Viviana Akamine, FITCRUZ: «Uno de los grandes logros como festival fue la creación de la Escuela Nacional de Teatro»

Por Daniel Cholakian – Nodal Cultura

En el año 1997, la Asociación Pro Arte y Cultura APAC, dio inició al Festival Internacional de Teatro FITCRUZ, que se realiza los años impares. El FTICRUZ goza de gran prestigio internacional y es considerado uno de los más interesantes de Latinoamérica por la potencia y diversidad de su programación. Bajo su impulso se ha promovido un gran movimiento de las artes escénicas en Bolivia, principalmente en el Departamento de Santa Cruz, pero también más allá de ella.

La Asociación Pro Arte y Cultura (APAC) de Bolivia es una organización de gestión cultural sin fines de lucro que desde 1996 vienen realizando una labor de democratización y dinamización del acceso a la formación artística y a actividades de ocio creativo con la población del Departamento de Santa Cruz. Además del FITCRUZ organiza el Festival Internacional de Música Renacentista y Barroca Americana “Misiones de Chiquitos” durante los años impares y posee un importante fondo editorial.

Viviana Akamine Toledo es Coordinadora de Operaciones y Mercadeo de la Asociación Pro Arte y Cultura APAC, organizadora del FTICRUZ. Ella es responsable de proyectos para el festival y de los vínculos con instituciones y organismos internacionales.

La presencia del FITCRUZ, además de haber contribuido a fomentar la creación escénica, también a traido un programa de formación que incluye la creación de la Escuela Nacional de Teatro en Santa Cruz de la Sierra, la más importante del país, además de la formación de profesores, directores y actores.

Nodal Cultura dialogó con Akamine Toledo sobre los orígenes del FTICRUZ, su organización, el fuerte vínculo con el teatro de la región y su proyección más allá de los escenarios.

Hablemos del festival internacional de Santa Cruz, ¿cómo surge? ¿Qué perfil tiene? ¿Cómo se ha ido desarrollando?
Una de nuestras características es que empezamos por tener un nombre largo. El nombre completo es Festival Internacional de Teatro Santa Cruz de la Sierra – FITCRUZ. Nació en el año 1997, fue una iniciativa de un grupo de gestores muy conocidos a nivel Bolivia: Marcelo Araúz y la señora Cecilia Kenning de Mansilla y también el doctor Alcides Pareja. La intención era crear una institución que ponga en valor todas las manifestaciones culturales especialmente de oriente boliviano. Nació primero el Festival  de Música en 1996 y un año después nació el de teatro. Tenía el objetivo de ser una plataforma, una vitrina y la vez poner en valor todo el teatro boliviano, todo el movimiento teatral que se estaba haciendo en Bolivia. Ya realizamos 12 ediciones del festival (es bianual). En el año ‘97 empezamos con muy pocos elencos nacionales, pero la edición de este año, que fue entre abril y mayo, terminamos con 28 nacionales y 18 internacionales. Ahí te das cuenta que el trabajo de tantos años se está viendo en los resultados.

¿El perfil del festival es exclusivamente de teatro, o toma la concepción de artes escénicas expandidas que es usual en los últimos años?
Nuestra línea es universalista, no nos hemos podido sesgar a ninguna disciplina, ni a danza, ni a danza contemporánea, ni solamente teatro convencional o teatro de sala. Tratamos de programar de todo un poco, pero siempre espectáculos de calidad. Este año hemos tenido el teatro de sala, hemos tenido algo de danza con la señora Cintia González, hemos tenido algo de humor, una sala-teatro que es más tipo café, teatro para niños. En la última intervención al festival hemos hecho mucho énfasis en el teatro infantil porque pensamos que es la manera de formar nuevo público y educar. También con el teatro infantil y el teatro de calle podemos llegar a barrios alejados de personas que no tienen acceso hasta el centro de la ciudad, ni pueden pagar un costo de 50 o 100 bolivianos que son más o menos 10 dólares o 12 dólares por una entrada.
Entonces no tenemos una línea fija, programamos durante 10 días alrededor de 76 funciones. Eso está en función de nuestro presupuesto. Ocupamos en la ciudad de Santa Cruz 8 espacios, tenemos muy buenas relaciones con las instituciones públicas como el gobierno municipal, la gobernación, el ministerio, y con estos centros culturales y salas de teatro que nos ceden.
Generamos alianzas, nos ceden sin costo con lo que tiene técnicamente y nosotros hacemos la inversión para, según el espectáculo que queramos llevar a cada sala, equiparla. Nuestro personal eventual como staff somos 6 personas, las 6 mujeres. Porque los hombres no aguantan la presión de 10 días intensos de festival. Tenemos un directorio y un equipo en la parte artística compuesto por un director, dos coordinadores, aunque el personal eventual llega a pasar a 100 o 150 personas.

