Pinturas de realismo mágico

Colombianadas en clave de pintura se expondrán en Bogotá

 

El artista plástico paisa Andrés Arango vivía deslumbrado, de niño, con la magia, los dragones y los seres imaginarios de Borges, hasta que comenzó a crecer y descubrió la Colombia garciamarquiana.

“Todo ese enfoque de niño se fue encontrando con que la realidad era más mágica, más transgresora que la fantasía. Incluso, uno pensaría que hoy no es necesario inventarse las cosas porque ya están ahí al frente gritándonos un montón de cosas, entre el humor y la tragedia”, explica.

De todo ese imaginario, a veces ilógico, de este país se nutrió Arango (1981) para su exposición más reciente, titulada precisamente Realidades increíbles, que presenta en la sala Débora Arango, del Centro Cultural Gabriel García Márquez.

La semilla de este trabajo se sembró en el año 2002, cuando el artista antioqueño estaba de vacaciones en Cartagena, y veía pasar todos los días a un hombre que se sentaba en una silla de ruedas, en un callejón. “Cada día se cambiaba la apariencia y al final del día se levantaba, sin tener nada”, comenta Arango, que pintó en un papelito esa escena con el relato de la anécdota.

La idea quedó ahí hasta el 2010, cuando para la celebración del bicentenario de la independencia, el artista presentó a un concurso su reinterpretación del florero de Llorente, al establecer un diálogo con la obra Colombia, de Antonio Caro, que usa la caligrafía de Coca-Cola.

“Allí reflexionaba cómo pasamos de ser colonia de los españoles a ser colonia del nuevo capitalismo estadounidense, con mi ‘florero de Llorente’, que era una botella de Coca-Cola rota, por donde salía la riqueza del país. Entendí que ahí había algo, en esa zona en donde se cruzan lo político, lo poético, lo ético y lo estético”, comenta Arango, que desde los 23 años fue profesor de dibujo, escultura y diseño de la Universidad Nacional, en Medellín, de donde se graduó en 2004.

El artista continuó coleccionando imágenes en sus libretas artísticas, tomadas de las famosas ‘colombianadas’ que circulaban por las redes, mostrando ese otro país de ocurrencias inusuales: la carrocería de un Renault 4 montada en una carreta halada por un burro, un perro callejero tomándose el agua de un platón en el que una señora sumerge sus pies, mientras le hacen el pedicure, o una olla a presión hechiza, cuya seguridad son un grupo de hombresolos agarrando la tapa y el recipiente alrededor.

Para esta muestra, que reúne 109 obras, entre gran formato y bocetos, trabajados en acrílico aguado y micropunta, Arango realizó un estudio de la sala, con el interés, también, de establecer un diálogo con la construcción del arquitecto Rogelio Salmona.

“Me interesaron mucho la circularidad, los arcos de medio punto y esa relación con los griegos, así como la luz cálida que entra del poniente, los patrones repetitivos de los ladrillos y las tonalidades ocres y tierras que priman en la estructura”, concluye el artista, profesor de la Fundación Universitaria Bellas Artes (Fuba), de Medellín.

¿Dónde y cuándo?

Hasta el 5 de julio. Centro Cultura Gabriel García Márquez. Calle 11 n.° 5-60, Bogotá. Tel: 283-2200. Lunes a sábado: 9 a. m. a 7 p. m. Domingos y festivos: 10:30 a. m. a 5 p. m.

El Tiempo

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