Inauguraciones en BienalSur: conversamos con Ticio Escobar, teórico y curador clave en el arte de América Latina

Por Redacción Nodal Cultura

La segunda edición de BIENALSUR  que fue lanzada en Tierra del Fuego, inauguró su muestra en la provincia de Tucumán, se prepara con múltiples y durante el mes de junio tendrá diversas inauguraciones en Rosario, Córdoba, San Juan, Buenos Aires, en Argentina, Porto Alegre en Brasil y en localidades de  Suiza y Francia.

A través de una cartografía particular conectará hasta noviembre en simultáneo, diversas exposiciones de 400 artistas en más de cien sedes –entre museos, centros culturales y emblemáticos espacios públicos- de 43 ciudades de veinte países, todas con entradas gratuitas.

En la ciudad argentina de Rosario, una de las más importantes del país por su dimensión, población, actividad cultural y comercial, los días 5 y 6 de junio, se sucederán múltiples y exquisitas exposiciones, en cuatro importantes sedes. Entre ellas se destaca “Dos museos y un río”, que contará con obras de León Ferrari, Liliana Maresca, Marcelo Pombo, Grete Stern y Nicolás García Uriburu, entre otros, con la curaduría de Ticio Escobar de Paraguay, figura clave de la teoría del arte en América Latina.

Grete Stern: Autorretrato con flor (1935)

Según comentó Escobar a Nodal Cultura a propósito de esta muestra, allí “se cruzan modelos, técnicas, obras y visualidades diferentes en torno a cuestiones que no aparecen formuladas explícitamente pero hacen al programa de lo contemporáneo, o por lo menos a sus preocupaciones: lo político, lo público, el territorio, lo étnico, el género, la memoria, etc. La idea de cada sala es iniciar una breve narrativa e interrumpirla luego para potenciar las fuerzas contenidas en las obras, más allá de lo estilístico formal o histórico. Se busca potenciar al mismo tiempo lo estético y lo extra-artístico; lo imaginario y lo conceptual.”

También en Rosario, en el Centro de Expresiones Contemporáneas, podrá verse una muestra resultado de la pulsión creativa y revolucionaria que trajo consigo el movimiento feminista: “Recuperemos la imaginación para cambiar la historia”. La muestra tiene la curaduría del Proyecto Ni Una Menos.

En Porto Alegre se presentará la exposición “Ecos de memorias póstumas” de Denise Gadelha, artista gaúcha, que vive y trabaja en San Pablo. Luego de sufrir una fuga de agua que afectó en 2016 de manera irreversible a su obra, la artista entendió el lugar de estos imponderables y aquello imprevisible haciendo surgir “algo nuevo” de esos materiales, a manera de traducción visual de las vicisitudes a las que nos vemos sometidos.

Denise Gadelha

La problemática de las migraciones quedará evidenciada en numerosas muestras de la bienal, especialmente en el MUNTREF, Centro de Arte Contemporáneo que funciona en el antiguo Hotel de Inmigrantes de Buenos Aires. Allí, el público se encontrará con la muestra “Extranjero/residente”, una selección de obras de la colección Marin Karmitz, que incluirá trabajos tan conmovedores como potentes de la artista austríaca Karin Berger, la colombiana Beatriz González, la francesa Annette Messager y otros más. Bajo la misma propuesta temática  el Museo de Arte decorativo albergará la exposición del iraní residente en Londres Reza Aramesh, cuyo trabajo sitio específico propone revisar la condición del migrante con especial atención por la compleja relación entre Occidente y Oriente.

Toda la información sobre la actividad en la II edición de BienalSur pueden encontrarla en el sitio oficial

Ticio Escobar: “Un museo debe impedir la rutinización de la mirada”
La idea de los dos museos con improntas diferentes puestos en diálogo supone un diálogo, un sentido producido dialécticamente. ¿Cuál es la búsqueda en proponer una muestra entre dos museos?
La curaduría parte de la situación privilegiada de dos museos diferentes articulados administrativa y políticamente: el Museo Castagnino y el MACRO se encuentran bajo la única dirección de Raúl D’Amelio; el primero trabaja obras de arte premoderno (llamémoslo así) y moderno; el segundo, de arte contemporáneo. Esa situación se presta para reflexionar curatorialmente sobre la musealidad, un debate central del pensamiento contemporáneo. Lo contemporáneo es entendido aquí, en primer lugar, no como una época que sucedería a la moderna, sino como una perspectiva: el enfoque de diversidad, que incluye diversidad de estilos, de periodos históricos, de culturas, de medios técnicos, etc. En segundo lugar, y consecuentemente, este enfoque recusa el aislamiento feudal de las epistemologías y las comarcas de la modernidad, tanto como el modelo de progreso evolutivo y lineal. El anacronismo y la expansión intermedial y la irrupción de lo oriundo de extramuros del arte resultan fundamentales. Según está lógica, se cruzan modelos, técnicas, obras y visualidades diferentes en torno a cuestiones que no aparecen formuladas explícitamente pero hacen al programa de lo contemporáneo, o por lo menos a sus preocupaciones: lo político, lo público, el territorio, lo étnico, el género, la memoria, etc. La idea de cada sala es iniciar una breve narrativa e interrumpirla luego para potenciar las fuerzas contenidas en las obras, más allá de lo estilístico formal o histórico. Se busca potenciar al mismo tiempo lo estético y lo extra-artístico; lo imaginario y lo conceptual.

Ticio Escobar

La muestra se llama “Dos museos y el río”. Hablamos de esa relación entre los dos museos y sus particularidades ¿El río que sentido adquiere?
La figura del río no está planteada como tema sino como cuestión: es casi un recurso retórico, una metáfora que remite a orillas diferentes (a tres orillas según Guimaraes Rosa), al cruce, a la definición del territorio, a la conquista y el saqueo, al devenir continuo, a la huida, la inclemencia o la esperanza. Obviamente las obras no tematizan el río, pero lo vadean, lo surcan y lo remontan a menudo. El río está tan presente visual y simbólicamente que más vale asumirlo que ignorarlo.

En relación con esto ¿cuál fue el recorrido que hizo en la curaduría entre ambos espacios concretos y simbólicos?
La curaduría cruza ambos museos buscando provocar zonas de intersección y conflicto que enriquecen la significación de las obras. Un museo debe impedir la rutinización de la mirada: poner a la obra fuera de su «zona de confort» ayuda a renovar el juego de miradas.

Dado que el marco es la BienalSur ¿cuál es la idea de Sur que sirven de marco y cuál es el lugar o la identidad del Sur puesto en juego (en debate / en conflicto / en crisis) en esta exposición?
El Sur de BienalSur es un punto de partida, diseminado en seguida en muchos puntos dispuestos a la configuración de constelaciones y cruces, aleatorios a veces. BienalSur trabaja una cartografía topológica: no tiene puntos centrales, ni direcciones de sentido único. Es más un diagrama de fuerzas que un mapa de formas estables. No creo que exista una identidad del Sur; sí una trama inestable de identificaciones diversas que arman configuraciones provisionales a partir de territorios, historias, memorias y proyectos compartidos.

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