“No es normal”, así de categórico se mostró el ministro de Cultura, Salvador del Solar esta mañana. No era para menos, se refería al racismo, ese mal que sobrevive en la sociedad y , cómo no, en el fútbol. Junto a él, los 6 representantes más importantes de este deporte en el Perú se comprometerían a que nunca más este tipo de discriminación se presente en medio de un balón.

La Firma del Pacto Público contra el racismo en el fútbol se llevó a cabo esta mañana en el Ministerio de Cultura. El acuerdo forma parte de las actividades de Semana de la Diversidad Cultural y Lingüística organizada por la cartera.

Mostrando su facilidad de palabra, el ministro Del Solar recordó su hinchaje por Sport Boys y toda la cercanía de su familia con la institución rosada. Recordó también su juventud viendo a Perú en los mundiales, logros que no se vuelven a alcanzar desde hace 35 años. “Recuerden, jóvenes no es normal que Perú no vaya a los mundiales”, dijo enfático.

Su reflexión sobre la normalidad sirvió de introducción para señalar categórico: “El racismo no es normal”.

“No es normal pensar que un color es superior a otro, que una raza es superior a otra, que una raza tiene que tomar con una sonrisa un chiste sobre ella, no es normal”, manifestó el ministro.

El fútbol sí se mancha

Sulley Muntary es un jugador mundialista africano que juega en Pescara, de la Serie A de Italia. En mayo recibió impronunciables insultos racistas durante un partido contra el Cagliari, se fue a quejar con el árbitro y este no le hizo caso. La reacción del ghanés fue inmejorable: se fue del campo.

Aunque terminó expulsado, Muntari recibió la solidaridad de sus compañeros, quienes le dijeron que fue lo mejor. Nadie merece ser víctima de este mal, ni nadie tiene por qué aguantarlo.

Así como en Italia, en eñ fútbol de Perú (quizás el país mas multiétnoco y multiracial de esta parte del mundo) también sobrevive el racismo. Basta con recordar los insultos lanzados por la hinchada en el torneo local a jugadores como Luis Tejada, Julio Landauri o Edgar Villamarín

Cada fin de semana aparece una víctima nueva y como mencionada el ministro Del Solar, los estadios han normalizado los insultos racistas.

Tiene que terminar

El pacto firmado por el ministro, las instituciones que dirigen el fútbol profesional (FPF, IPD, SAFAP) y los 16 clubes de primera división tiene como primer objetivo visibilizar este problema, es decir, hacer caer en la cuenta que este mal existe y tiene que acabar.

“Cuando sucedió –hace poco– que un referí detuvo el partido hasta que la barra silenciara los insultos racistas contra un futbolista, ese árbitro se convirtió en mucho más que un réferi, se convirtió en un maestro para todos nuestros niños”, contó el ministro.

Salvador del Solar agradeció la presencia de las personalidades deportivas (vale recalcar que solo una mujer estuvo presente en la mesa, dejando en claro que la igualdad es otro tema por resolver) y se mostró confiado en que pronto en los estadios ya no se volverán a escuchar cánticos denigrantes.

“Ganar un partido de fútbol o un campeonato no es más importante que respetar al otro. Y si el racismo se presenta, tenemos que parar”, puntualizó para luego dar paso a la firma del compromiso.

Publicado en Perú21