Duelo en Honduras por muerte del cantautor Guillermo Anderson

El cantautor hondureño Guillermo Anderson, quien llevó su música por América, Europa y Asia, murió este sábado a causa de un cáncer de tiroides que le fue descubierto en 2015, informó su esposa, Lastenia Godoy.

“Se nos fue”, dijo Godoy escuetamente a Efe al confirmar el deceso de Anderson, cuya muerte ha conmocionado a los hondureños por el legado de su música.

Guillermo Anderson, quien nació el 26 de febrero de 1962, murió en un hospital de La Ceiba, departamento de Atlántida, en el Caribe de Honduras.

El 31 de julio Anderson fue traído de emergencia desde Guatemala a La Ceiba debido a una complicación, y su estado era tan “delicado” que uno de los médicos que le atendía indicó reiteradamente que había que “esperar el milagro”.

El 25 de mayo, en un mensaje enviado por teléfono desde Guatemala, Anderson indicó a Efe que un reciente examen en Estados Unidos había indicado que estaba “limpio” de cáncer, pero que no se atrevía a hacerlo público.

“Estoy aquí -en Guatemala- porque mi más reciente examen en EE.UU. me muestra limpio. O sea, no muestra más cáncer, me han recetado radiología preventiva”, subraya el mensaje del artista.

Aferrado a la vida y la esperanza con la que contagiaba a los hondureños a través de su música, Anderson también dijo a Efe: “no canto victoria ni lo anuncio porque es muy reciente y ha sido muy agresiva -la enfermedad- pero es una buena noticia”.

El 14 de julio, de nuevo en otro escueto mensaje indicó “ya volví”, de Guatemala, “mañana comienzo con voz”, el tratamiento al que había sido sometido y dijo que “seguía mejorando” su estado de salud.

Con su calidad musical, Guillermo Anderson pudo haberse ido de Honduras al exterior, pero siempre prefirió quedarse en La Ceiba porque creía que lo que le inspiraba a escribir y cantar canciones estaba en su país.

Su amor a Honduras expresado en muchas canciones lo pinta a cual mejor acuarela con su tema “En mi país”, que es como un himno para los hondureños y quizá la mejor declaración de amor a su tierra.

Anderson fue un enamorado del mar, del Caribe, con el que nació a su lado y navegó en cayucos hechos a mano por pobladores de las comunidades garífunas (afrodescendientes), de quienes también decía que eran parte de su razón de ser, de su vida.

Por eso en la mayoría de sus canciones no falta el sonido del tambor, el caracol y la maraca, y en los videos el baile de los garífunas que viven en toda la región caribeña de Honduras.

Guillermo Anderson solamente se retiraba de La Ceiba por sus giras artísticas que le llevaron desde Estados Unidos a Argentina, de España a Holanda o Alemania, de Taiwán a Japón, y a cualquier rincón de Honduras.

En algunas ocasiones sorprendía a sus compatriotas apareciendo casi de incógnito en la celebración de un festival gastronómico como el de Cantarranas, un pintoresco pueblo a pocos kilómetros de Tegucigalpa, confundido con su gente y degustando de la cocina hondureña y sus postres.

Guillermo Anderson, con estudios sobre Literatura Latinoamericana en Estados Unidos, hacía música de lo cotidiano, de la niñez, los jóvenes, los abuelos, los ríos, el bosque, los pantanos, las frutas y las flores; del sol, la luna, del amor y la patria.

Escribió canciones dedicadas a los inmigrantes hondureños que con sus remesas familiares sostienen la pobre economía de su país, pagando el alto coste social de la ruptura familiar. Esos hondureños son “los que se van al norte con o sin pasaporte”.

En otra canción, “Chago” (Santiago), describió a un hondureño cualquiera que desde Estados Unidos unos parientes le decían “no te quedes allá abajo, venite que aquí hay trabajo (…), que ahí no hay nada para vos”, pero que al llegar al país del dólar se dio cuenta lo que había perdido.

“Chago” regresó porque también desde Honduras le escribieron y le dijeron que se hiciera “de iniciativa”, que no se quedara “ahí arriba”, y que aunque “aquí no hay dinero”, “con esfuerzo todo se puede hacer”.

Muchos de los hondureños que ahora son padres y abuelos crecieron escuchando las canciones infantiles que escribió Guillermo hace más de 30 años inspiradas en la flora y fauna de Honduras.

La muerte del que probablemente es el mejor artista popular de Honduras en las últimas cuatro décadas enluta a todo su país.

Publicado por El Nuevo Herald

 

Muere el cantante hondureño Guillermo Anderson

El cantante hondureño Guillermo Anderson murió la mañana de este sábado en un hospital de La Ceiba, Atlántida, informaron sus familiares.

