Colombia: presentan el renovado Museo de Arte Moderno de Medellín

El 2 de septiembre, el Museo de Arte Moderno de Medellín (MAMM) mostrará al público una nueva cara, tras un proyecto de expansión que duró dos años y en el que se invirtieron 24.000 millones de pesos.

Desde el 2009, este espacio cultural dedicado a la divulgación de artistas nacionales y locales contemporáneos está situado en el edificio de Talleres Robledo, sector Ciudad del Río, el cual, desde principios de siglo había funcionado como una fábrica metalúrgica –símbolo de la época industrial de la capital antioqueña–. Anteriormente –desde 1980–, el museo había estado en el barrio Carlos E. Restrepo.

María Mercedes González, directora del MAMM, dice que con el tiempo vieron la necesidad de ampliar su proyecto artístico.“Comenzamos a pensar qué tipo de espacios debía tener el museo para ejercer un mayor impacto en la ciudad”, cuenta González.

Fue así como en el 2010 el museo abrió un concurso internacional para ejecutar su ampliación. Los ganadores fueron el grupo de arquitectos 51-1, de Perú, y el Ctrl G, de Medellín, que comenzaron a construir en septiembre del 2013, justo al lado de la sede edificada.

El nuevo MAMM, que espera la visita de unas 90.000 personas al año, cuenta con un área de 7.220 metros cuadrados y cinco pisos. Entre otras razones para expandirse, la directora mencionó la necesidad de guardar las 2.500 obras de las que son custodios –la mayoría del siglo XX–, en un mayor espacio de almacenamiento y con lugares acondicionados para su limpieza y restauración.

La edificación está compuesta por volúmenes superpuestos, es decir, cubos montados uno sobre el otro y conectados por escaleras, diseño inspirado en la arquitectura de los barrios periféricos de Medellín. También tendrá espacios abiertos como terrazas verdes, o con esculturas.

Los últimos arreglos de la obra se harán en esta semana y media. El edificio Robledo conservará las salas de exposición y tendrá un centro de documentación público, mientras la nueva estructura tendrá dos modernas salas de exhibición, tres laboratorios para realizar talleres y actividades, un teatro con capacidad para 256 personas, librería, restaurante, café, tienda de artesanías y parqueadero cubierto.

Entre los laboratorios construidos se destaca la sala de experimentación sonora, completamente aislada del ruido exterior, que fue pensada como un aporte al programa gubernamental Medellín vive la música.

El Tiempo

Arte que sale de lo invisible

La espera por ver a Débora Arango, esos cuadros suyos llenos de fuerza y vitalidad, terminó.

Con la construcción de nuevos espacios que complementan los de Talleres Robledo, el Museo de Arte Moderno ya cuenta con salas para mostrar las colecciones propias.

En el caso de la gran artista colombiana, una cuarta parte de las piezas que ella donó al Museo en 1987 estará dispuesta para el disfrute del público a partir de pasado mañana y por transcurso de un año. En cifras, digamos que se exhibirán 63 de las 243 piezas que constituyen esta colección, agrupadas con el título La vida con toda su fuerza admirable.

¿Cómo seleccionó estas 63 piezas del conjunto?, le preguntamos a Emiliano Valdés, el curador del Museo.

“Tratando de abarcar los temas que interesaron a la artista: la religión, la política, la familia, los desnudos, el placer, la mujer, la sociedad y los retratos”. También tuvo en cuenta que los cuadros fueran buenos representantes de su técnica.

¿Cómo mostrar esta colección, de manera diferente? Era una inquietud recurrente del curador, en la etapa de preparación. Una noche despertó a las tres de la madrugada con la respuesta: Si en Débora Arango la vida y la obra fueron un continuo, es decir, no estaban separadas, “no debemos bloquear la sala, sino hacer de ella un espacio traslúcido”. En vez de paredes, los cuadros están colgados en mallas metálicas, para que, cuando el espectador observe uno en especial, a su vista llegué la imagen de los otros.

La muestra de Débora Arango ocupa la más grande de las nuevas salas del Museo.

Grabados y geometría

Otras dos muestras de las colecciones propias del Mamm estrenarán la construcción: la de los Salones Arturo y Rebeca Rabinovich y la carpeta de grabados de los Portafolios Agpa, conseguida por el Museo recientemente. La primera de estas, titulada: Puerta a la contemporaneidad; la segunda, Gráfica panamericana a finales del siglo XX.

Los Salones Rebeca y Arturo Rabinovich fueron importantes espacio creados por el Museo, en su antigua sede del barrio Carlos E. Restrepo, en el cual “los artistas experimentaron mucho. Intentaban pintar de otra manera. Incursionaron en el video y la instalación. Fue un acercamiento al arte contemporáneo”.

Los grabados del portafolio Agpa, la colección comprende más de 400. En la muestra se observará el 10 por ciento: 44.

Escogieron los trabajos de diversos creadores, que apuntaran más hacia una abstracción geométrica.

