La desnudez fotográfica

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Guatemala es un país ultraconservador y con una mojigatería rebosante. Sostengo esto tras la casi casi cancelación de la Sensual Expo 2016. COPEREX, entidad administradora del Parque de la Industria, tras unas escuetas líneas en un correo electrónico, les hizo saber a los organizadores de esta convención de corte erótico que su evento había sido cancelado por lo que tuvieron que correr para encontrar otro espacio y ganarle el pulso a la censura.

No obstante, uno se sorprende cuando descubre que simultáneamente se exhiben en la capital dos exposiciones fotográficas que tienen como temática principal el desnudo. Por un lado, Cecilia Cobar Falla nos invita a reflexionar acerca de la belleza del desnudo masculino y explorar sensibilidades que creíamos impensables. ¿Puede un pene y cada una de las venas que se resaltan en esta exhibición poseer belleza? La fotógrafa propone al visitante dejar los prejuicios atrás y someter su trabajo a un análisis estético más profundo.

Por otro lado, anoche en la galería de arte de la Alianza Francesa se inauguró Guatemala se reb(V)ela, una exposición de desnudos de Daniel Hernández Salazar quien se propuso retratar a todo aquel que así lo quisiera con ropa y sin ropa durante la segunda mitad del 2015 y en el contexto de la efervescencia ciudadana que en buena medida influyó en el resultado final que se nos presenta ahora en febrero con esta exhibición apta solo para mayores de edad, según leí en una de las paredes.

Los puntos a hacer notar aquí es que en la obra de Hernández-Salazar se percibe la experiencia y comodidad con la que trabaja sus retratos. El fotógrafo nos proporciona dos caras de una misma persona y muchas posibilidades. Los modelos en solitario o en pareja se muestran y se describen tal cual son. Hay en algunos de ellos más soltura en la pose desnuda que en donde aparecen con vestuario. Es increíble como otros ciudadanos sufren transformaciones de una cara a otra que hacen parecer que se trata de una persona distinta.

El gentío abarrotó la exposición y hubo que armarse de paciencia o destreza para observar cada una de las fotos. Muchas caras conocidas encontré y hay que señalar que el gremio de los científicos sociales, los comunicadores y los artistas son quienes menos miedos tienen a la hora de mostrarse desnudos frente a una cámara.

Quizá el único detalle innecesario en la inauguración de la exposición fue la presencia del Ministro de Cultura quien aportó muy poco con un deslucido discurso.

Publicado en La Hora

“La desnudez es una forma de libertad”

Este miércoles se inaugura la exposición Guatemala se re(v)bela, del fotógrafo Daniel Hernández Salazar. Su intención, al presentar modelos no profesionales en dos fotos, una vestidos y la otra desnudos, es confrontar los estereotipos, prejuicios y temores impuestos por una sociedad machista y conservadora respecto al propio cuerpo, así como sumar este acto de rebeldía, más personal, a las protestas colectivas realizadas a mediados del año pasado en el Parque Central.

Mientras oprimo el timbre de la casa de Daniel Hernández, noto que su estructura es diferente a las que la rodean, pues tiene detalles lineales y geométricos que contrastan con los diseños que tradicionalmente se observan en las casas de la zona 1. Más adelante, en plena conversación, Hernández me cuenta que la diseñó él mismo, gracias a sus estudios de Arquitectura, y empiezo a verla con otros ojos. El garaje es una pequeña galería con varias de sus fotografías enmarcadas. Entre estas sobresale una enorme foto de la parte posterior de uno de los 13 buses urbanos rojos que circularon con la imagen de un ángel que pertenece a su serie Guatemala Nunca Más, entre abril y mayo de 2013, cuando procesaron y condenaron por genocidio al general Efraín Ríos Montt. “Esa foto la tomé a la carrera, desde mi jeep; tuve que andar persiguiendo buses por toda la ciudad, porque era difícil localizarlos. Formaron parte de una campaña de apoyo al juicio por genocidio contra Ríos Montt, impulsada por un colectivo de artistas y ONG”, explica.

Hernández me ofrece una disculpa por el desorden que predomina en el lugar, lleno de bicicletas, dos automóviles y piezas de madera, y añade que esto se debe a que ha estado inmerso en el montaje de su nueva exposición, Guatemala se re(v)bela. Pasamos a una pequeña habitación cuyas paredes están decoradas con más fotografías suyas. Nos acomodamos en un par de sillas y Hernández me cuenta los pormenores de su más reciente proyecto fotográfico.

