Gabriel Chávez lleva la poesía boliviana de viaje

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“Dueño de un lenguaje sencillo y hondo, que convierte su palabra poética en palabra nueva, su proyección internacional se extiende por todos los países de América Latina”. Así se refiere la poeta española Raquel Lanseros a su colega de oficio y amigo Gabriel Chávez Casazola, uno de los referentes indiscutibles de la poesía boliviana en la actualidad.

Las palabras de Lanseros no solo se ajustan a las característica de la obra de Chávez, también definen el momento del autor nacional, pues si de algo se ha ocupado Chávez en los últimos años, además de producir poesía, es llevar su obra a diversos rincones del planeta y, de esta manera, convertirse también en un vehículo que ha conducido la obra poética boliviana hacia nuevos lectores fuera de nuestro territorio.

Aviones de papel bajo la lluvia es su última propuesta, que viene de la mano de Valparaíso Ediciones, sello español que propició la lectura de la nueva obra en el XIII Festival Internacional de Poesía de Granada FIP 2016, al que Chávez acudió, como también a un encuentro de autores en Sevilla, que se llevó a cabo posteriormente.

“La poesía viaja de forma física (libros), en las maletas y en la voz de sus portadores y va generando otras cosas, a través de estos diversos encuentros que ayudan a reemplazar el hecho de que no exista financiamiento para el género”, expresa Chávez sobre la experiencia de llevar este arte a otros lares, como también de ser testigo de cómo la poesía “viaja sola”.

Colombia, Ecuador, Argentina, Perú, México, Puerto Rico, República Dominicana, Cuba, Estados Unidos, España. Han sido algunos de los destinos de Gabriel en los últimos años, a los que llevó bajo el brazo obras como La mañana se llenará de jardineros, La canción de la sopa, Cámara de niebla y la misma Aviones de papel bajo la lluvia (en el primer caso se trata de poemas inéditos y en los demás de antologías personales) en sellos nacionales y del extranjero como El pie de Eurídice, El Suri Porfiado y Plural (Bolivia).

“España sigue siendo un centro de legitimación para un autor. Por el prestigio de sus sellos, por la calidad de sus autores, pero además porque las editoriales españolas tienen una buena forma de distribución, tanto en Europa como en la propia Latinoamérica”, dice.

Momentos
Gabriel Chávez es de los autores que dedican tiempo y espacio a la escritura e insisten en que el trabajo de un poeta no debe basarse en la espera de un rayo de inspiración para escribir, aunque esa sea la imagen más común que se tiene.

En tiempos en los que se ven poemas que circulan en todas partes, sobre todo en internet, el autor chuquisaqueño aboga por el orden al momento de escribir y de decidir dónde y cómo publicar. “Al revisar 80 poemas que has escrito en tres años, de repente te das cuenta de que tienes una serie de trabajos que pueden dialogar juntos, de que ciertas obsesiones se pueden convertir en una obra, como parte de esa búsqueda de una voz propia, que algunas veces es la voz que lo busca a uno”, añade el poeta.

Esta última etapa, intensa en su labor de escritor (que combina con su trabajo en la empresa de comunicación estratégica Rodríguez & Baudoin), incluyó la consolidación del sello La Máquina de Escribir en conjunto con otros nacionales (Magela Baudoin, Gary Daher, Paura Rodríguez, Juan Murillo y Giovanna Rivero), que recientemente publicó su primer producto: la revista El Ansia.

Chávez que, también forma parte del cuerpo de docentes del Postítulo de Escritura Creativa de la UPSA (se ocupa de lo referido a las estrategias y técnicas de la poesía), fue uno de los coordinadores del III Encuentro Internacional de Poesía en la Ciudad de los Anillos. El evento reunió a 30 autores durante cuatro jornadas en la XVII Feria Internacional del Libro.

“Hemos tenido un encuentro con gente de mucha calidad poética y, creo que es uno de los aspectos más importantes, de mucha calidad humana. De nuestros invitados del exterior me detengo en los argentinos Leopoldo Castilla, un poeta de una enorme sencillez, que, sin embargo, es un ‘monstruo’ de las letras, que ha sido recientemente publicado en Visor, y también Juan Meneguín, un autor de culto y un poeta fantástico”, finaliza Chávez Casazola.

Publicado en El Deber
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