Escena Política: el congreso urgente

728

Por Paula Sabatés

Signo y síntoma de estos tiempos, hoy comienza en Buenos Aires lo que promete ser de las experiencias artístico-políticas más importantes del año. Se trata de Escena Política, un “congreso transversal” de pensamiento y acción que durante cuatro días indagará sobre la relación de la cultura con lo público, lo privado, lo autogestivo, la comunicación y el Estado, entre otros ejes. Organizado por un colectivo de artistas escénicos de la Capital Federal, el encuentro tendrá talleres, conferencias performáticas, acciones de calle, prácticas de movimiento públicas y colectivas, diálogos virtuales y patafísicos, caminatas sonoras y experiencias ficcionales, que intentarán “activar la capacidad sensible para crear otras posibilidades de percibir, pensar y experimentar las prácticas políticas y de creación artística”.

Si bien se trata de una experiencia inédita, Escena Política encuentra en la historia reciente algunos antecedentes. Y es que los dos espacios de activismo cultural que se articularon en este nuevo colectivo –Foro de Danza en Acción y Teatro Independiente Monotributista (TIM)– hace casi dos años que vienen realizando “acciones iceberg” en busca de incidir en la política cultural de la Ciudad. Como la de la presentación del potente Informe SM, en el que presentaron la serie de datos más completa sobre el lamentable estado del Complejo Teatral de Buenos Aires, o la intervención que llamaron “Deseos”, que consistió en llenar de papelitos amarillos la puerta del Teatro San Martín con deseos para el proximo año (o sea, este) el día en que estaba prevista una conferencia de prensa oficial para anunciar la programación, que se suspendió y nunca más se reprogramó.

Pero con este congreso los artistas buscaron ir más allá. Y por eso armaron una agenda cargada de actividades con distintos ejes. Hoy a las 19.30 será la presentación del congreso, en una actividad que se llevará a cabo en el auditorio del Centro Cultural Caras y Caretas (Venezuela 330) y que llevará por nombre Manifiesto Transversal. De viernes a domingo, todas las actividades están alineadas bajo alguna temática específica. El viernes, por ejemplo, será una jornada de reflexión sobre “Desobediencia Cultural: ¿Cómo la inteligencia colectiva se organiza en la acción?”, que incluirá talleres, una performance callejera y una charla vía Skype con Franco Berardi (Bifo), al que los organizadores definen como “uno de los pensadores más originales de esta época sobre comunicación libre, cultura y política”. La jornada terminará con una conferencia performática que analizará, mediante material audiovisual y testimonios, el caso político cultural más importante de los últimos años: la renuncia del ex ministro de Cultura Darío Loperfido.

El sábado y el domingo los ejes serán “Futuros posibles” y una jornada que los artistas llamaran “Comité cósmico de crisis”, respectivamente. Además de las actividades planificadas para esos días, antes del cierre habrá una juntada para armar canciones, carteles, vestimentas y prácticas de movimiento, entre otras variantes artísticas, para salir en una manifestación grupal por las calles de la ciudad. Todo terminará en una fiesta callejera en Mu.Punto de Encuentro, en Hipólito Yrigoyen 1440.

Durante estos días, además de la cultura, los artistas analizarán la comunicación, sobre la que tienen una posición manifiesta. “No hablamos con ‘los medios’. Escuchamos preguntas de las personas que allí trabajan, las pensamos en colectivo y las respondemos imaginando quién las leerá”, se puede leer en su página web, en la que colgaron varias piezas de producción textual. “No tenemos ‘voceros’. Hablamos un plural singular construido en el tiempo y en el hacer compartido. Nuestra voz es anónima. Es una decisión, en situación. No buscamos ‘ser noticia’. Necesitamos comunicarnos con otras personas para hacerles llegar una interpelación: juntémonos acá”, invitan. Por lo que, para saber un poco más del congreso e involucrarse, habrá que hacer lo que ellos hacen: poner el cuerpo e ir.

* Más información sobre el congreso en http://www.escenapolitica.org.

Publicado en Página 12

Manifiesto I
¿Quiénes somos? ¿Qué queremos?

Nos preguntan ¿quiénes somos? ¿qué queremos? y la policía representativa se nos mete en el cuerpo intimidado. «¡No queremos que el Estado legisle sobre nuestros deseos!», gritamos como animales. Somos artistas de nuestros deseos.

