La danza de lo que se calla

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«Taciturno» cambia nostalgia por entusiasmo

Quince bailarines de la Compañía Nacional de Danza (CND) se encargarán de protagonizar el montaje “Taciturno”, que se caracteriza por desarrollar movimientos lentos, los cuales van al compás de la música hasta alcanzar su máximo nivel. En dicha transición logran generar múltiples emociones, muchas de ellas son experimentadas por mujeres y hombres de todas las edades a diario, por lo que se identificará con el espectáculo en cuestión de segundos.

Adrián Figueroa, director de la Compañía y creador de la coreografía, explicó a DIARIO EXTRA que se trata de la última producción del año y se ofrecerá al público en el Teatro de la Danza, situado en el Centro Nacional de Cultura (Cenac), esta semana. “’Taciturno’ tiene que ver con un estado de la personalidad, es como ser silencioso, introspectivo, solitario; hay gente que es así, pero puede ser también un estado transitorio, producido por un evento en específico, entonces me baso en eso para crear un ambiente en la obra”, resumió.

 MIRADA POSITIVA  

De acuerdo con los organizadores, el término es de origen latín y proviene del adjetivo taciturnus, taciturna, taciturnum, con idéntico significado que en español. La raíz tacit-, que también aparece en tacitus, tacita, tacitum, se relaciona justamente con el verbo taceo, tacere, tacui, tacitum, cuyo concepto es callarse o bien no decir. Pero los protagonistas, lejos de ligarlo a la enfermedad de la depresión, buscan la manera de aliarse a lo positivo. “Es un estado anímico al que uno recurre para tomar fuerzas y seguir adelante.

Sucede cuando uno pasa un evento impactante en la vida, como por ejemplo una pérdida, una noticia, una espera de un resultado, una decisión que tengamos que definir; entonces uno recurre a ese estado taciturno para sentarse a analizar, reflexionar y tomar fuerzas”, agregó.

ATMÓSFERA ADECUADA

Para la ocasión el público no se sentará a distancia, por el contrario, se colocará a los lados del tablado, cerca de donde los bailarines enseñarán su talento, para un total de 140 personas por función. Con el transcurso de los minutos observará el creativo vestuario de Erick Cascante, el cual se mezcla con la escenografía minimalista y se deleitará con la música original de Isabel Guzmán.

Asimismo la iluminación, que lo introducirá aún más en los estados de ánimo, le correspondió a Luis Romero. “No contamos una historia. Estamos traduciendo a través de imágenes, de ambientes y movimientos, porque no es una coreografía como ‘Vacuo’ u otras de la CND, sino que en este caso el movimiento nos lleva a ese estado taciturno. No lo puedo describir, hay que verlo”, recomendó.

HOY ESTRENO  

La inauguración del espectáculo se programó para hoy a las 8 p.m., se repetirá mañana y el sábado a esa misma hora, y cerrarán el domingo a las 6 p.m. El costo de las entradas es de ¢5.000 en el área general y ¢2.500 para estudiantes y ciudadanos de oro con carné. Además se brinda la posibilidad de un precio inferior en un paquete especial para grupos de 10 alumnos a ¢2.000 por persona y ¢3.500 para grupos de 6 personas. Recuerde que la boletería abre dos horas antes de cada uno de los eventos.

 

Publicado en Diario Extra

 

Compañía Nacional de Danza encuentra la textura de la melancolía en ‘Taciturno’

Este fin de semana, el Teatro de la Danza estará irreconocible.

En Taciturno , nuevo montaje de la Compañía Nacional de Danza, el director ha reubicado las butacas del público en el escenario, cerca de la interpretación de sus bailarines.

La primera función será esta noche, a las 8 p. m., en el Teatro de la Danza, dentro del Cenac. Debido a la disposición de los asientos, el teatro solo tendrá espacio para 140 personas durante las cuatro noches de la temporada.

Adrián Figueroa diseñó el espacio pensando en la textura de su obra: el concepto de la introspección como un estado emocional fértil para la creación y la resolución de problemas.

“Quería provocar esa cercanía con el intérprete para hacer que el público sienta todavía más lo que los bailarines están pasando con esos movimientos que realmente dan la sensación de nostalgia”, explicó Figueroa.

La melancolía necesaria para dirigir el montaje provino de experiencias personales que marcaron al coreógrafo.

“Me considero una persona muy sentimental. La obra describe mucho lo que me ha dado”, aseguró el director.

 

“Tiene que ver con muertes muy cercanas y transiciones. Hacía mucho tiempo que no me pasaban estas cosas y volverlas a reconocer me dejó a en un estado emocional muy introspectivo”, agregó el creador.

No obstante, ninguna de estas emociones las relaciona Figueroa con la tristeza.

Textura. Los movimientos de los bailarines hacen referencia al estado físico y emocional de ser “taciturno”.

Los intérpretes mueven con delicadeza sus brazos para simular el letargo de la reflexión; de pronto, agitan sus cuerpos en giros, saltos y bruscos movimientos grupales para representar la turbulencia de su interior.

La escenografía de la pieza es muy sencilla –lo único visible al público son algunos asientos para el reposo de los bailarines –.

El espacio es complementado por los juegos de iluminación que están a cargo de Luis Romero.

Otra de las preocupaciones estéticas de Figueroa ha sido acompañar su pieza con música tan sensorial como la danza. Para ello, convocó a la bailarina y compositora Isabel Guzmán.

“En Taciturno cada escena tiene ciertas características en cuanto a la sonoridad. Adrián estaba buscando un sonido particular del acordeón, chelo y del piano, que son instrumentos que él sentía necesarios” , aseguró Guzmán sobre su trabajo.

A partir de este jueves. Las entradas para la función de estreno se venderán en una oferta de dos por uno. El boleto general costará ¢5.000, Hay paquetes para grupos grandes y estudiantes. Las funciones de jueves a sábado serán a las 8 p. m. y el domingo 8 de noviembre, a las 6 p. m.

Publicado en Nación

 

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