuentros entre escritores y hasta almuerzos donde editores, escritores y público comparten las tareas domésticas.

“Lo que nos mueve es estimular la lectura”, sostiene Adamo explicando el motivo original de la organización del festival. “Sabemos que al FILBA internacional se acerca gente que es medianamente lectora y lo que queremos es ofrecerle una abanico más amplio de lecturas para que pueda encontrar libros distintos a los que está acostumbrado ya a leer. FILBA más allá de este festival internacional hace otros tipos de actividades a lo largo del año, en las cuales se encuentra con públicos que nos son lectores o que recién empiezan. Pero el FILBA internacional es esta fiesta de gente que le gusta leer y que sabe que se va a encontrar con escritores y con otros lectores para compartir este entusiasmo, esta pasión.”

Carola Roa, coordinadora general de FILBA Chile también habla del espíritu originario: “A nosotros desde el primer momento lo que más nos gustó de las primeras versiones de FILBA era que se escapa al formato tradicional de conversación, pues si bien es cierto que en el programa hay algunas mesas en formato tradicional, siempre se complementan con actividades de encuentro, ya sea con la ciudad, o con personajes de ella o con el público en general, y eso es algo que creo que hemos podido mantener y recrear en las versiones que se hicieron en las ediciones de FILBA Santiago y mantenerlo a lo largo del tiempo”.

En Buenos Aires las actividades comienzan el miércoles 23 de septiembre y continuarán hasta el domingo 27. En Santiago de Chile se desarrollan entre el sábado 26 y el domingo 29. En Montevideo, la más joven de las ediciones y la más corta, el festival se desarrollará en los días viernes 25 y sábado 26 del mismo mes.

“El FILBA Montevideo 2015 será un concentrado de 48 hs de literatura casi en todos sus formatos. Una maratón diseñada para casi todos los públicos y pensada geográficamente para que sea recorrible y abarcable. Las sedes todas están a una distancia caminable entre sí, todas en el mismo barrio, la Ciudad Vieja de Montevideo.
El capítulo uruguayo tendrá de todo: un premio Nobel, un Oscar, interesantes escritores franceses, un team argentino de lujo y lo mejor de la literatura nacional. Poesía, dramaturgia, humor gráfico, ciencia ficción” explica Claudio Burguez, coordinador del FILBA en la capital uruguaya. “Uruguay en general tiene algo de isla, no está en el circuito cultural del mundo. Es más fácil que un escritor uruguayo viaje al exterior, a que nos visiten autores internacionales. Por eso estas visitas se agradecen y se aprovechan. Por otro lado el medio es tan chico que tienen gran impacto en la comunidad literaria. También por su tamaño y característica hay un acercamiento hasta físico en estos encuentros y esto, particularmente, me parece fundamental.”

Buenos Aires tendrá como sedes el Museo de Arte Latinoamericano de Buenos Aires (Malba), La Abadía, un antiguo convento recientemente reciclado como centro cultural en medio del barrio de Belgrano y La Oreja Negra, donde se disputarán las finales del slam de poesía. En Santiago de Chile también serán tres las sedes. A las tradicionales de la Universidad Diego Portales y el GAM, se suma este año el Espacio Panal, un lugar en el cual es importante la participación comunitaria. En Montevideo, la capital uruguaya, las tres sedes serán: El Centro Cultural de España, Casa Mario y el tradicional Teatro Solís.

La conferencia de inauguración se hará en Buenos Aires el miércoles 23 de septiembre a las 20, en el Auditorio del Malba y estará a cargo del escritor Martín Kohan. El autor de Ciencias Morales y Bahía Blanca abre el festival con una relectura de la nueva literatura argentina.

Debates, diálogos, entrevistas, talleres, performances, poesía por encargo, lecturas a ciegas, poesía en vivo, lectura 1 a 1, biblioteca abierta, cine futurista, música y slam, son algunas de las experiencias que se vivirán durante los días del Filba en las tres ciudades.