Las palabras nos hacen, nos deshacen y nos rehacen. Descubren. Hacen existir otra cosa que antes no estaba. Nuestro lenguaje no explica el mundo, hace mundos. Las palabras son fuerzas materiales: organizan nuestros modos de vida y nuestras prácticas. Mezclamos nuestras palabras y nuestras prácticas con otras, producimos desplazamientos, verdades materiales, gestos, afectos. Somos animales poéticos.

No tenemos poder, lo ejercemos. Hay estrategias, operaciones, que hacemos encuentro tras encuentro mientras creamos nuestras historias, nuestras ficciones. Componemos nuestras vidas con palabras, acciones y gestos Creamos espacios y tiempos de subjetivación. Somos retículas de poder.

La afectividad es nuestro terreno. Pero desvariamos el mapa, lo recorremos a tontas y a locas; oímos otras señales; vemos otros sonidos; transversalizamos todos los cuerpos, todas las prácticas. Queremos lo que no se ve, ni se escucha, ni se oye, ni se toca aún.

Hacemos un laboratorio de lo que nos gobierna. Estudiamos sus operaciones, sus apropiaciones, sus extractivismos a nuestra capacidad de estar en el tiempo. Sabemos invertir nuestra energía en el tiempo incierto, gratuito, precario. Queremos defender nuestro tiempo como los antiguos obreros defendían su fuerza de trabajo.

Hemos abierto un espacio común de posibilidades, de cooperación, de complicidad. Nos implicamos en una comunidad sensible, no definida por una identidad igual, sino por una subjetividad compartida, desdoblada como un baile de disfraces. Es un baile amorfo, anfibio, el nuestro: no sucumbimos ante ningún paso militar, ni valsesito careta. Queremos caotizarnos.

Manifiesto II
¿Qué hacemos? ¿Cómo hacemos?

Pensamos y nos movemos inventándonos nuevos mundos posibles, configurando y reconfigurando lo que hay, expandiendo potencias que ya existen, pensándolas y repensándolas. Nuestro paradigma es el de habitar, atender a las prácticas y sus reverberancias porque entendemos que nuestro modo de empoderarnos es el ejercer y no el tener.

Somos manada, somos cardumen. Nos definen nuestros cuerpos resistiendo y creando desde lo colectivo, lo compartido , lo intercambiado. Estamos atentos, despiertos para mirar y mirarnos, entender situaciones ¡las nuestras!, pensarlas con otra sensibilidad, abriendo camino a la empatía. Detectamos el potencial del mundo que habitamos, sus puntos de energías, fuerzas, intensidades que ya están ahí y hacemos de eso arte, trabajo y fiesta.

Frente a las fuerzas que constantemente nos afectan, desplegamos ahí una investigación para volverlas ideas expresivas. Lo que no se ve, lo invisible, es lo que nos habilita pensar con brío el enorme potencial de las situaciones que nos rodean, para rasgarlas, desarmarlas , volverlas plásticas y que se muevan con nosotros. Desplazamiento, desvío y fuga de lo establecido y anquilosado.

Para nosotros, manada poética, un límite, una inquietud, una pregunta, una intensidad, un dolor, un sufrimiento son portales a un hacer con lo que nos pasa. Queremos «saber hacer con lo que nos hace», organizarlo en acciones y transformarlo en una posibilidad de liberación.

Recorremos una geografía de lo sensible, porque ahí se actualizan nuestros cuerpos, fuerzas, afecciones, ideas; donde laten las potencias capaces de modificar el estado de cosas. El encuentro como lupa sobre las capacidades subjetivas.

Manifiesto III
Tomar posición

Frente a la licuación y banalización de las categorías antropológicas, políticas, estéticas y poéticas que presenta el Macrismo nosotros tomamos posición: Estamos en otra vereda que el Macrismo, porque entendemos que es la expresión argentina y cabal del neoliberalismo.

Luchamos contra el macrismo, pero sobre todo estamos en lucha contra lo que de macristas tenemos cada uno de nosotros. Tenemos que reinventarnos porque nos reconocemos constituidos por el neoliberalismo.

Nos enfrentamos a la maquinaria comunicacional esquizofrénica, hiperconectiva, desmembradora y banal que es el estado Macrista sin nostalgia por el pasado: Inventamos futuro en la incertidumbre.

