El del fin

LA PELÍCULA DEL ALCALDE

El filme empieza con un tras cámaras de “Torres gemelas” el  videoclip que lo hizo mundialmente viral en diciembre de 2006.

“Cógete la cabeza, empieza a desesperarte, mira la tele, la cabeza otra vez”, marca la voz del director.

Quishpe actúa según lo indicado, sentado en una sala frente a un televisor que reproduce el atentado contra el World Trade Center de Nueva York.

Enseguida lo vemos descender  a un escenario literalmente del cielo, con alas blancas en la espalda y su ya famoso vestuario de vaquero.

Multitudes lo aclaman, los fans lo abrazan y se toman fotos, la prensa extranjera lo entrevista. Es “Hasta el fin del Delfín” una película del cineasta guayaquileño Fernando Mieles que se proyectó en mayo pasado en el marco del Festival Encuentros del Otro Cine (EDOC). En octubre está previsto que tenga su estreno comercial en salas de Quito, Guayaqui y Riobamba.

Lo interesante de este documental es que si bien parte de la faceta más popular de este músico autodidacta que canta en español y en quichua, registrando su rápido ascenso a la fama gracias a los millones de seguidores que logró en Youtube, la historia rápidamente toma un giro inesperado y se centra en la vida diaria y más privada de Delfín.

En una charla con su maquillista nos enteramos de que se llama Delfín porque es el último de los hermanos (“el del fin”).

Lo vemos pelar papas y cortar pollos junto a su esposa Rosario, para un negocio familiar cuyo eslogan es “sabor hasta el fin”. Jugando carnaval con sus vecinos de Guamote, vendiendo discos a un dólar desde una camioneta, en una fiesta popular de su pueblo…

En cierto momento el relato se centra en un “percance sentimental” que el cantante tiene con la madre de sus dos hijos, y que el trata de resolver muy a su estilo.

El rodaje, bajo la dirección de Mieles (director de importantes filmes nacionales, como Prometeo Deportado, Descartes y Persistencia) y producido por Esteban Fuertes, se realizó entre noviembre de 2017 hasta abril de 2018, fue un proyecto financiado por Doctv, y recibió asesorías internacionales como el mexicano Everardo González (La libertad del diablo 2018).

Doctv es un programa regional que cada dos años realiza una convocatoria a nivel latinoamericano y otorga fondos para la realización de documentales para televisión, que son trasmitidos  por las señales de los canales de televisión públicos de 16 países.

En el 2017 la temática propuesta para trabajar fue la música, como elemento identificatorio de nuestras naciones. La historia de Delfín Quishpe fue escogido por Ecuador de entre 60 participantes.

Como se sabe, las últimas elecciones Quishpe participó bajo el auspicio político de Pachakutik y ganó la alcaldía de su cantón. Según ha dicho, la idea de incursionar en la política ronda su cabeza desde hace varios años.

De hecho en el documental, aunque no habla del tema en específico, le comenta a un amigo productor: “Tengo una mira diferente, yo miro desde una loma, por ejemplo, el mapa geofísico del cantón. Hay posibilidades, pero aquí lo que no hay es voluntad, o no hay creatividad. Porque el presupuesto para cualquier cantón está asignado”…

Este documental protagonizado por el ahora alcalde electo de Guamote es un retrato personal de un artista popular, construido a partir de momentos íntimos de este polémico compositor y cantante indígena, que para muchos es un ídolo y para otros un exponente del mal gusto, y ahora del oportunismo político.

Lo que va quedar claro para el público de “Hasta el fin del Delfín”, sean fans o detractores de Quishpe, es aquello que la mirada cinematográfica Mieles logra capturar: la sensibilidad y la aceptación popular de este artista, que en mayo pasado asumió las riendas de un cantón con  más de 45 mil habitantes.

Vistazo

 

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