Luego de un escándalo, Consuelo Valdés Chadwick asume como Ministra de Culturas

Consuelo Valdés, una arqueóloga transversal en el ministerio

Juan Gómez Millas, Enrique Campos Menéndez, Eduardo Frei e, incluso, Augusto Pinochet. Los personajes que asoman en el currículum de Consuelo Valdés Chadwick (70) dan para muchas interpretaciones, pero evidentemente denotan que su currículum es abultado. Y, si se escarba un poco, se puede colegir que su labor en los museos chilenos es su dedicación a tiempo completo.

Hoy, por ejemplo, su nombramiento como la nueva ministra de las Culturas, las Artes y el Patrimonio, la sorprendió en la comuna de La Granja, en su despacho habitual al frente del Museo Interactivo Mirador (MIM), del que era su directora ejecutiva. Allí estaba desde el 12 de marzo de este año, tras asumir el presidente Sebastián Piñera.

Lo del MIM era, en rigor, una labor conocida para Consuelo Valdés, quien había estado en el mismo puesto entre el 2010 y el 2014, en el primer gobierno de Piñera. Arqueóloga de la Universidad del Norte y con un lejano vínculo de parentesco con el ministro secretario general de gobierno Andrés Chadwick (tatarabuelos en común), lo que en principio encendió los ánimos de algunos sectores, Consuelo Valdés posee un Master of Arts en Estudios Latinoamericanos con mención en Antropología de la Universidad de Alabama y es diplomada en Producción Audiovisual de la Universidad de Stanford, en Estados Unidos.

Su trayectoria en la vida universitaria fue importante y llegó a trabajar en los años 80 junto a Juan Gómez Millas en el Departamento Académico del Consejo de Rectores de las Universidades Chilenas. Influyente académico y político de ideas nacionalistas, Gómez Millas fue ministro de Educación de Carlos Ibáñez del Campo y Eduardo Frei y rector de la Universidad de Chile entre 1953 y 1963.

En sus años como profesora una de sus alumnas fue la antropóloga y Premio Nacional de Humanidades Sonia Montecino.

“Conocí a Consuelo Valdés cuando fue mi profesora en la escuela de Antropología de la Universidad de Chile a mediados de la década del 70, una de las mejores profesoras que tuvimos en esa época oscura”, recuerda la autora de Madres y huachos. Y agrega: “Nos enseñó una perspectiva que recién estaba apareciendo: la ecología y sus múltiples consecuencias en el abordaje de lo social”.

Sonia Montecino también se refiere a sus expectativas con la futura ministra: “Como arqueóloga tiene la posibilidad de entender los fenómenos culturales en sus procesos de cambios y continuidades, sus memorias y olvidos. Eso es beneficioso para una gestión que supone sacar adelante un proyecto como el Ministerio”.

De Pinochet a Artequín

Uno de las labores más importantes de Consuelo Valdés en sus inicios profesionales fue durante el régimen de Pinochet. Entre 1982 y 1988 creó y asumió la Coordinación Nacional de Museos en la Dirección de Bibliotecas, Archivos y Museos. Ahí trabajó estrechamente con el escritor Enrique Campos Menéndez, asesor de Pinochet y redactor de sus discursos oficiales.

Cuando ayer, enfrentada a su primera rueda de prensa, se le preguntó por aquella experiencia, Valdés dijo: “He trabajado con muchas personas, entre ellos con Juan Gómez Millas, que fue ministro de Educación de Eduardo Frei, y también junto a otra colega (Carmen Vergara Larraín) participamos en la fundación de la Casa Museo Eduardo Frei. Siempre mi mirada ha sido profesional y pensando en que uno trabaja para todos los chilenos”.

Al explicar aquella labor, Valdés Chadwick también detalló que le tocó encargarse de los museos en todo el país cuando “se estaba echando a andar el proceso de regionalización” impulsado por el gobierno de Pinochet.

Quienes la conocen aseguran que es una persona con una mirada transversal en términos políticos, aunque obviamente posee una filiación ligada a la derecha. Cuando ayer se le preguntó por las expresiones de su breve antecesor Mauricio Rojas sobre el Museo de la Memoria como un “montaje”, Valdés fue clara: “No comparto esos dichos. Para mí, los museos son espejos de nuestra historia, con sus lados oscuros y luminosos. Está en el visitante interpretar lo que ahí se nos muestra”.

La nueva ministra, que es presidenta del Comité Chileno de Museos y miembro de la Sociedad Chilena de Arqueología, estuvo en el Consejo Nacional de Televisión entre el 2002 y el 2010, integró el directorio de la Corporación Cultural Estación Mapocho entre el 2011 y el 2013 y es miembro de la Corporación Museo Artequín de Santiago y Viña del Mar. Desde Artequín, indican que es una persona exigente y que se suele fijar metas claras. En un momento en que el Ministerio de las Culturas, las Artes y el Patrimonio aún tiene pendiente su implementación como tal desde que dejó de ser Consejo de Cultura es tal vez lo que más se necesita.

La Tercera


Bancada PC por renuncia de ex ministro Rojas: “Relativizar los crímenes de lesa humanidad implica una sociedad degradada”

La diputada y presidenta de la comisión de Derechos Humanos y Pueblos Originarios de la Cámara, diputada Carmen Hertz, junto con valorar la renuncia del ministro Mauricio Rojas, fue enfática en sostener que “no es tolerable que alguien que linda con el negacionismo en un país donde se realizaron los peores y más repugnantes crímenes para la conciencia de la humanidad, pretenda decir que el museo que preserva esa memoria, es un montaje. Es un agravio no solo para las víctimas y sus familiares, sino que para el conjunto de la sociedad chilena”.

La diputada Hertz igualmente criticó las declaraciones de una serie de personeros de Chile Vamos, incluyendo al presidente Sebastián Piñera, quienes relativizaron las violaciones de los Derechos Humanos, a propósito de la “libertad para preguntar” sobre los acontecimientos previos al golpe de Estado.

“Me pareció que hubo un grado de relativización. Lo que lamento en general, es que la derecha en Chile siga relativizando el tema de los crímenes contra la humanidad. Siguen relativizándolo; siguen instalando una teoría del empate -inexistente- y eso es desolador. Lo hemos dicho: eso implica una sociedad degradada, implica una parte de la clase política degradada. No es posible seguir insistiendo en esos términos en lo que aquí ocurrió y referirse de esa manera a la memoria colectiva”, sentenció Hertz.

Por su parte, el diputado Amaro Labra, miembro de la comisión de la Culturas y las Artes de la Cámara, sostuvo que “es muy importante que avancemos en el sentido de una cultura de los Derechos Humanos, que siga creciendo en Chile. Es una buena señal que no se haya concretado (la llegada de Rojas).

Sobre la llegada de la ministra Consuelo Valdés Chadwick a la cartera, el diputado Labra expresó “espero que sea una consuelo importante”, a propósito de las declaraciones realizadas por Mauricio Rojas”.

“Creo que el ministro cometió una atrocidad increíble e insoportable para todos quienes vivimos en Chile. El que los artistas, intelectuales y todo el mundo de la cultura haya reaccionado tan profundamente y rápidamente, deja más claro que esto no fue un error, sino que una manera de pensar que tenemos que contener rápidamente porque si no seguirá avanzando. Es muy malo para Chile que una expresión cultural como la que tiene el señor Rojas siga creciendo y se siga manifestando”, concluyó Labra.

El Ciudadano

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