¿Cuál es la relación con el resto de la escena latinoamericana?
Nuestro festival es iberoamericano, queremos siempre mostrar durante 10 días al público de Santa Cruz lo mejor del teatro que se está haciendo en nuestros países vecinos. De Argentina, por ejemplo, siempre hemos llevado cinco o seis espectáculos porque tienen muy buen teatro. También está cerca de nuestro país y el factor económico es importante.
Tenemos relación con otros festivales, participamos de todos los mercados culturales, de todos los festivales que nos invitan para ver y entrar en contacto con los grupos y analizar la posibilidad de llevarlos al Santa Cruz.
Del mismo modo en el marco del FITCRUZ generamos un mercado de artes escénicas donde los programadores invitados o de los otros festivales pueden ver obras y siempre preparamos una plataforma de teatro boliviano, espectáculos nacionales de buena calidad.

Mencionaba el teatro boliviano y conocemos algunos grupos tradicionales, algunos dramaturgos más jóvenes y la gran diversidad cultural que tiene Bolivia ¿cómo podríamos hablar en este sentido de la identidad del teatro boliviano?
Cuando digo «teatro boliviano» decimos qué influencia tiene, hay de todo.
En Santa Cruz, por las características de la región, es un teatro más de fiesta, más de calle. Quizás algo de contemporáneo, no tanto como en Buenos Aires, una ciudad que es referencia, por el tema que todavía somos una ciudad pequeña. Pero esta es la línea que siguen. En La Paz y en Cochabamba es un teatro más experimental,  más moderno. Sus muestras son interesantes. Hay algunas que son para una sala convencional, otras para algo más experimental. El teatro de Los Andes, que para mí es el elenco que nos representa a Bolivia, lo veo como un teatro un poquito más clásico.

¿Cómo impacta el FITCRUZ en la ciudad en relación con nuevos grupos o nuevas escuelas o más jóvenes desarrollando su arte en el campo escénico?
El impacto es muy positivo. Uno de los grandes logros como festival, y como institución, fue la creación de la Escuela Nacional de Teatro, la única en Bolivia. Es el principal centro de formación de nuevos actores, y a la vez ellos se preparan y van formando sus propios elencos.
Ahora en Santa Cruz tenemos varios espacios privados, pequeñas salas donde siempre hay cartelera, siempre hay un festival de algún tipo. Hay un ejemplo que me encanta siempre mencionarlo que es en el mes de junio en nuestro invierno, el mes más frio, que es el Festival Con Chompa. Es un espacio de la universidad que se desarrolla en el Paraninfo universitario. Allí todos los fines de semana de junio se programan obras de elencos. Es un festival independiente pequeño, pero como ese hay muchos. Otro lo hace la escuela Nacional de Teatro, y siempre hay salas que tienen funciones. Eso quiere decir que ya está desarrollado el gusto y hay un público formado en teatro.

 ¿Qué actividades surgen en el marco del FITCRUZ?
Una de las actividades, también pensando en el tema de formación y formar a la gente de provincia, son nuestros talleres de formación en provincias. Es un proyecto muy lindo que se llama Formando Formadores donde se capacita a los profesores en técnicas básicas de teatro, para que ellos puedan hacer las réplicas a sus alumnos y a la vez montar pequeñas obras de teatro.
Muchas veces sus creaciones propias son increíbles. Al menos en el sector de los valles, que es muy cerca de Cochabamba, tienen un talento innato para el teatro y la dramaturgia y ahí estamos ya con la tercera fase de un proyecto. Buscamos hacer ese semillero en provincia, que puedan gustar por estas artes y luego para continuar creciendo venir a estudiar a Santa Cruz y que se genere así más movimiento.

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