Nuestra relación no es ficción. 45 años de la Cineteca Nacional de México

La Cineteca Nacional de México nació como el archivo fílmico estatal encargado de preservar el patrimonio cinematográfico del país, parte del plan de reestructuración de la industria de 1970, y abrió sus puertas el 17 de enero de 1974. 

Por Faviola Llamas para Nodal Cultura *

Un espacio público le pertenece a las personas que lo habitan. Hoy hace 45 años la Cineteca Nacional México abrió sus puertas.

Su primera sede fue uno de los Foros de los Estudios Churubusco, sin embargo en 1982 tras un incendio que acabó con gran parte del acervo fílmico la Cineteca tuvo que moverse a su actual residencia en Avenida México-Coyoacán 389. Lugar en el que ha podido cumplir con sus dos principales misiones: la preservación de la memoria fílmica tanto del cine mexicano como del cine mundial y promover la cultura cinematográfica en México. No sin antes tener una batalla constante para que los habitantes de la ciudad nos enteráramos que en pleno corazón del sur estaba este hermoso lugar. Porque antes a la cineteca íbamos pocos.

Había días en los que la sala era completamente tuya o compartida con los chicos que se iban de pinta, o con los enamorados que decidieron tener su primera cita ahí.

Antes de la remodelación los que habitábamos la Cineteca éramos como una gran familia que se conoce, pero que no se habla. Todos hemos visto al señor que se sienta en la primera o segunda fila y que te regaña si haces algún sonido. Al tipo que siempre cambia de chica y les da el mismo discurso sobre cine. Reconoces a los estudiantes de cine que ven una película tras otras y que se cuelan a las conferencias de prensa y si bien les va también les toca vino y comida. A los estudiantes de la facultad de Filos, por los libros doblados y las hojas gastadas que guardaban antes de empezar una película. A la pareja de viejitos que no sabías si eran amantes que se quedan de ver ahí o están casados y hacen de su tiempo libre un recorrido a 24 por segundo.

Hubo un tiempo en el que la Cineteca no se vendía alcohol y no había cafés para esperar las funciones.

Después de la remodelación salieron un montón de gente a la que le gustaba el cine. ¡Los boletos se acababan! Filas interminables. Hay ocasiones que hay estrenos comerciales. Empezó la venta en línea. Ahora debes elegir tu asiento y no es suficiente con que llegues una hora antes para conseguir el que quieres. El cine al aire libre con sus petates que se acabaron a los dos meses de tanto uso. Ahora hay diferentes lugares para comer y beber. Cada vez es más difícil colarte a los estrenos. En fin.

Se volvió punto de encuentro para las nuevas generaciones. Todo citadino empezó a tener al menos una anécdota en al Cineteca o al rededores, porque no sólo es el edificio, sino también la colonia en la que está; los esquites de la esquina, la comida corrida, los pozoles, la primaria, la radiodifusora vecina.

Y sin embargo si te paras al lado del “cubo” y miras con atención puedes encontrar al señor de la primera fila formado para entrar a la sala 1, a los novios viejitos compartiendo churros, al chorero de películas formado en las taquillas esperando su nueva cita, a los estudiantes tomando una cerveza. Entre tanta gente nos seguimos conociendo.

¡Feliz cumpleaños Cineteca!

*Licenciada en Literatura Dramática y Teatro – Universidad Nacional Autónoma de México
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