Juventud y música en la tierra paraguaya que sufrió la Guerra del Chaco

“Es un lugar realmente trágico para la historia del Paraguay, y yo no puedo dejar de emocionarme tanto. Y nosotros traemos la alegría”, expresó Luis Szarán, ante 1.300 personas, entre chicos y padres, que colmaban el monumento a los héroes del Chaco en el Fortín Boquerón, donde ayer llegó el Seminario y Festival de Orquestas Juveniles de Sonidos de la Tierra. Evocado a la historia bélica entre Paraguay y Bolivia, el maestro propuso como homenaje resolver las diferencias con un abrazo musical, y clamó “Que viva la música!”, mientras la orquesta juvenil de Ybycuí animaba con música a la entusiasta juventud.

Un aliento similar oyeron los jóvenes provenientes de 50 comunidades de todo el país, así como de Santa Fe (Argentina) y de Brasil, el lunes pasado, cuando abrieron el encuentro con un desfile en la tranquila comunidad de Neuland, a 465 kilómetros de Asunción, cuando los lugareños sacaron sus sillas saludarles con un sincero: “Vivan los músicos”.

“Dentro de todo el programa del seminario, uno de los mensajes fuertes que queremos dejarle a los chicos es: nosotros somos protagonistas de nuestra historia”, explicó Carolina Fernández, una de las coordinadores, sobre las actividades cooperativas para resolver problemas que propusieron a los chicos. “En este lugar histórico, donde Paraguay y Bolivia vivieron momentos tan difíciles, lo que queremos reafirmar es que uno escribe su propia historia”.

Tras escuchar al cuidador del Fortín, que les resumió la historia del lugar, ataron cuerdas individuales para simbolizar la Red de Sonidos; luego resolvieron en equipo como tapar 40 agujeros en un tubo, para que el agua subiera una pelotita; entre otros juegos. Y conformaron el mapa de Paraguay para una foto aérea.

Capital social

“Nuestro balance es demasiado positivo. Es un balance que cuenta de jóvenes que están aprendiendo de todo a través del Seminario, aprendiendo de una región desconocida de Paraguay, están aprendiendo de culturas desconocidas para muchos, están rompiendo prejuicios, paradigmas o mitos, incluso, que tenían en relación a la historia, a la cultura, al lugar”, señaló Fernández. “Es un balance de comisiones que en todo el país están generando un capital social, personas que se reúnen por un objetivo común, que trabajan y que logran eso”.

Por su parte, Lucha Abbate, directora ejecutiva de la Fundación Tierranuestra, que da el soporte a Sonidos, indicó: “En la medida que nosotros les ofrecemos mejores lugares, mejores espacios, mejores oportunidades a nuestros jóvenes y niños, ellos también van a ser mejores, van a superar las barreras culturales, las que fueren”. El encuentro culmina hoy, a las 20:00, con un megaconcierto en el Rodeo de Neuland. Cada comunidad se autogestionó los gastos de traslado, reuniendo entre 8 a 16 millones de guaraníes. La delegación de Pilar se llevó el récord de viaje: 900 kilómetros recorridos en 14 horas, por un premio inolvidable.

Publicado en La Nación
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