Pintar el Caribe en Costa Rica

Sus obras transmiten la pasión y el amor por su pueblo, los colores vivos y emotivos de sus pinturas son fieles testigos de esto.

Argentina de nacimiento, pero limonense por elección, llegó al país hace ya más de 20 años, e hizo de Puerto Viejo su nuevo hogar. Hablamos de la artista plástica Melina Achu Luchetta, una pintora nacional enamorada de la rica cultura y hermosa tierra del caribe costarricense.

“Realmente encontré un refugio en el arte en el que podía sentir mi ser, y en plena felicidad tome ese camino”, indica en entrevista para Culturacr.net.

Para esta madre y pintora, cada pintura y técnica utilizada busca representar las emociones, estados de ánimo y realidades de su hermoso Caribe.

Sus temas tienen un fuerte enfoque en su  pueblo y la cultura afrocaribeña, de los cuales quiere hacer el centro de su obra, y de donde absorbe la inspiración necesaria para desarrollar su  trabajo artístico. Aunque esta nunca falta, como bien lo expresa: “…nunca me falta inspiración, para mi pintar es igual a ser feliz, así que es un placer, me gusta hacer retrato, madres con sus niños es mi tema favorito por ahora, pero disfruto cuando me piden cosas que tal vez nunca hubiese experimentado, me gustan los desafíos”.

Ya sea al óleo, acrílico, o con la acuarela, su más reciente técnica, y la que aprendió por su cuenta, Melina manifiesta con orgullo, su amor, y admiración por la cultura afrocaribeña, a través de sus finos y coloridos cuadros. Su propuesta  incluye temas como el mar,  la pesca,  niños jugando o con sus madres,  así como retratos y figura humana, los cuales trabaja con suma destreza en el calor de su casa de habitación.

De niña sus cuadernos estaban llenos de caricaturas y trazos bien cuidados. Parte de su infancia la vivió en Italia, donde tuvo la oportunidad de recibir clases de arte con un buen profesor, que  marcaría su pasión y permearía en su alma. Años después de terminar la secundaria, supo que su pasión era el arte, y a través de esta se deseaba expresar, por lo que  se inscribió en la escuela de arte Beato Angélico, en el barrio de San Telmo, donde descubrió además técnicas como el grabado, la pintura, la escultura y el dibujo artístico. Este período de su vida, lo define como años maravillosos descubriendo nuevas formas de expresión inquebrantable con el paso del tiempo.

La labor de Melina Achu, no se detiene en los lienzos, sino que su pasión y habilidad las lleva  al servicio de su comunidad como profesora de artes plásticas voluntaria en la escuela y colegio local, afianzando su vocación y siendo un vivo ejemplo de amar lo que hace.Para esta talentosa mujer, la vida es un regalo y devolver un poco de lo que se recibe es parte de su filosofía de vida.

Parte de esta gratitud y solidaridad la experimentó en Costa Rica, hace ya varios años, cuando apenas llegaba al país, y tuvo la suerte de conocer al artista costarricense Federico Herrero, amigo de su esposo, quien por uno días estuvo de visita en su casa  y con quien logró una conexión especial. La  pasión compartida de ambos por el arte les permitió conectarse inmediatamente, meditando sobre arte y futuros planes en el caribe (hoy día Francisco posee una destacada carrera en el exterior). Tiempo después de dicha visita,  Melina y su esposo visitaron  San José, topándose con la sorpresa que Federico le había dejado un regalo con una amiga en común. El regalo era un equipo completo de pinceles, lienzos y pinturas, que le permitieron iniciar con la pintura, en un momento en el cual su situación económica no se lo permitía. “Fue el gesto más hermoso que haya recibido, y aún le estoy muy agradecida”.

Hoy día Melina cuenta con una trayectoria consolidada, sus  pinturas pueden ser encontradas en la galería de arte Luluberlu en Puerto Viejo, Limón, y se encuentra en la búsqueda de una galería en San José o el valle central, donde pueda exhibir y vender su trabajo.

 

Publicado en CulturaCR

 

 

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