Paye Ryru: una obra ecológica

Nelson Arce y Chacho López Grenno se unieron e invitaron a Néstor Pereira a completar el equipo. Juntos tomaron el nombre de Paye Ryru y fueron armando su “caja mágica” más o menos en abril del 2015.

“Los tres fuimos dándole historia activa al teatro de objetos”, relató Chacho López Grenno. Esta modalidad escénica utiliza para la representación todo tipo de objetos, y los integrantes de Paye Ryru decidieron ser coherentes con sus inquietudes ecológicas y crear todo a partir de elementos reciclados.

“Los objetos pueden ser presentados en la forma en que se encuentren, modificados, o construidos según el personaje que van a encarnar”, explicó Chacho, quien aclaró también que el teatro de objetos no es un teatro de títeres convencional.

El Gran Viaje -que tiene dos partes- se inicia con gotas de agua, que se condensan en las nubes, luego se desplazan sobre la ciudad, el campo, la selva y el monte, donde se produce un incendio que se apaga con la lluvia que cae (efecto real). Luego se forman los ríos que, a su vez, desembocan nuevamente en el mar.  “Tomé como referencia unas historietas sobre el agua y de ahí en más fue poder contar la historia del ciclo del agua con objetos, música o sonidos, sin texto sólo con eso. Después vino mucha imaginación”, aseguró Nelson Arce al hablar sobre cómo dieron forman a ese cuento que al grupo le tomó unos seis meses tener todo a punto.

“Era todo nuevo para nosotros, ya que buscábamos (y aún lo hacemos, felizmente) una suerte de fusión entre música en vivo y manipulación de objetos. Que no tenga palabras, o que las palabras sean las de cada espectador -en su interior y en su silencio- como cuando leemos un libro, para que podamos representarla dentro del alma de cualquier país o etnia, en el idioma universal del audio y de lo visual: El color, el sonido, la iluminación, la coreografía, y efectos de humo y lloviendo de verdad… todo en simultáneo con la manipulación, la música en vivo y la acción”, describió López Grenno.

La extracción de petróleo desde las plataformas marinas, la tala indiscriminada de bosques, la fumigación de los campos sembrados, la contaminación de ríos y arroyos en los centros fabriles y la basura acumulada en las ciudades y centros de población… Todo eso se ve en la “caja mágica” que tiene todo un equipo técnico detrás.

Esa “historia que nunca termina” cuenta con la idea, guión, montaje y dirección de Paye Ryru. La percusión en vivo es creada y ejecutada por Nelson Arce. De la construcción de los títeres se encarga Chacho, quien también los manipula con ayuda de Néstor. La escenografía fue armada y pintada por Irene Altemburger y Néstor Pereira; mientras que las confecciones fueron realizadas por Anna Melchiorri. Los efectos sonoros, montaje y digitalización de audio son de Joseca Báez y la iluminación fue elaborada por Erik Hansen y su hermano… “El Mago”. El trabajo de carpintería fue realizado por Pablo Medina (Melain) y Erik Hansen; mientras que el apoyo hidráulico es obra de Estela Franceschelli. La herrería corrió por parte de Gustavo Recalde y Pedro Pablo Costa Torres. Además, el proyecto tiene como colaborador a Juan Franco Maida.

“Al finalizar la función, se abre un conversatorio con los participantes sobre de la importancia del agua en la Vida y, al mismo tiempo, se responden a las preguntas que surjan”, resaltó Chacho al tiempo que comentó que ya han estado en varios colegios con una gran acogida por parte de los alumnos.

Publicado en La Nación
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