Reconocemos que esa maquinaria comunicacional es su mayor fuerza, que su potencia está en el trabajo de las almas: En los microfacismos, en el sentido común, en el desinterés por la verdad, en el desdén por la historia y sus rugosidades. Sabemos que debilita los cuerpos, resquebraja los lazos, imposibilita los encuentros y adelgaza los imaginarios.

Denunciamos y reconocemos la historicidad del proyecto neoliberal en Argentina, continuidades subyacentes, torcimientos y resistencias. Distinguimos el proceso global y local. Identificamos complicidades voluntarias e involuntarias. Nos esforzamos en mirar con una perspectiva histórica el presente y señalamos los mismos actores en la escena desde hace 45, 200 años.

Inventamos nuestra antropología: estamos zôon poietikón, animales poéticos.

No aceptamos la agenda que nos imponen. No tenemos ninguna propuesta para sumar a la picadora de ideas.

No somos policías. Ni queremos más policías. Vemos con ojos alucinados la catástrofe, aún no nos caímos, pero nos obligamos a empatizar con los que ya no pueden bailar en el titanic. Queremos sentir más.

No queremos ser emprendedores, ni queremos ser creativos. Nuestros cuerpos no son emergentes. Estamos enfermos y estamos atemorizados.

Pero construimos lazos, fortalecemos los encuentros inútiles, inventamos otras geografías sociales, estamos enamorándonos. Y no banalizamos el amor.

Manifiesto IV
A les comunicadores

Están ahí.
Lo sabemos.
Sentimos su entusiasmo y compartimos su cansancio.
¡Hay tantas cosas para hacer!
Lo sabemos.
Desde hace meses estamos preparando esta cita para que hablemos de eso: de la multiplicidad de haceres que componen nuestra época, de su peso y densidad.

Deseamos comunicamos con quiénes podemos componer en común:
• Colectivos sociales
• Organizaciones políticas
• Estudiantes organizados
• Activistas culturales
• Personas que hacen, piensan y hablan sobre lo pensado.

Necesitamos, también, que los periodistas comprendan la complejidad de esta construcción colectiva y respeten la cualidad de nuestra voz colectiva y anónima.

No hablamos con «los medios».
Escuchamos preguntas de las personas que allí trabajan, las pensamos en colectivo y las respondemos imaginando quién las leerá.

No tenemos «voceros».
Hablamos un plural singular construido en el tiempo y en el hacer compartido.
Nuestra voz es anónima. Es una decisión, en situación. Nuestro vínculo con la prensa comercial es problemático. No existe la prensa, en sus términos, para nosotros. No hay medios, ni vocero, ni periodistas que nos representen.

No somos objetos; más bien, nos implicamos unos a otros.
Hablamos de colectivo a colectivo; de formas de hacer a formar de hacer en común.
En ese implicarse, hay un «cronicar». Hacer crónica del agite de encontrarse. Esa sería nuestra hipótesis de investigación periodística, académica, militante, artística. «Una investigación delirante», dicen los compañeros del colectivo Juguetes Perdidos.

No buscamos «ser noticia».
Necesitamos comunicarnos con otras personas para hacerles llegar una interpelación: juntémonos acá.

Creemos que que se aprende a cuidar lo construido en común, si partimos de reconocer que transitamos una época extractiva de todo lo vital. Extracción de la creatividad social. Y esa relación extractivista del capitalismo actual es muy extensa: no sólo se dá entre los automatismos de producción y los trabajadores, sino que se dan tensiones peligrosas entre intelectuales y organizaciones sociales; académicos y activismos; curadores-críticos-programadores-periodistas-productores culturales y artistas; políticos-militantes-funcionarios y colectivos; que, también, hay que problematizar.

Agradecemos muchísimo, entonces, a todas las personas que nos ayudan a desparramar esta invitación-interpelación por aulas, salas, calles, paredes, diarios, revistas, radios, pantallas, muros, tuiters, wasaps y más.

Periodistas, profesionales de la prensa, cronistas, fotógrafos, documentalistas, comunicadores, quedan invitados a participar e implicarse en los días del congreso transversal.

Manifiesto V
A les artistas

Atravesamos zonas oscuras de la política y de la producción cultural.

Asistimos con desconcierto a una vida política representativa dominada por la gestión empresarial, el gobierno de los CEOS, la voz banalizante de los medios de comunicación con su ruido blanco de imágenes multiplicantes que atizan las desobediencias, estilizan o reprimen las disidencias, victimizan y criminalizan las vidas precarias.