Desde principios de los años 70 hasta el 2000, hubo un auge en Latinoamérica de estas propuestas, explica Emiliano. Actualmente, continúa diciendo, hay una proliferación de esta tendencia. “Me preocupa que se abuse de ella”. Con la muestra, de una pluralidad tal que incluye obras de Ramírez Villamizar y de Fanny Sanín, entre otros, el Museo explica de dónde viene tal inquietud artística.

¿Qué queda en bodega? “Quedan guardadas más de 2.300 piezas. Todo Tejada, por ejemplo”.

El Colombiano

Museo de Arte Moderno de Medellín tiene 10.000 metros cuadrados para exhibir arte

El Museo de Arte Moderno de Medellín (Mamm) cuenta ahora con casi 10.000 metros cuadrados para exhibir lo mejor del arte contemporáneo. Su directora general, María Mercedes González, habló con LR sobre este proyecto de expansión que costó $24.000 millones.

¿Por qué decidieron ampliar este museo?
El museo identificó una serie de necesidades espaciales para poder desarrollar su objetivo de una manera más amplia, cómoda y eficiente. Una de ellas era tener más salas para poder exhibir de manera permanente la colección del museo. Además había necesidad de ampliar el depósito donde se conservan esas obras y necesitábamos un espacio tipo auditorio o teatro para desarrollar otras actividades que tienen que ver principalmente con  música y cine.  Otro requerimiento era tener aulas y, pensando en la sostenibilidad económica de la institución, era importante tener espacios comerciales que generen recursos. Así entonces decidimos tener un café, una librería, la tienda del museo y una tienda de artesanías de Colombia.

¿Qué otros espacios verán los visitantes?
El museo va a tener seis salas de distintos tamaños, cubos blancos, con buena iluminación y control de humedad; y otros espacios no convencionales, que van a servir también para tener proyectos expositivos. Las terrazas son otro punto muy importante del edificio, que son de uso público y con una excelente vista. El teatro, para 256 personas, está dotado con muy buenos equipos.

¿De cuánto fue la inversión en este nuevo proyecto?   
Es un proyecto ambicioso en el buen sentido de la palabra. Hacerlo costó $24.000 millones, 50% fue aportado por la Alcaldía de Medellín y el otro 50% restante fue de aportes que hicieron entidades como Fundación Sofía Pérez de Soto, Bancolombia, Sura, Fundación Fraternidad Medellín, Conconcreto, Argos, Ministerio de Cultura, entre otros.

¿Cuáles son las expectativas con esta expansión?
Los retos son importantes. El primero es estar a la altura de la obra de arquitectura e ingeniería que se le va a entregar a la ciudad. Otro es que la asistencia al museo sea mayor, pues en lo que resta de 2015 esperamos contar con 15.000 visitantes. Normalmente nos visitaban al año 50.000 personas. Para 2016, esperamos duplicar el número de visitantes, es decir, recibir a 100.000 personas. Y por supuesto, mantener la calidad de nuestros contenidos. La programación va a crecer de manera exponencial, en la que habrá gran diversidad para los diferentes públicos.

¿Cuáles exposiciones podrán apreciar los visitantes?
Vamos a tener nueve exposiciones y la próxima semana se abren todas al mismo tiempo. Todas son de distinta envergadura. Hay tres que son de la colección del museo, que son: Débora Arango, una muestra de los salones Arturo y Rebeca Rabinovich, y una muestra de grabado latinoamericano. Vamos a tener una exposición temporal de José Antonio Suárez Londoño; otra exposición colectiva de 25 artistas nacionales e internacionales; y una tercera de artistas emergentes colombianos. Así mismo, tendremos tres proyectos especiales que son: una escultura de Gabriel Lester, una instalación sonora de Carlos Gómez, y un proyecto de Otto Berchem.

¿Cree que la infraestructura actual de los museos en Colombia es deficiente?
Creo que hay infraestructura muy buena en Colombia, no solo de museos, sino de los diferentes espacios culturales  que hay en el territorio nacional como bibliotecas y escenarios. De eso hay en Bogotá, Cali y otras ciudades del país. Sin embargo, es necesario seguir creciendo y mejorando todos estos espacios.

Peruanos y paisas idearon el diseño
La sede del Museo de Arte Moderno de Medellín es un edificio de cinco niveles que consiste en la superposición de volúmenes conectados por escaleras. Este diseño fue la idea ganadora presentada por un grupo de arquitectos peruanos de la firma 51-1 y la compañía paisa Ctrl G. La obra está inspirada en la arquitectura popular de Medellín y en la manera en como están construidas las casas ubicadas en los barrios de las laderas. La constructora encargada del proyecto fue Conconcreto.

Las opiniones

Emiliano Valdés
Curador Jefe del Mamm
“La oferta no es solo de exposiciones, sino de diferentes manifestaciones artísticas y culturales, dirigidas a distintos públicos”.

La República

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