“Un factor que considero muy importante de Guatemala se re(v)bela es la inclusión. No hubo una selección de quién es la más bonita o quién es el más fisiquín, no. La convocatoria a participar estaba abierta a todo el mundo y resultó muy representativa: hay personas cuyas edades van desde los 18 hasta los 69 años y se fotografiaron solos, o en parejas hétero y parejas homo”, dice Hernández. Todos los modelos estuvieron dispuestos a fotografiarse con y sin ropa.

“No me esforcé porque hubiera modelos lesbianas ni gays. Simplemente llegaron. En la muestra hay artistas, maestros, secretarias, de todo. Y esto me gustó mucho: es una muestra muy representativa de la clase media capitalina, aunque también hay personas de Sumpango y otros lugares. Hay garífunas, mestizos y de varias etnias mayas; bastante plural”, explica.

DESNUDEZ POLÍTICA

“El desnudo siempre sale, de una forma o de otra, en mis series. En mi trabajo más conocido, que son los cuatro ángeles que ilustran los tomos del informe del Remhi (Recuperación de la Memoria Histórica o Guatemala: Nunca Más) estos también aparecen desnudos. Para mí, la figura humana desnuda siempre está ahí. Si me preguntan con qué palabra asocio la desnudez, la primera que se me viene a la mente es la libertad. La desnudez es una forma de libertad. La motivación de esta exposición es, por una parte, amarrar ese deseo que siempre he tenido de trabajar la figura humana y representar la libertad de expresión, con los acontecimientos que se dieron en Guatemala desde mayo para agosto, en los que la sociedad guatemalteca se empezó a movilizar otra vez, algo que no se miraba desde los años 60 y 70”.

Hernández recuerda que, desde la caída del presidente Jacobo Árbenz, la represión, persecución y criminalización de quienes pensaban distinto se recrudeció y llegó a su clímax de horror en los años 80. “Yo ya había perdido la fe en la gente de Guatemala; pensaba que ya no sentían, que ya todo les daba igual y habían perdido su capacidad de asombro, que ya eran como zombis. Pero a partir de esas manifestaciones del Parque Central, donde la gente expresó su opinión y su descontento, me propuse hacer algo que pudiera incidir políticamente a través de mi herramienta, que es el arte, la fotografía. Era el momento de hacer que la gente pensara y tomara una postura”.

A partir de esta idea, Hernández retomó un proyecto que tenía en mente desde hacía algún tiempo: una muestra colectiva de desnudos. Su nombre juega con tres conceptos: revelar en tanto a mostrar, el acto de rebelarse contra el orden establecido y, fotográficamente, la acción de revelar las fotografías a la vieja usanza, con químicos en un cuarto oscuro.

DESNUDEZ ARTÍSTICA

“Guatemala se Re(v)bela es una toma de conciencia sobre el cuerpo del otro, distanciándose del canon que la sociedad patriarcal insiste en hacer creer como el único válido. Su trabajo está imbuido de una carga ideológica basada en los derechos humanos, que él ve en un amplio espectro: los derechos sociales, de género y de la naturaleza”, dice Miguel Flores Castellanos, cuya tesis de doctorado trata sobre el desnudo en la fotografía centroamericana y analiza la obra de Hernández. “Como artista, Hernández fue pionero en fotografiar el desnudo masculino en Centroamérica. Lamentablemente eso se olvida, porque pocos hemos investigado este tema en la región y la documentación es inexistente; además, la cuestión del cuerpo siempre despierta polémica”, añade.

En efecto, Hernández ha abordado el tema del desnudo desde hace 20 años. “Además de mi trabajo sobre la memoria histórica, retratos y arquitectura, el desnudo siempre me ha acompañado. Algunas veces lo he mostrado y otras veces no. En 1995, en Antigua, organicé la primera exposición de desnudo masculino en Guatemala, Ecce Homo. Fue una búsqueda no solo estética sino política, para romper un poquito el esquema patriarcal machista que solo permitía hacer exposiciones de desnudo femenino y no masculino”, elabora el fotógrafo.