El destacado artista nacional e internacional padecía hace varios años de un cáncer que le deterioró su salud.

El pasado 31 de julio Guillermo Anderson fue trasladado al Hospital D’ Antoni de La Ceiba, desde Guatemala.

En ese momento se informó que el diagnóstico era reservado y que sería atendido por reconocidos especialistas.

Luego de varias horas de atención médica el doctor del cantante hondureño aseguró que su paciente estaba más animado.

“Ya hoy incluso está un poco más animado, pero dentro de la dificultad de la crisis en la que actualmente se encuentra”, detalló.

Guillermo Anderson recibía una pensión vitalicia aprobada en el Congreso Nacional para su tratamiento.

Sus estudios los realizó en la ciudad de La Ceiba, de donde era originario, posteriormente viajó al extranjero a profesionalizarse en Letras con énfasis en Literatura Hispanoamericana.

Vivió en Estados Unidos donde participó en varias obras teatrales y.

En 1987 regresó a Honduras y junto a un grupo de amigos fundó el grupo COLECTIVARTES.

Biografía

Guillermo Anderson nació en la ciudad de La Ceiba, Atlántida, el 26 de febrero de 1962, realizó sus estudios primarios y secundarios en la ciudad de La Ceiba y sus estudios superiores en la Universidad de California en Santa Cruz, donde se graduó Letras.

Uno de sus trabajos más importantes en California lo realizó en una compañía que hacía teatro bilingüe para niños inmigrantes. Es del aprendizaje de esa época que resulta su concierto y disco “Para Los Chiquitos”.

Una vez terminados los proyectos de intercambio cultural con COLECTIVARTES, Guillermo se dedica a mejorar sus conciertos musicales y a aparecer en festivales como “Aires de Abril” en Tegucigalpa y en presentaciones en las áreas rurales de Honduras.

Publicado por La Tribuna

Pilo Tejeda: “¿Aquí hay que morirse para que pongan la música de uno?”

Pilo Tejeda, músico y famoso personaje de la farándula artística y cultural hondureña, y que además fuera un gran amigo del recientemente fallecido Guillermo Anderson, aprovechó la triste ocasión para hacer un llamado tanto al gobierno como a los medios de comunicación en general.

“Con la partida de Guillermo, ahorita todo mundo está poniendo su música incluyendo radios, televisoras- y eso es muy bueno. Pero antes de eso eran muy pocos los que ponían su música y me pongo a reflexionar: será que aquí hay que morirse para que pongan la música de uno”, dijo el carismático y talentoso Pilo Tejeda para Teleprogreso.

“Es algo triste que pasa en nuestro país : nuestros grupos, nuestros artistas, nuestros cantantes no son valorados cuando están en vida sino hasta que mueren”, agregó en este aspecto.

Por otra parte, exhortó a las autoridades gubernamentales para que apoyen a las joyas artísticas con las que cuenta Honduras:

“Por favor, yo le digo al gobierno… préstenles atención a sus artistas, apoyen a sus artistas. Y a los artistas: unámonos; hay que ser unidos, hay que armar un bloque, hay que tener un seguro, tener una cooperativa, no puede ser que al final tengamos que vivir de una dádiva de alguien no puede ser, ¡no puede ser!”, dijo en una declaración más acalorada.

“Como artista, como tales merecemos un respeto”, agregó Tejeda, que en una ocasión viajó hasta Casa Presidencial acompañado de Guillermo Anderson y Moises Canelo con el propósito de conseguir apoyo a los artistas hondureños.

“Mire a nivel internacional estamos catalogados como el país más violento del mundo y ¿quiénes han dado la cara por este país, al final, por las cosas buenas? Han sido sus cantantes, sus poetas, sus escritores, sus escultores”, finalizó Pilo Tejeda, ex líder y vocalista de la mundialmente reconocida Banda Blanca.

El lado privado de Guillermo Anderson, según su amigo Pilo Tejeda

Pilo Tejeda recordó una de lo más curiosos encuentros que tuvo recién el año pasado con su compañero y amigo Guillermo Anderson.

“Recuerdo mucho los encuentros que teníamos con Anderson. Una vez nos encontramos en Madrid, yo andaba caminando con mi familia cuando de repente oigo que me gritan “¡Hey, wepa!”.

Para buena sorpresa de Pilo el grito se lo había hecho Guillermo Anderson, que venía de Francia.

“Nos tomamos un café – vicio que compartíamos- y nos pusimos a conversar de que en Honduras casi no nos encontrábamos y cómo nos fuimos a encontrar en España.”, dijo el cantante de Sopa de Caracol.

“Era un ávido lector. Era de carácter un poco serio, no era mucho de andar en reuniones de grupos musicales. La conversación de él era muy fina. Era un hombre muy especial, muy amable.”, contó Pilo, destacando siempre la elevada formación académica que tuvo Anderson.