Estamos atravesados por una narrativa cultural que hace del cinismo de la ilusión y de la ignorancia «sincera» de la gestión, una supuesta virtud política. Entonces nos invitan a aportar ideas, nos hablan el dialecto del marketing y, con lógica turística, nos estimulan a ser creativos y productivos jefes-diseñadores de nosotros mismos bajo el imperio liberal.

Vemos como el discurso del orden y la gestión de la inseguridad se blanden como formas de gobierno que horadan el tejido de la vida en común.

Sentimos el peligro. Nos une el amor y el espanto. Desde este estado de situación, nos urge la necesidad de generar nuevas prácticas experimentales, de interferir la realidad normalizada y el tiempo de lo dado, para crear y hacer ver otras cosas, otros órdenes posibles.

Desde este estado de alerta, trazamos algunas líneas probables. En medio esta incertidumbre, que paradójicamente parece aportar claridad al pensamiento y a la acción, les proponemos que:

1• Hagamos de nuestra debilidad, potencia. Desde el sufrimiento, desde nuestra cotidianeidad amenazada y precarizada, desde lo que nos atraviesa, pongamos en crisis las referencias dadas y produzcamos pensamiento abierto, accionemos, generemos otros lenguajes, dotemos de nuevo sentido nuestras prácticas, expresemos bajo las formas mas diversas; constituyámonos como fuerza creativa y tramemos otros posibles.

2• Elaboremos nuevos montajes, imaginemos nuevas filiaciones, forjemos nuevas identificaciones cambiantes, en tránsito, a partir de nuestros espacios específicos compartidos. Generemos resonancias, implicancias y rebotes en las maneras de percibir el mundo, nuestro mundo, el de nuestras prácticas cotidianas. Perforemos esos espacios inventando comunidades de sentimiento y tejamos redes más amplias en un gesto de insubordinación paciente: esa es nuestra arma política.

3• Propaguemos el contagio interviniendo/interfiriendo sobre el mundo y mutando, así, sus contornos. Tejamos nuevos mapas de referencias compartidos a partir de lo que nos afecta. Seamos la basurita en el ojo del orden.

4• Desidentifiquémonos en el flujo del ir escuchando-haciendo- diciendo, en diálogo empático.

5• Habitemos la experiencia del tiempo presente, de la duración en la co-presencia; restituyamos para nosotros el tiempo robado y cedido a la maquinaria mercantil.

6• Seamos haciendo, en prácticas de cooperación y complicidad que reconfiguren nuestra propia subjetividad.

7• Inventemos formas de resistencia haciéndonos presentes, siendo cuerpos visibles desobedientes.

8• Seamos una voz potente, visceral; gritemos, desafiemos a quienes practican como respuesta el silencio.

9• Rehabilitemos los afectos y las pasiones, frente a la ansiedad, el miedo y el tiempo del dinero.

10• Recuperemos la sensibilidad del cuerpo: maraña de pulsiones, afectos, superficie porosa de intercambios, topos de la experiencia del mundo.

11• Hagamos un voto a favor de una lógica indeterminada, germinativa y abierta. Desafiemos las categorías, los carteles identificatorios y poblemos el «entre», ese estado indefinido y borroso, ese intervalo entre devenires que es, siempre, una promesa política porque contiene en sí la posibilidad del disenso. No demos nada por sentado para que cualquier cosa pueda suceder. Conjuremos toda tentación calificatoria, certificatoria, clasificatoria. Tomemos también el «entre» como una invitación: adentrémonos en el espacio/cosa/sentimiento/sujeto-otro. Y procuremos colaboración y participación «entre» todos aquellos con quienes compartimos una sensibilidad.

12• Eduquemos una disponibilidad y una apertura para indagar también sobre los lazos identificatorios que nos unen a las imágenes del mundo que el capital produce.

13• Descolonicemos nuestra subjetividad del mantra de la competencia, la productividad, la autorrealización y el éxito personal.

14• Que nuestros afectos, nuestros deseos, nuestro tiempo no sean capturados por las promesas capitalistas.

15• Defendamos lo común.

Sin amor y complicidad es imposible tolerar este mal tiempo.

Publicado en ESCENA POLÍTICA
También podría gustarte