Y ya sea en sus fotografías de exhumaciones, arquitectónicas o de desnudos, la obra de Hernández se caracteriza por sus implicaciones políticas, de ruptura y rebeldía ante las convenciones moralistas y conservadoras. Busca desafiarlas con su trabajo, ya que para él una obra no solamente debe ser estética sino mover al cambio, retar al espectador y hacerlo pensar.

LA FOTOGRAFÍA COMO HERRAMIENTA DE CAMBIO

Durante su faceta periodística, en los años 80, Hernández fue corresponsal de las agencias Associated Press, Reuters y Agence France-Presse, y prácticamente se especializó en documentar exhumaciones de víctimas del conflicto armado interno. Sin embargo, en 1992, decidió dejar el periodismo. “Mi labor periodística me sirvió mucho como aprendizaje, pero quería dar un punto de vista diferente. Documentar, sí, pero desde un punto de vista más artístico”, recuerda.

Con esta faceta fotográfica, Hernández ha puesto a Guatemala en el ojo del mundo. “De parte del Kazerne Dossin Holocaust and Human Rights Museum, en Bélgica, me invitaron a exponer, y después me invitaron a ser curador de mi propia exposición. Estuve ahí dos meses y medio. El museo compró los cuatro ángeles de Guatemala Nunca Más para tenerlos en exposición permanente. Esto me dio mucho gusto porque siempre he buscado que mi trabajo ponga el dedo en la llaga, y que ponga a Guatemala en el mapa de las violaciones a los derechos humanos. Y no porque quiera hablar mal de Guatemala, sino porque es la verdad, y mientras no lo enfrentemos y la gente de afuera no lo sepa, estamos fregados”.

DESCUBRIENDO CUERPOS Y ABRIENDO MENTES

Para realizar su nueva exposición, Hernández recibió apoyo de la Alianza Francesa, la embajada de Francia y el Instituto Holandés para la Democracia Multipartidaria. “Aparentemente el Instituto no tiene nada que ver, pero sí, porque ellos fomentan políticas y actitudes democráticas: apoyo a grupos de mujeres, a la diversidad de pensamiento y fue así como les interesó este proyecto”, explica, mientras abre su computadora y me enseña algunas de las 126 fotografías en blanco y negro que componen la muestra.

“Yo siento que el desnudo masculino todavía no ha alcanzado el mismo nivel de aceptación que el desnudo femenino. Ni aquí ni en otros países. Acabo de leer una nota en la que el actor Kevin Bacon protestaba porque a la fecha todavía no se permiten desnudos frontales masculinos en el cine estadounidense. Europa tiene la mente mucho más abierta; no es casualidad que haya sido la Alianza Francesa la que aceptara exponer esta muestra”.

Sin embargo, Hernández admite que actualmente hay una cierta apertura al desnudo masculino, pero ha notado un cierto retroceso en los vestidores. “Para mí, con todo respeto, el pudor es un trabe. ¿Qué importa si nos ven o no nos ven desnudos? Eso del pudor tiene implicaciones muy profundas, porque eso significa que la sexualidad está muy reprimida. Nunca está de más hacer llamados a la reflexión y que la gente vea su cuerpo con más naturalidad. El mal, o lo perverso, no está en las imágenes sino en los ojos del que las ve”.

Hernández confiesa que aunque su fotografía histórica ha tenido más impacto, las fotografías de desnudos tienen mucho valor para él en el ámbito personal, porque “la libertad implícita en el acto de desnudarse forma parte de un todo y se complementa con la rebelión y el cambio político y social. Pienso que una persona que posa desnuda tiene una mentalidad abierta, es flexible y creativa. Y eso es muy bueno, porque a las clases dominantes les conviene más que la gente sea fatalista y pasiva. Pero eso está cambiando, y lo noté el año pasado con las protestas en la Plaza Central”.

En la red

Para ver el trabajo del fotógrafo Daniel Hernández Salazar, visite: danielhernandezsalazar.blogspot.com

Asista

Guatemala Se Re(v)bela, de Daniel Hernández-Salazar, se inaugura este miércoles 3 de febrero, a las
7 p.m., en la galería de la Alianza Francesa de Guatemala (5a. calle 10-55, zona 13, Finca la Aurora, Calle de los Museos). La exposición permanecerá abierta hasta el 5 de marzo. Entrada libre

Publicado en Siglo 21
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