Publicado por Tiempo Digital

Repertorio de Guillermo Anderson será promovido en el país

El Presidente de Honduras, Juan Orlando Hernández, dijo este sábado que se encargará que las obras de Guillermo Anderson sean promovido en el país y conocidas por los niños y jóvenes.

El mandatario ofreció una entrevista exclusiva en la radioemisora HRN, en la cual destacó el amor del cantautor por el país.
“Yo me voy a encargar que todas las obras de Guillermo Anderson las conozcan los niños y jóvenes de Honduras”.

Agregó que el trabajo del artista, originario de La Ceiba, debe ser trasladado de generación a generación.

“Es uno de los seres humanos que Dios trajo al mundo (…) que siempre miró a su país con los ojos de alegría y de exaltar las bellezas”.

Detalló que el trabajo de Guillermo Anderson contagió a cientos de hondureños que ven de forma distinta el país.

“Eso es lo que siempre debe recordar”, reiteró el gobernante al hablar de la música y demás proyectos del artista.

Guillermo Anderson falleció la mañana de este sábado en La Ceiba, luego de luchar por varios años contra un cáncer extremadamente agresivo.

Su último sencillo: “Una lluvia con sol”, es el reflejo del amor a la belleza natural de Honduras.

Publicado por La Tribuna

Artistas nicaragüenses lamentan muerte de Guillermo Anderson

Artistas nicaragüenses lamentaron el fallecimiento del cantautor hondureño Guillermo Anderson, a quien recordaron por su talento musical, su amor a la naturaleza, de la que fue un incansable protector, y por el cariño que tenía hacia Nicaragua.

Luis Enrique Mejía Godoy, Norma Helena Gadea, Luis Pastor González y Moisés Gadea fueron algunos de los que se expresaron a través de las redes sociales.

Además, convocaron a una misa campesina en acción de gracias por su vida, la cual tendrá lugar el lunes 8 de agosto a las 6:00 pm en auditorio polivalente del Hogar Zacarías Guerra, en Managua. En la misma estarán otros artistas como Katia Cardenal, Carlos Mejía Godoy, Juan Solórzano y Danilo Norori.

“Sus canciones llenas de alegría vivirán para siempre entre su pueblo y nosotros…su sonrisa y su amor a la naturaleza, sus textos y su música llenos de vida, dedicados a la mujer, a los niños, al amor, con los colores y el ritmo del caribe, jamás se apagarán”, escribió Mejía Godoy en su perfil de Facebook.

El cantautor nicaragüense señaló que durante su tratamiento contra el cáncer de garganta que lo afectó y finalmente le provocó la muerte, artistas amigos realizaron conciertos de solidaridad en Panamá, Costa Rica, Nicaragua, El Salvador y Guatemala, así como en algunos países de Europa donde Anderson pudo llevar su canto.

También recordó el video documental “Llevarte al mar” que el cineasta cubano-salvadoreño Jorge Dalton hizo en honor a Anderson en el 2010.

Norma Helena Gadea, por su parte, compartió en su cuenta de Facebook varios videos de las canciones de Guillermo Anderson, tales como “El encarguito”, “Aló mamá” y “En mi país”; sobre esta última comentó que era la esencia de Anderson.

“Hoy mi corazón se conduele por la muerte de un hermoso cantautor hondureño, Guillermo Anderson, sé que su música vivirá por siempre en nuestros corazones”, expresó.

El cantautor Luis Pastor González publicó, también en su cuenta de Facebook, un extenso texto dedicado a Anderson en el que rememoró varias anécdotas, como el hecho que el hondureño solía llamar a Nicaragua “mi Nicaragüita”.

“Siempre que hablemos de futuro, de patria, de Centroamérica y de nuestra música, sonará tu nombre, erguido y fuerte”, compartió González.

En cuenta en Instagram, el cantautor Moisés Gadea expresó sus condolencias a la familia y amigos de Guillermo Anderson y destacó la influencia de su música.

“A través de sus composiciones y sones caribeños pude sentir la brisa del mar, ver el reflejo de la luna y del Caribe a través de mis audífonos”, publicó.

Publicado por El Nuevo Diario

Músicos costarricenses lo recuerdan con afecto

No es lo mismo ser de un país que ser la representación sentimental de un país. El cantante Guillermo Anderson vio la vida en La Ceiba, Atlántida, en Honduras, pero no por ello se convirtió automáticamente en un ícono de la cultura hondureña a lo interno y hacia afuera. Guillermo Anderson decidió, mucho tiempo atrás, pararse en frente de sus coterráneos y del resto del mundo para exaltar el esplendor de su país, un favor agradecido que nadie le pidió.

