Rap cubano y de mujeres

El rap cubano contemporáneo lucirá en el Centro John F. Kennedy para las Artes Escénicas, en Washington D.C., durante el Festival Artes de Cuba, del 8 de mayo al 3 de junio.

La Reyna y la Real (Reyna Hernández y Yadira Pintado), dos mujeres que han hecho de este género musical estadounidense una bandera que defender, no temen “ir a bailar a casa del trompo”.

Las conmovió la noticia de que participarían en el evento que agrupará a más de 400 artistas cubanos. Desde entonces han dedicado todo el tiempo a prepararse. Sin embargo, no piensan hacer nada más allá de lo que ya han mostrado en Cuba, donde está su primer y más importante público.

¿Cómo recibieron la noticia?

Yadira: Yohana Grass, la productora del evento, nos dijo que participaríamos y casi no le creímos. Sabemos que el festival tendrá gran repercusión y nuestra principal meta será defender la música cubana. Muchos dudan porque vamos a interpretar un género que nació en Estados Unidos y piensan que quizás no tengamos nada nuevo que mostrar. Pero haremos una presentación distinta, que llevará impregnada nuestra cubanía.

Esta es una oportunidad muy grande. Estados Unidos representa un gran mercado para los músicos. Estamos muy emocionadas y tenemos amplias expectativas. Esperamos que el público nos reciba con mucho cariño.

Reyna: Nuestra presentación será exactamente el 17 de mayo. Pienso que estar rodeada de otras personalidades de la cultura cubana nos pondrá en un lugar muy alto. Después de esto estoy segura que van a suceder muy buenas cosas. Será un intercambio muy importante con el pueblo de Estados Unidos y eso vale bastante.

¿Por qué hacer rap en Cuba?

Yadira: Porque ese es el género que siempre nos ha gustado, y yo nunca pensé en las dificultades que se pudieran presentar. Cuando uno se enamora de algo, lo primero que hace es olvidarse de todas los obstáculos. Jamás tuve la oportunidad de ir a una escuela de música, y entendí que el rap sería una fuente de inspiración para exteriorizar todo lo que pienso.

Se trata de un género rebelde, con una marcada crítica política y social…

Yadira: Sí, es cierto. El rap es un género que incluye cuestiones políticas. Simplemente preferimos abordar otras temáticas muy útiles también, como la familia, la convivencia en el barrio… Esa posibilidad no me la dan otros géneros musicales.

Reyna: Creo que es importante reflejar lo que sucede en la sociedad cubana, a partir de un discurso que recoja vivencias reales.

Al principio fue difícil que la gente entendiera el sentido de nuestra propuesta. Fue una gran pelea, y hemos tenido que adaptar al público para ganar más aceptación.

Ahora todos esperan un mensaje positivo, y nosotros cuidamos la manera en que lo proyectamos, pues a veces el contenido es fuerte, pero también divertido y fácil de asimilar.

Por mucho tiempo el rap ha sido un género interpretado sobre todo por hombres. ¿Para ustedes qué esfuerzo adicional ha significado defenderlo siendo mujeres?

Yadira: No ha sido fácil. Nos han cerrado muchas puertas por esa razón, pero tratamos de superar los prejuicios arraigados. Es difícil hacer rap en Cuba porque es el género menos escuchado y difundido, a pesar de que muchas personas lo sigan. Por otra parte, el rap no ofrece ninguna ganancia económica y por eso se hace doblemente difícil dedicarle tiempo.

Reyna: Yo llevo diez años defendiendo este género y a veces he sufrido críticas machistas de hombres y mujeres que afirman que defender el rap me resta valores como mujer. Piensan que mi papel debe ser la de una mujer tradicional: cuidar a los hijos, atender los quehaceres de la casa. Esa mentalidad todavía impera en la sociedad cubana. A mí siempre me aconsejaron estudiar en la Universidad para superar esa idea de que una mujer negra no puede salir adelante, y que la única manera de lograrlo es estudiando el doble y obteniendo un título universitario.

Yo creo que la sociedad cubana no es racista en sí, pero sí hay muchas personas racistas dentro de la sociedad cubana. Algunos de buena fe me aconsejan muy sutilmente que cambie mi estilo, me estire el pelo, adelgace más… Pero yo quiero ser simplemente lo que soy, no aspiro a ser una Barbie maquillada para poder reflejar mi arte. Mi interés es ser un ejemplo para mi hijo cantando rap, sin cambiar mi imagen, y demostrando inteligencia sin ir a una universidad. Ninguna mente llena de esquemas y prejuicios me va a cambiar de mi camino. Y lamentablemente los mismos negros en ocasiones solemos ser muy racistas.

Foto: Javier Agudo.
Foto: Javier Agudo.

Las composiciones de ustedes tienen un sello feminista. ¿Es una expresión solo espontánea es algo que se han propuesto intencionalmente?

Yadira: A nosotras nos interesa reflejar temáticas sociales, y el lugar de la mujer en la sociedad es muy importante. Creo que es necesario destacarlo con fuerza.

Al principio de la carrera íbamos por el mismo camino artístico de los hombres. Pero nuestro productor, Moisés Witaker, nos dijo que podíamos hacer algo distinto, y eso nos encantó. Yo no me sentía completa haciendo lo que hacía, y descubrimos que podíamos, incluso, fusionar el rap con otros ritmos. Eso ha sido maravilloso, pero bastante difícil, porque no tenemos ningún conocimiento musical.

Nosotras hemos participado en festivales de corte feminista y eso nos ha llenado de orgullo. Por ejemplo, participamos en el Segundo Festival de Hip Hop Femenino Márgenes, en Holguín. También asistimos hace varios años al festival Ellas crean, organizado por la embajada de España en Cuba, donde nos presentamos con un formato netamente femenino que nos permitió compartir escenario con Isis Flores y otras artistas. También estuvimos en el festival Love In, cuya sexta edición estuvo dedicada a la mujer. Además, hemos estado en el Havana World Music, lo cual ha sido una experiencia fenomenal.

Que se queme el arroz se ha convertido recientemente en su tema más popular y es una muestra de lo que decían…

Yadira: Nosotras queríamos que se defendiera a esas mujeres que casi no pueden salir a divertirse por estar haciendo las cosas del hogar. Al principio no me gustaba mucho el coro, porque a mi entender no decía nada: “Voy bajando y que se queme el arroz”. Tenía miedo por la reacción del público, pero finalmente entendí que era una frase con mucha pegada. Por suerte ha gustado mucho y no pocos hombres se han sentido identificados con la canción.

Ese tema forma parte del CD Miky y Repa, licenciado por el sello discográfico Tumi Music, del Reino Unido. Estuvimos casi tres años produciendo este material que en un inicio era muy variado musicalmente, pero la disquera nos pidió que asumiéramos un camino más rapero y sustituimos ocho temas.

Reyna: Que se queme el arroz ha sido nuestro hit, el tema que más alegría nos ha dado porque toca muy de cerca la realidad de las mujeres cubanas. Todavía hay algunas que cocinan sin olla arrocera. Entonces, ¿a cuántas no se les ha quemado el arroz?

Publicado en OnCuba
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