«Plato paceño» de Carlos Piñeiro (Bolivia)

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«Plato Paceño» es el tercer cortometraje del joven realizador Carlos Piñeiro. Con éste ha ganado el premio a Mejor Cortometraje Latinoamericano en el Primer Festival Latinoamericano de Cine de Tigre (FELCIT) que se llevó a cabo entre el 26 y el 31 de mayo de 2015 en Tigre centro, Nordelta y el Delta, República Argentina. Piñeiro es parte del colectivo que identifica al nuevo cine nacional: Socavóncine.

Además «Plato Paceño» está siendo distribuido por la productora argentina «Hasta30minutos», que está llevando a diferentes festivales el trabajo de Piñeiro.

“La plata es un factor determinante seguramente, pero no es el más importante, hay cosas muchos más importantes en un proceso creativo, hay cosas mucho más valiosas en la narración audiovisual. Nuestra obra la hemos hecho siempre con nuestro propio presupuesto. Hemos ganado dinero gracias a los corto y ese dinero siempre lo hemos vuelto a re invertir en otro corto. Hemos tratado de hacerlo de una forma austera y verdadera sin que esto limite la calidad del producto”, indicó Carlos Piñeiro, cineasta que con 29 años de edad, está listo para iniciar el rodaje de su primer largometraje denominado «Antawara».

Piñeiro estudió cine en la Universidad Católica Boliviana y desde su época de alumno ha conformado un grupo de trabajo basado en la complicidad que genera la amistad. “Somos amigos del alma y con ellos filmaremos las películas que vengan”, relató acerca de su conexión con Pablo Paniagua, Mario Piñeiro y Juan Ignacio Revollo.

«Max Jutam» rodada en formato 16 milimetros, y «Martes de Ch’alla» en 8 milimetros fueron los primeros trabajos del grupo. Con ellos ganaron el Premio Municipal Amalia Gallardo en dos ocasiones (2008 -2010) también el galardón al mejor corto en el Festival Audiovisual y Fotográfico FOCO 2011, realizado en Oaxaca (México). «Plato paceño» ganó el Premio Nacional Abaroa en la categoría cine el 2013 y ahora el premio del Festival de Tigre en Argentina.

«Plato paceño» tiene como protagonista a la ciudad de La Paz. “Eso es que se caracteriza de mis cortos, de que siempre la ciudad es protagonista y está siempre vista ya sea desde muy adentro o también desde afuera”, señaló el realizador.

A propósito del trabajo, Monica Heinrich, crítica de cine, dijo al respecto: “Cuenta una historia chiquita, la acaricia, y lentamente haciendo gala de una fina sensibilidad llega al final con los elementos justos. Una fotografía notable de Pablo Paniagua, es el complemento perfecto de este cortometraje que conmueve. Lo de Piñeiro es la prueba clara y fehaciente de que todas las excusas que pueden poner en el audiovisual boliviano para justificar sus miserias, son eso: excusas y justificaciones.”

El Día