Por ello, Honduras lo considera su voz. No es para menos: el cantautor y artista se deshizo en poesía para los hondureños. “En mi país de guamil y sol ardiente se ve la historia en los rostros de la gente”, cantaba en su tema En mi país , una oda a su nación publicada a finales de la década de 1980. “Sos la luz que va repartiendo vida, y sos la semilla y sos la fuerza en el arado; tenés el alma en el bullicio del mercado”, seguía.

Las canciones de Guillermo Anderson eran las cuerdas vocales y el alma de una sociedad fracturada por las guerras y los conflictos sociales. Por lo tanto, su fallecimiento –el sábado– llenó de tristeza al pueblo hondureño. Tras varios meses de luchar contra un agresivo cáncer de tiroides, y al cabo de una semana internado en el hospital, el cáncer ganó. La voz de Honduras murió a las 8:30 a. m., a sus 54 años.

“Honduras dice adiós hoy a uno de sus hijos que más la amó”, declaró horas después el presidente hondureño Juan Orlando Hernández. En sus sentidas palabras de homenaje, como lo hicieron tantos otros, el mandatario destacó la manera de Anderson de exaltar las bellezas de su país.

Poco menos de 30 años duró la carrera profesional de Anderson en la música, tiempo en el que publicó unos 20 álbumes y varios compilados (uno de ellos editado en Costa Rica). En su país fue nombrado Premio Nacional de Arte en el 2003, y por su labor representando a Honduras en el exterior fue designado Embajador Cultural de Honduras Ante el Mundo en el 2002 y recibió el Premio Copan de Turismo en el 2003.

Amigo de los ticos.

Anderson visitó varias veces Costa Rica. Una de sus últimas presentaciones en el país fue en julio del 2014, en el Festival Internacional de Calipso, celebrado en el distrito de Cahuita, en Limón.

Estudioso de los ritmos caribeños, en esa ocasión se presentó junto a músicos del grupo costarricense Cantoamérica y puso a Cahuita a bailar con algunas de sus canciones más populares.

En el 2008, la banda costarricense Éditus lo acompañó durante una gira por Japón. El grupo y el músico cosechaban una relación de muchos años, por lo que Éditus publicó un homenaje ayer en Facebook, en el que decían: “Gracias por la música, la amistad, la fuerza, la bohemia y tantos momentos compartidos”.

El exministro de Cultura, Manuel Obregón (Malpaís, La Orquesta de la Papaya) también compartió en numerosas ocasiones con Anderson, pues en los años 90 fueron parte –junto a otros músicos centroamericanos– de Centro American All-Stars, un conjunto que ofreció varios conciertos en Estados Unidos. A raíz de esa experiencia, formaron La Orquesta de la Papaya y eventualmente el sello discográfico Papaya Music.

“La obra de él es tan importante y tan sólida que, cuando desaparece físicamente, su espíritu sigue con nosotros. Eso estaba sintiendo yo hoy: que la música de Guillermo y su obra centroamericana nos va a seguir acompañando siempre”, comentó a Viva Obregón. “Tenía una gran coherencia entre lo que era y lo que hacía; era muy alegre, transparente y simpático”, agregó.

El compositor costarricense Humberto Vargas se unió al luto. Vargas y Anderson compartieron escenario en Costa Rica y en Nicaragua, y habían hablado para organizar un concierto juntos en Costa Rica pronto. “Era un tipo natural, relajado, tranquilo; un gran ser un humano. Vivía sin portes y disfrutaba mucho lo que hacía; se notaba que disfrutaba demasiado tocar”, contó Vargas.

“Lo considero una pérdida terrible para el área centroamericana”, agregó Vargas. “Su trabajo y su búsqueda de las raíces garífonas es un legado que queda”.

Otro tico que compartió con Anderson es el pianista Walter Flores (Son de Tikizia), quien comentó en Facebook: “Estoy seguro de que todos los que tuvieron el privilegio de conocerlo saben la gran clase de ser humano que fue. Ojalá vengan más personas a este mundo como él”.

Para Obregón, la vida de Anderson solo puede resumirse diciendo que fue un “cronista de nuestro tiempo”, especialmente de la vida cotidiana en Honduras. “Nos da una obra poética también muy vinculada a la naturaleza, entonces él tenía esa preocupación por el rescate de las tradiciones, conocer lo propio. Por supuesto también tiene todos estos relatos cotidianos, todas esas canciones del valor humano de los centroamericanos, esa visión de Centro América”.

Anderson quería ver a Centro América unida, y lo intentó por medio de la música. Su huella en la escena tica es prueba de ello: los músicos lo recuerdan por su talento y conocimiento, pero también como un puente.

Publicado por Nación

Campaña de Guillermo Anderson por la recuperación de las culturas originarias y la biósfera

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