El slam de poesía es una competencia que comenzó en la semana anterior y tendrá su instancia final en Buenos Aires. Del Slam Paralelo 33° ya se jugaron las rondas clasificatorias en las tres ciudades participantes. El sábado 26 de septiembre a las 23 se juega la final en La oreja negra. Los finalistas son Maia Duek y Gabriel Ali Leon (Buenos Aires), Gabriel Richieri y Josef Kaf (Montevideo) y Freddy Holguín y Marcela Villagrán (Santiago).

“Encuentro parece ser la palabra clave. El encuentro de excelentes escritores internacionales con el público uruguayo, encuentro de estos escritores con los de nuestro país y encuentro del público de la literatura consigo mismo. Los formatos y las excusas son varias, desde mesas, entrevistas y talleres hasta una fiesta y un recital de música, todo con entrada libre, por supuesto.
Es muy importante en ocasiones nuclear a los amantes de la buena literatura en una ciudad que generalmente tiene una oferta grande pero muy dispersa como para abarcarla o enterarse”. Afirma Burguez y esta es una afirmación con la que coinciden tanto Adamo como Roa.
La coordinadora del capítulo chileno sostiene que “nosotros hemos tomado de alguna manera el espíritu del origen fundacional del FILBA que tiene que ver con sacar a la literatura de contexto académico comercial, y dar a conocer otros contextos propios de la literatura. En este caso creemos que la conversación y el encuentro entre escritores y editores generan cosas nuevas a nivel creativo. En ese sentido los almuerzos que organizamos todos los días en Estudio Panal donde cocinan y conversan sobre literatura un editor y uno de sus autores. La idea es que el público también colabore en la repartición de tareas domésticas y por lo tanto se abrirá el espacio de conversación tan íntimo como el que permite la cocina. Que hablen de literatura en un ámbito distendido y cercano. Todo sabemos que la cocina o alrededor de la comida es uno de nuestros ámbitos de conversación favorita. Esperamos que sea un éxito, porque une muchos aspectos lindos de FILBA como tomar espacios no convencionales, reírse, disfrutar, comer. En el fondo re vincular la literatura con el goce, que es lo que a los lectores nos mueve”

Goce, encuentro, intercambio entre escritores, editores, lectores son las palabras que parecen identificar en cualquiera de las tres orillas del FILBA al proyecto.

Al preguntarse a Roa y Burguez a propósito de las particularidades del festival en Chile y Montevideo respectivamente, señalaron: “Lo que nos ha parecido uno de los grandes valores es la identificación del festival por parte de los escritores chilenos. Escritores, editores y en general todos aquellos que trabajan con fomento de la lectura. Hay un reconocimiento del festival como una instancia de encuentro entre escritores, editores, traductores, el público. Se reconoce como un espacio de desarrollo para la industria editorial local y para los artistas. Eso para nosotras ha sido como lo más significativo, porque de alguna manera ellos ven en FILBA una posibilidad de ponerse en contacto con otros escritores, de mostrar su trabajo, y de cuestionar también lugares comunes donde los pone la crítica”. “Montevideo tiene algunas características especiales, el mercado es muy chico pero hay interés en la literatura y muchos de los lectores son también escritores, éditos, inéditos o aficionados. Esto hace que los eventos literarios tengan un condimento especial”.

Cientos de escritores invitados en las tres sedes, algunos de los cuales participarán en todas las instancias y la conversación como elemento esencial del espíritu que mueve a la organización.

“La conversación en torno a la lectura es la que la enriquece, la que te hace entender un poco más o discutir con otro porque piensa diferente en torno a lo que vos leíste. Eso es lo que le da profundidad a una lectura. Efectivamente es clave para nosotros y este año redoblamos la apuesta en este sentido y  por eso vamos a tener solo dos sedes. En años anteriores uno de los problemas era el desplazamiento que tenía que realizar el público entre las diferentes sedes, en medio de una enorme ciudad como Buenos Aires. Este año vamos a estar tres días enteros en el Malba y dos en un lugar maravilloso, que es La Abadía en Belgrano. Nuestra idea es que el entorno se preste a que la gente pueda ir y quedarse. Quedarse en los talleres a la mañana, a la hora de la siesta con la biblioteca abierta, tirados en el patio interno de La Abadía y picotear un poco de acá, un poco de allá. Va a haber actividades en paralelo en todos lados, habrá algunas más multitudinarias en el auditorio, habrá las ya tradicionales lecturas uno a uno, que son una sola persona del público con un autor que le lee, a él y que por supuesto eso da pie a un intercambio.
Lo que nosotros tratamos es tener permanentemente estos lugares de encuentro donde todo el mundo pueda charlar. Además el FILBA al no estar ligado al mundo académico ni comercial podemos dejar de lado todas esas cosas. Lo que nos vincula es el placer, el disfrute, nos gusta hablar de lo que leemos y es lo que queremos poner en circulación en esos días.” Explica Adamo desde Buenos Aires.

