El Instituto Nacional de la Música recuperó más de 1500 títulos de un catálogo de la mejor música argentina

Con la presencia de su presidente, Diego Boris, y su vicepresidenta, Celsa Mel Gowland, las autoridades del INAMU (Instituto Nacional de la Música de Argentina), anunciaron la recuperación de más de 1.500 discos nacionales, los que podrán volver a ser editados a partir de esta acción llevada a cabo por el organismo público.

El histórico catálogo discográfico que pertenecía a Sicamericana, sociedad anónima que se desempeñaba comercialmente a través de los nombres Music Hall, Sazam y/o TK, no estaba disponible para su edición pues formaba parte de una interdicción generada por un proceso judicial de quiebra desde 1993. De este modo obras claves de distintos géneros de la música nacional, como discos de Serú Girán, Astor Piazzolla, Pappo´s Blues, Anibal Troilo, Eduardo Falú y León Gieco, entre tantos otros, pueden ahora volver a publicarse.

En una conferencia de prensa realizada ayer, en la que participaron Charly García, León Gieco, David Lebón, Pipi Piazzolla, Miguel Cantilo, Raúl Porchetto y Miguel Mateos, entre otros, sumados a los videos enviados por Gustavo Santaolalla y Billy Bond, las autoridades del INAMU (Instituto Nacional de la Música) dieron cuenta del largo proceso que permitió que el Estado recuperara los derechos de edición de esos discos para poder ponerlos a disposición de sus verdaderos derecho habientes. El INAMU, a partir de los recursos genuinos surgidos a partir de la existencia de la ley de Servicios de Comunicación Audiovisual, pudo destrabar esta situación y habilitar nuevamente la edición de estas importantes obras musicales.

Nacida a finales de los años ´50, Music Hall llegó a ser una de las discográficas más importantes de nuestro país, con un excelente catálogo de diversos géneros, haciéndose más fuerte en el folclore, tango, rock y música clásica.

En sus primeras décadas editó importantes discos de folclore y tango, destacándose las grabaciones de Astor Piazzolla, Aníbal Troilo, Leopoldo Federico, Alberto Castillo, Alberto Podestá, Carlos Di Sarli, HectorStamponi, Eduardo Falú, Los Carabajal, Daniel Toro y Hugo Díaz, entre tantos otros.

También, durante las décadas del ´70 y ´80, fue una de los principales sellos del rock argentino, editando, por ejemplo, discos de Pappo´s Blues, Arco Iris, Billy Bond, León Gieco, Cantilo y Punch, PorSuiGieco, Charly García, Serú Girán, Nito Mestre, Raúl Porchetto y ZAS.

Ya en los ´90, Sicamericana, la sociedad anónima propietaria de Music Hall, Sazam y TK entró en un concurso de quiebra y liquidó todo sus ejemplares en una disquería que montó al lado de sus oficinas en la Ciudad de Buenos Aires. En 1994 se produjo el cierre definitivo de la empresa, quedando el catálogo paralizado en un proceso de quiebra, sin que los músicos tengan la posibilidad de reeditar sus propias obras por más de 20 años.

Miguel Mateos, que tenía inmovilizado uno de los álbumes más vendidos de la historia de la música Argentina, Rockas Vivas, afirmó que “hace más de 10 años quisimos recuperar nuestros discos, estuvimos más de 3 años en litigio y no pudimos avanzar, porque debía ser a través de un cuerpo colegiado como este, nacional, que nos nuclea a todos”.

“Hay una riqueza incalculable que había quedado en un limbo legal durante todos estos años. Cada vez que en mis programas de radios difundía alguno de estos discos decía: ‘estoy pasando un rehén´. Que esa situación haya cambiado es un precedente importante”, dijo el periodista Alfredo Rosso.

Si bien el INAMU no va a recibir ningún monto de lo que estas reediciones generen comercialmente, el organismo se reserva el derecho a percibir los importes que se liquiden por Comunicación pública en las sociedades de gestión colectiva que representan a los productores fonográficos. Esta recaudación será destinada a la realización del Programa “Mi Primer Disco”, a través del cual se fomentará la primera producción discográfica de distintos solistas o agrupaciones musicales de nuestro país.

“Nunca más debemos permitir que un patrimonio cultural tan importante como este, quede rehén de una disputa económica. Nunca más el silencio debe ser más importante que la música” manifestó Diego Boris, luego de realizar el acto protocolar de otorgamiento de las licencias, certificadas con la presencia de un escribano.

Catálogo parcial de los discos cuyos derechos han sido recuperados

 

 

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