El padre de la bossa nova

El padre de la bossa nova

João Gilberto, «el padre de la bossa nova»
Por Estefanía Camacho

 

“Porque la gente entiende el amor, las notas musicales, la simplicidad y sinceridad, yo creo en João Gilberto, porque es simple, sincero y extraordinariamente musical”,

Antonio Carlos Jobim sobre su amigo, 1959.

João Gilberto Pardo Pereira de Oliveira nació el 10 de junio de 1931 en Juazeiro, Brasil. Desde los 18 años estudió música e innovó el sonido del Bossa Nova junto a sus compañeros del género musical, Nara Leao, Antonio Carlos Jobim, Carlos Lyra, Sylvia Telles y Luis Bonfá. El grupo de bossanovistas acaparaba la costa de Río para tocar sus canciones en los clubes más importantes.

Principalmente, Jobim y João Gilberto captaron la atención del público en Brasil con sus primeras grabaciones. El álbum de Gilberto, Chega de Saudade grabado en 1959 le trajo un éxito apabullante en su natal Brazil, que incluía el sencillo del mismo nombre y la canción “Bim Bom”. El estilo de su tersa voz, de la guitarra y arreglos básicos, hicieron del bossa una sensación que exportaría a todo el mundo.

Chega de Saudade, disco de Joao Gilberto

Chega de Saudade, disco de Joao Gilberto

Desde su temprana carrera musical, las historias de la búsqueda por la perfección eran populares sobre João. De acuerdo con el libro Songbook: Bossa Nova de Almir Chediak, antes de dar un concierto en Brasil, llamó a su dentista porque, él insistía en que una amalgama le provocaba un problema de pronunciación que nadie más oía. Otra historia famosa es sobre la grabación de la pieza “Rosa Morena”, que repitió hasta 28 veces porque no se sentía satisfecho con la pronunciación de la “o” en “Rosa”.

En noviembre de 1959, Gilberto grabó un LP con el sencillo “Desafinado” en el que cantaba y tocaba la guitarra. Ese año, Tom Jobim escribió sobre João: “él cree que siempre hay espacio para algo nuevo, diferente y puro que, aunque no parece a primera vista, puede convertirse —como dicen en la jerga— altamente comercial”, de acuerdo con el libro.

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“Viene de Brasil, pero no es música folk. No es jazz, pero puede incluir jazz. Y como el jazz, tiene su propio vocabulario y sus propios puntos de vista. La Bossa Nova es difícil de describir, pero fácil de identificar. Y en estos días la Bossa Nova es inevitable”, presentaban así al género que llegó de Brasil a Carnegie Hall, con su mejor embajador, João Gilberto.

Antes de partir a Estados Unidos, João Gilberto había conocido a la cantante Astrud Weinert que también convivía en el círculo de primeros bossanovistas. Meses después de su primer encuentro, los dos se casaron y João fungió por muchos años más como su profesor para mejorar su técnica vocal, además de que los dos estaban acostumbrados a hacer duetos musicales.

Astrud & Joao Gilberto

Astrud & Joao Gilberto

Stan Getz, tenor saxofonista vio el mismo potencial comercial del que hablaba Jobim en Gilberto. La primera presentación de Gilberto fue en el prestigiado recinto que ha albergado a los mejores jazzistas: Carnegie Hall. El 21 de noviembre de 1962 Getz y Gilberto tocaron por primera vez para el público internacional el principio de una fusión que perduró décadas entre el jazz y el bossa nova.

El concierto fue el debut de artistas que continuarían con esta tradición de Carnegie, como Carmen Costa, Carlos Lyra, Sérgio Mendes, Carlos Jobim y más. En la presentación sonó “Outra Vez” a voz de Gilberto y la canción “Samba de Uma Nota Só”.

Desde entonces, la dupla Getz-Gilberto comenzó una serie de grabaciones que el público aplaudió más que cualquier otro trabajo realizado por ambos. En 1963, los dos grabaron Getz/Gilberto, un LP que contenía las piezas de bossa en inglés y portugués, escritas en su mayoría por Jobim.

Getz/Gilberto, álbum que popularizó la Bossa Nova.

Getz/Gilberto, álbum que popularizó la Bossa Nova.

El LP consiguió el número dos en las listas de popularidad de 1964, año que vio nacer la dupla jazz-bossa, y donde músicos de ambos géneros descubrieron el potencial visionario de los músicos. Podría argumentarse que Getz/Gilberto sí ocupó el primer lugar en las listas de popularidad, considerando que The Beatles tenía cooptada la posición desde antes.

“The Girl from Ipanema”, incluida en ese disco, aún no se recupera de su primer éxito, como dice el historiador de jazz Ted Gioia. Fue compuesta por Antonio Carlos Jobim con letras de Vinicius de Moraes.  De acuerdo con Gioia no existe tal chica de Ipanema ni la canción fue escrita en bruto en una servilleta. Jobim compuso la canción en su casa de Brasil, mientras que Moraes escribió la letra en una hora de camino. La canción originalmente no incluía la palabra “Ipanema”, se titulaba “Menina que Passa”, pero la canción sufrió varias alteraciones hasta su resultado final.

De acuerdo con Astrud, fue Gilberto quien sugirió que ella cantara en inglés y él en portugués. La canción fue un éxito en el verano del 64, y varios artistas cuyas canciones son normalmente interpretadas por otros, comenzaron a tocarla en su repertorio, desde Louis Armstrong hasta Eartha Kitt. Otra pieza que captó la atención para los intérpretes que cantaban en inglés fue “Corcovado”, cuya traducción la llevo a hablar sobre noches tranquilas estrelladas, cuando la original es sobre el cerro del Corcovado.

Después del éxito conseguido, Astrud se fue de gira con Stan y posteriormente lideró su propia banda. Ella mantuvo su carrera activa en el bossa, pero Stan prefirió continuar experimentando. Sin embargo, João Gilberto se alejó de los escenarios e industria por razones desconocidas.

En 1965, el álbum de los dos músicos ganó el Grammy por Mejor Álbum del Año, Mejor Álbum de Jazz Instrumental y Mejor Grabación No Clásica. Fue el primer álbum de jazz en ganar el premio a “Mejor Disco del Año”, que sólo ha obtenido también River: The Joni Letters de Herbie Hancock en 2008.

De acuerdo con el periodista de jazz Marc Myers, se creía que Gilberto era agorafóbico y por eso dejó de frecuentar muchos espacios abiertos al público, porque temía a dejar su casa o los cuartos de hotel. “Monica Getz, la esposa de Stan entonces, me dijo que ella pasó horas intentando sacar a Gilberto de su habitación en el hotel para grabar Getz/Gilberto. Y varias personas más me han dicho historias similares”, escribe Myers sobre el proceso de grabación del álbum incluido en el conteo de mejores discos de la historia según la revista Rolling Stone.

El 6 de julio de 2019 João Gilberto murió a los 88 años de edad en su casa de Río de Janeiro. A su velorio acudieron varias figuras del bossa nova, género que se escuchó durante su despedida.  Un evento que conmocionó a todo Brasil, porque ¿cómo es posible estar triste cuando se escuchan piezas de alguien que cantaba a la belleza? Quizá porque todo lo demás afuera es horrible, lleno de odio, falto de Bossa Nova.

*Foto de portada de ASCOM. Publicada originalmente en Jornal Grande Bahia

Gatopardo

 

 

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