Esta conversación que por la característica de la organización permitirá a autores, editores y público de la región encontrarse en un marco que no es habitual. El encuentro regional de autores suele ser más formal y pasajero, más allá del contacto virtual. El FILBA propone otros modos de encuentro, como afirmó Carola Roa: “Es fundamental que nos podamos mirar cara a cara, que es un poco lo que falta. El intercambio vía mail, las lecturas digitales entre uno y otro, las conexiones por facebook y por twitter seguirán existiendo, pero es distinto tener la oportunidad de verse después de mucho tiempo de contacto virtual, intercambiar libros físicos, tener la oportunidad de caminar por una ciudad que no es la propia en compañía de escritores. Ese es un valor que solo tiene el encuentro personal y FILBA lo promueve”.

En el mismo sentido Adamo valoriza el encuentro y la importancia de la región para la organización en términos lingüísticos y de política editorial: “Para FILBA es clave mantener y hacer crecer a Latinoamérica en nuestra programación. Nacemos de la literatura latinoamericana, es nuestro ADN, aquello que se escribe en nuestro idioma. Quienes organizamos FILBA venimos de distintos lugares, pero todos trabajamos con el libro y somos muy conscientes de las enormes dificultades que tiene la circulación de las obras en el continente. Es mucho más fácil enterarte de lo que se está publicando en España o en EEUU, que de lo que se está publicando en Perú, Colombia o en otros países. Siempre fue muy difícil para la literatura latinoamericana armar un circuito interno. Para mí las ferias y los festivales, estos grandes foros de encuentro que tenemos en el continente, tienen que servir para esto. Hay voces en Latinoamérica notables y si se lo compara con lo que está pasando en Europa veremos que allí son mucho más tradicionales, mucho más conservadores.”

Todas las actividades son de acceso libre y gratuito. Los talleres requieren inscripción previa y su capacidad es limitada. La misma se realiza en el sitio web del festival que es filba.org.ar

El Futuro será siempre una incógnita. El futuro de otros futuros seguirá siendo la fuente de preguntas inacabables. ¿Qué y cómo leeremos? ¿Qué será del cine, de la pintura, de la fotografìa? ¿Qué de la palabra? ¿Qué de la conversación? El Futuro es el tema de esta edición de FILBA.

“Estamos en medio de una revolución, por eso el énfasis puesto en la lectura y los lectores y no en los libros. Nos importa y nos interesa como lo marca el eje temático de esta edición, el futuro, y por ello tomamos el título de Ballard «Mitos del futuro próximo». Nos preguntamos cómo va a ser el lector del futuro, cómo va a ser el escritor del futuro, como van a circular las palabras en los próximos años y sabemos que no vamos a terminar el FILBA con respuestas, pero si por lo menos con un montón de ensayos de respuestas. Lo que tratamos de que eso vaya como de alguna manera atravesando toda la programación. Es cierto que son muchos los nuevos soportes y las nuevas formas. Queremos darle un lugar a todo eso y que el FILBA sea un lugar de cruces. Queremos que esten abiertas todas las puertas, que se pueda probar de todo”, señaló para marcar cual es la idea de Futuro que organiza esta semana de festival en tres ciudades Gabriela Adamo, su directora ejecutiva.

La programación completa de las sedes de Buenos Aires (Argentina), Montevideo (Uruguay) y Santiago de Chile, puede consultarse en www.filba.org.ar

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